Elysia, sacerdotisa de los lunari, se había hecho cargo de guiar a la joven Illi a través de su templo, mientras Diana hablaba con Alune y Aphelios.
Llegaron a una pequeña sala donde Trixie parecía estar colmando a Cygnus con sus excentricidades, aunque el guerrero parecía inquebrantable.
"A Cygnus ya lo conoces..."
"¿Es vuestro guerrero?"
"Fue nuestro principal defensor mientras Diana no estaba"
"Parece algo reservado"
"Lo es, lo es... pero alguien muy confiable..."
"Y muy tranquilo"
"Al igual que muchos que nosotros se vio envuelto en las peleas con los solari, más no desea dicho conflicto..."
"¿Por qué todos tienen el pelo blanco?"
"Muchos lo obtienen tras hacer uso de alguno de los dones de la luna..."
"¿Y en su caso?"
"Eso te lo contaré en otro momento..."
Illi se sintió un poco intrigada, pero no quería meter su nariz vastaya donde no le llamaban.
Conforme continuaban, la siguiente en hacer acto de presencia fue una muchacha con el pelo recogido en una sola trenza.
Su nombre era Sylph, la lunari que mejor dominaba el arco.
"Buenos días, Sylph"
"Sacerdotisa..."
"Esta es Illi, la... Pastora Estelar..."
Illi miró a Elysia un poco extrañada. No le desagradaba el mote, ¿pero por qué presentarla de esa manera a la arquera?
"¿Pastora Estelar?"
"A partir de hoy se unirá a nosotros"
"¿Ella?"
"Sí, seguro que hace buenas migas con Eleka"
"Si usted lo dice..." - le dijo algo seca antes de dirigirse a la niña - "Bienvenida a nuestro clan, solo ten cuidado"
Algo pragmática, la arquera le dirigió pocas palabras más antes de que continuasen su recorrido. Y la siguiente era... Eleka...
"¿Y por qué vive en un torreón?"
"Porque es el que mejores vistas tiene a la luna"
"¿Y cómo ocultáis un torreón de los solari?"
"Eleka posee una magia un tanto extraña... ella es algo así como nuestra vidente..."
"Una vidente, qué guay"
"No están... guay... es... un poco peculiar..."
"Me zumban los oídos..."
Elysia puso los ojos en blanco por un segundo ante la voz de Eleka.
La denominada Sueñalunas llevaba un vestido morado, brazaletes marrones... pero a su vez iba descalza y su rostro oculto tras una máscara...
Un máscara de tela y... ¿dos enorme cuernos que salían de esta a los lados?
Era humana, no una vastaya, lo cual hacía todo más raro.
"Saludos, Eleka, esta es Illi... es nuestra más reciente integrante..."
"........"
"Es una pastora y..."
"Lo sé, la luna ya me mostró su llegada..."
"Es un placer conocerle, señora Eleka"
"Illi, ¿puedo darte un consejo?"
"Claro... creo..."
"No escuches a la voz de fuego que te habla"
"La... ¿voz de fuego?"
"Ella nos hablará... la voz de fuego... pero aunque hable no debemos de escucharla..."
"Va... vale..."
Conocer a Eleka no era algo del todo normal, motivo por el que Elysia dejó a las últimas para el final. Cian y Celeste.
¿Y quiénes eran Cian y Celeste?
Eran dos jóvenes de doce y once años, pelo albino, ojos dorados y en mitad de una discusión.
"Niñas, ¿qué ocurre ahora?"
"¡Cían dice que pinto fatal!"
"No he dicho eso, he dicho que no ha captado del todo bien la belleza de las Mariposas Chispas..."
"¡Mi pintura es perfecta!"
"No, Celeste..."
"¡Sí lo es!"
"Niñas, parad de discutir" - les pidió la sacerdotisa - "Es hora de que deis la bienvenida a Illi, ella es nuestra nueva integrante"
"Es... una cabra..."
"No soy una cabra, soy una vastaya"
"¿Puedo dibujarte?"
"Su... ¿supongo?"
Ambas hermanas empezaron a hacerle múltiples preguntas, basadas en las estrellas o en la pintura, sin pararse a respirar.
Parecía que la joven Illi estaría entretenida por un muy buen rato.
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El Eclipse de Diana
FanfictionBienvenidos a este fanfic, secuela de "Los Viajes de Nautilus" y "La Sombra de Zed" que contará con las aventuras de Diana y los lunari, tanto en el Monte Targon como con otros individuos de Runeterra. En sus intentos por cambiar la vida de los suyo...
