En su juventud Leona fue una chica valiente, reconocida entre los de su clase, con popularidad. Pero nunca fue alguien traviesa o molesta.
En el caso del joven Leo esto era todo lo contrario. Demasiado travieso, siempre haciendo burlas y marchándose del pueblo sin decírselo a nadie.
"¿Otra vez se ha escapado?"
"Últimamente lo hace mucho..."
"Levia, entiendo que te preocupes, pero no puedes tenerle el ojo encima todo el día"
"Para ti es fácil decirlo"
"........"
"Al contrario que los otros niños, Leo parece haber desarrollado antes su vinculación hacia el sol... aunque lo emplee en tonterías..."
"Y te molesta que cause problemas"
"Si padre no le hubiese hecho ese dichoso tirachinas..."
"........"
"No habría aprendido tan pronto"
"Es interesante ver cómo emplea un tirachinas como arma"
"Es interesante que un arma, pese a su forma, sigue siendo un arma"
"Intentaré localizarlo"
"Tus deberes son mayores que..."
"Quería patrullar la zona por los llantos que se escucharon anoche... quizás pueda hacer ambas cosas..."
"Que el sol guie tu paciencia con él"
Levia era actualmente la sacerdotisa regente de los solari, y debía velar por todos.
Pero siempre tenía un ojo echado en el joven. Leo siempre hizo compañía a su fallecido padre, motivo por el que a menudo intentaba corregirlo.
Leona usó sus poderes para localizarlo, pero le extrañó que fuese en una zona tan recóndita.
Desde luego no se esperó que fuese tan lejos y... acompañado...
"Está inclinado a la izquierda"
"No, izquierda no, derecha"
"¡Es la izquierda! ¡¿No ves el ojo?!"
"¡Callaos de una vez!" - chilló Celeste - "Sois peores que un dolor de muelas"
"Tu nos has pedido nuestra opinión"
"Sobre el diseño de la oveja cósmica, solo es un boceto, no tenéis que ser tan críticos con su postura"
"¿Es una oveja?"
"¡Sí!"
"¿Y por qué dibujas una oveja? ¿Por qué no una cabra?"
"Porque las ovejas son mejores que las cabras"
"Eso no es verdad" - interrumpió su hermana Cían - "Las cabras son más graciosas con sus perillas"
"Estoy con ella"
"No solo sois quisquillosos, también tenéis..."
"¿Celeste?"
"Mal... gusto..."
"Celes..."
"¡Cían! ¡Plan de huida!"
"¿Qué? Pero..."
"¡Código Azul! ¡Plan de huida ya!"
Cían se aceleró a crear un pequeño portal como le enseñó Zoe. Únicamente permitía el teletransporte a un único sitio, la base lunari.
Y no, no podía crear más portales o mejorarlos, esa era la cúspide de su magia.
"¿Qué les ha pasado?"
"Que me han visto"
"Eso explica..."
Leo se giró lentamente para ver a una seria Leona, mirándole fijamente y con cara de pocos amigos. Se había metido en un lío.
"Solo me escapé para jugar..."
"No se lo dijiste a nadie, estaban preocupados"
"Siempre es igual, ni que fuese una cárcel..."
"A tu edad es peligroso"
"¿Por los dragones?"
"Entre otras cosas..."
Leona había entendido que los lunari eran como ellos...
Pero de igual manera algunos como Aphelios podrían haber disparado y preguntado después, incluso si era un niño.
"Esas niñas con las que jugabas..."
"Se llaman Celeste y Cían, son un poco raras..."
"........"
"Celeste siempre habla de arte, solo pinta y pinta con su magia raruna..."
"........"
"Cían me cae mejor, puede soltar como chispas de sus manos, es raro, pero..."
"Leo, creo que no deberías de seguir viéndolas..."
"¿Qué? ¿Por qué?"
"Porque ellas... son lunaris..."
"¿Y qué tiene eso de malo?"
"........"
"Levia habla siempre mal de los lunari... pero ellas no parecen malas..."
Leona le pidió que no contara de sus amigas al resto de los solari, pues no todos compartirían esa opinión... y podía ser peligroso...
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El Eclipse de Diana
FanfictionBienvenidos a este fanfic, secuela de "Los Viajes de Nautilus" y "La Sombra de Zed" que contará con las aventuras de Diana y los lunari, tanto en el Monte Targon como con otros individuos de Runeterra. En sus intentos por cambiar la vida de los suyo...
