Aphelios se encontraba en el templo espiritual donde había dejado atrapada a su hermana y a la hija de las estrellas, Soraka.
Estaba enojado por los fracasos de los distintos monstruos estelares que enviaba tras los solaris. Ahí fue que se acercó a Alune.
Cuando el asesino quería, podía permitir que su voz se filtrase.
"¿Qué es lo que quieres ahora?"
"........"
"Estabas murmurando algo, Alune, ¿qué es?"
"........"
"Te estoy permitiendo hablar, dime, ¿qué quieres?"
"........"
"Tus juegos no van a sacarme de mis casillas, ¿entiendes?"
"Pues lo está logrando"
Aphelios volvió a silenciar a su hermana, quien claramente no quería hablar con él como reprimenda por sus acciones.
Ahora, una vez hecho esto, Aphelios se volteó para ver allí a Nocturne.
"¿Puedes proyectarte en este reino?"
"Una mera visión... a través de tu mente..."
"........"
"Una mente no muy cuerda..."
"Dijo el espectro que habita en las pesadillas"
"Soy algo más que un espectro, de lo contrario no podría estar hablando contigo en estos... momentos..."
"Claro, un espectro que solo sabe fracasar..."
"........"
"Porque fuiste derrotado por tanta gente... quizás crees que no lo sepa..."
"........"
"Pero las estrellas han podido mostrarme mucho de ti..."
"........"
"Demonio de las pesa..."
Pero Nocturne no le estaba escuchando, pues su atención estaba en otro lado.
Pese a haber escuchado sobre ella, Nocturne nunca había visto a Alune en persona. Y su figura le resultaba... llamativa...
Su vestimenta que emulaba la noche, su pelo blanquecino como la luna, su mirada de desconcierto al mirarle...
"¡Eh! ¡Nocturne!"
"Te estoy escuchando" - se volteó a mirarle - "Mientras vigilo a tu prisionera"
"Tu papel era explotar sus miedos..."
"Y lo hice"
"¡Y acabaste causando que acabasen la una en los brazos de la otra!"
"Potencié las inseguridades y los miedos de Leona, pero eso no significa que pueda controlarla mentalmente..."
"Pudiste haber hecho un mejor intento"
"Estaba acompañada... y Diana no es alguien fácil de espantar..."
"Creí que querías tomarte esto como un desafío"
"Eso era antes de que soltases a diez mil bestias estrelladas"
"¿Qué tienen que ver mis criaturas?"
"Eres bastante ciego..."
"Y tu eres un maldito inútil"
"¿Cómo me has llamado?"
"Eres un inútil, un perdedor, solo tenías un maldito trabajo, y fracasaste como siempre lo haces... eres un..."
Nocturne apareció detrás de él, pese a que pensaba que estaba en frente suya.
Le agarró del cuelo y lo estampó contra la pared, siendo que con su otro brazo colocaba su cuchilla muy cerca de él.
"Escúchame bien, Aphelios..."
"........"
"Yo no soy un mocoso con poderes regalados... yo no soy un maldito humano al que le cayó un poder sagrado..."
"........"
"Soy un ser más antiguo que la concepción de cualquier familiar tuyo... soy la oscuridad del rincón, el sonido a medianoche que te perturba..."
"Ya me ha..."
"¿Ya te ha quedado claro?" - le interrumpió mientras el filo de su arma rozaba su piel - "¿O tengo que demostrarte el por qué de mi apodo?"
"No tienes poder aquí..."
"¿Lo comprobamos?"
Nocturne podría haberle devuelto un poco de ese daño que quería causar...
Pero fue ver el rostro de preocupación en el rostro de Alune y algo le hizo detenerse...
"Un niñato como tu... no vale la pena..."
"Pues les estoy poniendo en jaque"
"Qué tonto..."
"........"
"Tus estrellas solo se está volviendo el pegamento que les une..."
"¿De qué estás hablando?"
"La furia te ciega... y eso es lo que te hará estar en la misma prisión que tu hermana..."
"Cuida tus palabras o acabarás en una como esa..."
El ente entrecerró sus ojos antes de desvanecerse en una bruma negra, dejando a Aphelios algo desconcertado. ¿Su pegamento? ¿Qué querías decir?
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El Eclipse de Diana
FanfictionBienvenidos a este fanfic, secuela de "Los Viajes de Nautilus" y "La Sombra de Zed" que contará con las aventuras de Diana y los lunari, tanto en el Monte Targon como con otros individuos de Runeterra. En sus intentos por cambiar la vida de los suyo...
