Loto había pasado un año entero intentando rehacer un poco su vida. Buscar otro objetivo que no fuese buscar a la perdida Nami... y la encontró...
Se centró en defender el pueblo que un día le repudió, pero que con el tiempo acabó viéndole con ojos algo mejores. Era su protector.
Y un día... sin esperarlo... Nami regresó...
"Nami..."
"¡Yo también estoy aquí!"
"Y Nautilus..."
"Tiempo sin vernos, Loto, ¿qué tal todo?"
"Vivo, que ya es mucho... bien, supongo... y veo que ya has... emm... conocido a mi amiga Tama..."
"Sí, he... conocido a Nami... nada más llegar..."
"Habláis un poco raro entre vosotros"
"No, nosotros no..."
"¿Sois pareja o algo por el estilo?"
"No, no lo somos"
Esto fue dicho rápidamente por Tama, a quien Nami le pareció ver cierto sonrojo.
El detector de telenovela manga de la sirena se activó, pero era de mala educación hacer chistes o comentarios... por ahora...
"¿Qué estáis haciendo aquí?"
"Vinimos acompañando a Diana, quería preguntar a vuestra pitonisa"
"¿Pitonisa?"
"Sacerdotisa, matriarca, la mujer gorda esa..."
Esa era su abuela... ¿no sabía siquiera que se trataba de su abuela?
"Nos iremos en breve, pero queríamos saludarte primero"
"¿Cómo ha reaccionado el pueblo?"
"Al principio demasiado bien, luego parecían algo desconcertados"
"........"
"Quizás me recordaban más fea"
"¡Yo no te recuerdo fea!"
"Y... conociste a Tama..."
"Sí, por lo visto es amiga de Diana, y yo también soy amiga de Diana"
"¿Y quién es Diana? ¿Otra marai?"
"Es... una... ella es..."
"Es el aspecto de la luna"
"........"
"Puedo explicarlo" - dijo Tama - "En otro momento, quizás..."
"Oh, qué encantadora eres cuando muestras miedo"
"Gra... ¿gracias?"
"¡Nami tiene una peculiaridad innata para reconocer la ternura en el gore y lo grotesco!"
"........"
"¡Considérate afortunada! ¡Tamagochi!"
"Es Tama..."
"No se lo tengas en cuenta, tiene perdidas de memoria a corto plazo"
"Ya... me comentaron algo..."
"¿Loto te ha hablado de nuestras aventuras?"
"Un poco, sí..."
El Guardian Abisal podía notar cierta incomodidad en Tama, pero también que se alegraba de ver sana y salva a su amiga.
"Diana me ha dicho que cantabas, ¿es cierto?"
"Sí... un poco..."
"Tama es muy buena cantante, destaca mucho sobre los demás"
"Eso es genial, yo conozco a una cantante, pero tiene el pelo rosa y no puede respirar bajo el agua, obviamente"
"Seguro que no conoces a tanta gente que respire bajo el agua"
"Bueno... hay un espectro cazador de piratas, una guerrera legendaria que es mi aprendiz, y algún que otro..."
"Suena a que tienes mil historias que contar"
Si bien Loto se horrorizó al escuchar eso la primera vez, Tama se lo tomó al revés. Le parecía maravilloso que disfrutase tanto de su vida.
Todas esas experiencias son las que quiso de pequeña. Cumplía su sueño.
Diana se acercó a ambos, lamentando interrumpir el breve reencuentro, pero lo cierto es que tenía que hablar con Loto.
"Así que eres Loto..."
"¿Nami te habló de mi?"
"Sí, pero me imaginé a un tritón... quería preguntaros algo sobre los lunari..."
"Muy directa"
"Tengo poco tiempo... lamento la agresividad..."
"Nos salvaste... ayudaste a Nami... solo dime, ¿qué quieres saber sobre los lunari?"
"El principio"
"Los inicios a veces no son del todo felices... al inicio no existían lunaris o solaris, solo un único pueblo sin nombre..."
"¿Y cuál fue la discrepancia?"
"Una profecía... un hijo de la luna causaría estragos..."
"........"
"Ese fue el primer aspecto de la luna... una mujer que para aquel pueblo fue un héroe... hasta que se corrompió..."
"Entiendo..."
La decepción parecía tornar el rostro de Diana, quien parecía no tener mucho más tiempo para profundizar en esas cuestiones.
¿Qué es lo que ocurrió hace tantos siglos?
ESTÁS LEYENDO
El Eclipse de Diana
FanfictionBienvenidos a este fanfic, secuela de "Los Viajes de Nautilus" y "La Sombra de Zed" que contará con las aventuras de Diana y los lunari, tanto en el Monte Targon como con otros individuos de Runeterra. En sus intentos por cambiar la vida de los suyo...
