Illi había pasado mucho tiempo buscando la guarida lunari con un fracaso rotundo. Y para colmo lo único que logró fue secuestrar, más o menos, a una yordle.
Trixie, la Maga de Espejos, caminaba alegremente por los pastos de Targon, siendo la primera vez que estaba por aquel lugar.
"Uuuh, amapolas"
"¿Te gustan?"
"Me recuerda a alguien con quien fui al instituto... antes de que me echasen..."
"¿Te echaron?"
"Yeeeees"
"¿Por qué?"
"Porque cuando papá y mamá descubrieron que padecía de esquizofrenia me echaron del pueblo, eso incluye el instituto"
"Te... ¿tus padres te echaron de casa?"
"No recuerdo los detalles, pero dijeron algo como... loca... inestable..."
"........"
"Uh, amapolas de color rojo..."
La pequeña Illi sintió cierta pena por la yordle, aunque también veía algo raro que aquello no pareciese afectarle.
¿Quizás lo había normalizado?
"Oh, ya veo el estanque"
"¿Es lo suficientemente grande?"
"Da igual cómo sea, mientras podamos vernos reflejadas"
"¿Vernos reflejadas?"
"Sí, eso nos ayudará a..."
"¿Ocurre algo?"
"No, solo me parecía haber visto un gran pedrusco moverse... pero salvo Malphito no conozco a más rocas que actúen..."
"Trixie, deberías estarte quieta"
"Beee..."
"¿Por qué? ¿Acaso he dicho algún insulto racista targoniano?"
"Trixie..."
"Porque me complacería mucho utilizarlo más a menu..."
La yordle se volteó para ver a Blue.
Blue es como cariñosamente muchos llaman al Coloso Viviente, un ser imbuido en una fuerte magia que no es precisamente un tierno oso de peluche.
Era muy fácil hacerle enojar, francamente.
"Uuuuhh..."
"Trixie, tienes que tener mucho... cuidado..."
"........"
"Mucho cuidado, retroceda..."
"¡Hola! ¡Señor cabeza roca con foco brillante!"
El coloso golpeó con fuerza a Trixie, mandándola a volar hacia el lago.
Siendo un yordle ese golpe no la mató, pero doler sí dolió. Y lo peor es que ahora había centrado su visión en Illi, que retrocedió unos pasos.
"Grrrr..."
"Blue... señor Blue..."
"........"
"Por favor... no me haga... daño..."
"Beeee..."
El Coloso Celeste no odiaba a todos los seres de Targon, pero sí tenía cierto rencor contra los seres celestiales...
Una cría de estelacornio no iba a ser la excepción, por supuesto.
Pero antes de que pudiese hacer algo, un objeto afilado lo golpeó en la espalda.
"¿Grgrr?"
"Te pido, Coloso Celeste, que te alejes de la niña..."
Cygnus el Nocturno había hecho su aparición con la llegada del atardecer, utilizando una pequeña cuchilla para llamar su atención.
El Coloso Celeste odiaba a todos los relacionados con los celestiales...
Eso incluía a los seguidores de la Hermana Luna...
"No... no creo que le calme..."
"Mi intención no es calmarlo, es que se centre en mi..."
"¡Grgrrrr!"
Blue se dispuso a golpear a Cygnus, quien contó con la agilidad necesaria para esquivarlo, cumpliendo su función de distraerlo.
Paralelamente Trixie surgió del agua, con uno de sus ojos hinchados.
"Este agua sabe rara..."
"Trixie, ¿estás bien?"
"Uno de mis ojos ve un poco en rojo... ¿qué me he perdido?"
"Ha llegado un hombre extraño con una especie de cuchilla y..."
Cygnus atrajo al Coloso Celeste hasta el borde del lago, aprovechando que quiso golpearle para que se cayera en el agua.
Su peso le haría hundirse un poco, y aunque saldría tardaría un poco.
"Vosotras, es hora de que corráis..."
"Co... ¿correr?"
"Iros por donde vinisteis antes de que salga del agua y..."
Pero Blue surgió del agua más rápido de lo que pensó. Pues el odio puede ser un factor motivacional muy grande.
Todos deberíamos ser como Blue.
Illi pensó que todo estaba perdido, hasta que un torrente de luz lunar impactó contra el gólem de piedra, haciendo que gran parte del agua también salpicara.
Era Diana, entrando con su Lluvia de Luna.
"Completado..."
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El Eclipse de Diana
FanfictionBienvenidos a este fanfic, secuela de "Los Viajes de Nautilus" y "La Sombra de Zed" que contará con las aventuras de Diana y los lunari, tanto en el Monte Targon como con otros individuos de Runeterra. En sus intentos por cambiar la vida de los suyo...
