Hace años nuestro emperador regresó de manera inhóspita...
Cuando el disco solar volvió a alzarse, su luz llegó a muchos pueblos en mitad de la noche. Y mi familia logró verla... tan brillante... tan hermosa...
Pasamos hambre... malas cosechas... y cuando llegamos vimos edificios creándose, pequeños estanques de agua...
Y descendiendo de las escaleras...
"Saludos... viajeros..."
"U... usted..."
"Soy Azir... emperador de Shurima..."
"Pero... las leyendas..."
"Las leyendas no... la historia... mía y del imperio que se derrumbó sobre sus propias arenas... unas que me han hecho... volver..."
"........"
"Ve... ve y dile a todos los hijos de Shurima... que su imperio se alzará una vez más..."
"Esa es... ¿su orden?"
"Esa es... mi petición..."
Sus palabras traían esperanza... una que alcanzó a pueblos muy destruidos...
Los pobres fueron con desesperación, y con cada tribu, Azir había avanzado un poco más en la reconstrucción de su reino...
Fue el arquitecto, el obrero, el que se encargaba día tras día de rememorar una y otra vez el pasado para recrearla...
Algunos pueblos le hicieron caso... otros no... otros le repudiaron...
Cuando regresé de mi arduo viaje vi una ciudad llena de vida, hombres trabajando codo con codo con nuestro emperador...
Jamás olvidé su voz... y él no olvidó la mía...
"Señor, esta mujer dice que quiere hablar con usted..."
"Déjela, Ehlane..."
"Sí, mi señor..."
Ehlane... la primera de las bendecidas con el poder de la propia Shurima...
"Me alegra de verte de nuevo, Eunice..."
"¿Recuerda mi nombre?"
"Por supuesto... tu fuiste la primera que vio cómo este imperio se empezaba a levantar con su primera piedra..."
"........"
"Y quien extendió su palabra hacia todos aquellos que hoy viven aquí..."
"Fue un privilegio"
"Fue un favor, fue una muestra de fe en mi... en Shurima... y debe ser recompensado..."
"........"
"¿Hay algo que desees?"
"Seguir a su lado... ser su voz..."
Azir en el pasado no gestionó de la mejor manera su antiguo imperio...
Y eso le costó más de lo que creyó imaginar... a su familia... a su hermano... a su gente... por lo que no quiso tomar esos mismos errores...
Y así fue que me alcé no como ascendida, sino como su voz entre los llegados...
De igual manera fui yo quien al cabo de un par de años vio llegar a un hombre de ropas extrañas, con un martillo, y al aspecto targoniano del sol...
"¿Y para qué han dicho que quieren verle?"
"Un shurimeno llegó a las costas de Targon... muy alarmado y herido..."
"¿Fue atacado en alta mar? ¿Lo traéis con vosotros?"
"Está recuperándose, pero nos habló de quién destruyó su pueblo..."
"Él dijo que era un ser hecho de energía o magia" - dijo Jayce - "Respondía al nombre de Xerath..."
"¿Xerath?"
Sin demasiados soldados o guerreros, el emperador no dudó en ir junto a ellos...
Podría haber recurrido a lord Nasus, pero quiso redimir haberle dado ese poder inmenso, y lograron derrotarle temporalmente...
Aunque ese no fue el fin de su alianza...
"¿Unirme a la Liga de Leyendas?"
"Sí, así podría ayudarnos con otras amenazas..."
"Shurima me necesita más que nunca"
"Lo sabemos, pero precisamente nos vendría bien tener a alguien de confianza en Shurima, que nos avise si hay problemas"
"Hablas de alianzas entre regiones..."
"Sí, claro... en nuestro equipo también está Ashe, ella es una reina del Freljord, creo..."
"Supongo que serían para misiones realmente necesarias..."
"Informaremos de todo y si puedes ayudar..."
"........"
"O si necesitas ayuda..."
Inicialmente Azir solo ayudó en ocasiones donde Xerath intervenía o daba problemas...
Pero con el tiempo, y cuando Shurima se reestructuró mejor, es que les ayudó en otras amenazas de gran escala...
Poco a poco, la luz de Shurima cruzaba las fronteras y costas de nuestra región...
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El Eclipse de Diana
FanfictionBienvenidos a este fanfic, secuela de "Los Viajes de Nautilus" y "La Sombra de Zed" que contará con las aventuras de Diana y los lunari, tanto en el Monte Targon como con otros individuos de Runeterra. En sus intentos por cambiar la vida de los suyo...
