Parte 54: Noches de miedo

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En el poblado de los solari no era extraño que algunas veces los niños se quedasen a dormir en el edificio que usaban para la escuela.

Era una especie de acampada las que hacían. Y el joven Leo siempre era el que tenía que hacer la travesura de aterrar al resto con historias.

"No... no digas mentiras..."

"Yo no digo mentiras, lo vi con mis ojos"

"........"

"Se levantó la niebla y su figura podía verse... delgado, muy delgado, mirando de un lado a otro, como si me viese..."

"¿No tenías miedo?"

"¡Por supuesto que no! ¡Soy muy valiente y contaba con mi arma!"

"¿Y pudiste verlo mejor?"

"Se acercó, emergiendo de la niebla... su rostro era grisáceo, pelo largo... parecía..."

"¿Qué estáis haciendo?"

Todos los niños gritaron al escuchar la voz de Leona, pues no la habían reconocido al inicio, dándole un mini infarto.

Leo no gritó por el susto, sino por la posible regañina de Leona.

"Le... Leona..."

"¿Qué se supone que estáis haciendo?"

"Nada, contando historias y..."

"¡Leo ha visto un fantasma!"

"¿Un fantasma?" - preguntó algo extrañada - "¿Contando historias de fantasmas?"

"Más o menos..."

"Pensé que el aspirante a guerrero solari no iba metiendo miedo a sus amigos..."

"Pero... pero los guerreros solari también enfrentan fantasmas..."

"Bueno... eso es cierto..."

Todos los niños se acercaron más a Leona, con su mirada fija en ella para satisfacción de Leo, que pareció haberse librado de la bronca.

"¿Usted ha enfrentado a fantasmas?"

"Sí... a... a algunos..."

"¡Cuéntenos!"

"¡Sí! ¡¿A qué fantasmas ha derrotado?!"

"No son historias que niños de vuestras edades deban escuchar..."

"Por favor..."

"Solo díganos alguno de ellos"

Leona realmente sentía cierta incomodidad a la hora de contar cosas muy gráficas a los niños. Así que pensó en cómo minimizarlo.

"¿Conocéis al Ojo del Crepúsculo?"

"¡El señor ninja!"

"Sí, ese... una vez los dos investigamos un pantano, localizado en las afueras de Ixtal..."

"¿Un pantano? ¿Y por qué?"

"Porque los... niños veían cosas raras... escuchaban ruidos..."

"¿Era un fantasma?"

"Peor... era un espectral hombre cocodrilo... con una mandíbula enorme llena de dientes, y rugía, rugía como nadie..."

Tras esta historia habló brevemente de cuando Ashe y ella cazaron a un espantapájaros que quería robar regalos el día de Navidad...

Y por supuesto hubo mención a Lucian y su archinemesis, el Carcelero.

"¡¿Y cómo era el carcelero?!"

"¡¿Es cierto que tenía una cabeza de pulpo?!"

"Ya está bien de historias por esta noche, que tenéis que acostaros"

"Jo... ¿tan pronto?"

"Y tu, Leo"

"¡Sí! ¡Señora!"

"Deja de inventar historias tan raras como esa..."

"Pero no era una historia, es cierto"

"Leo..."

"Vi a ese extraño hombre, en los riscos que dan al mar"

"........"

Leona sabía que el chico no solía mentir, y cuando lo hacía se le notaba.

Se puso su armadura y fue a echar un vistazo a dicha zona, comprobando que efectivamente había un banco de niebla.

Y entre esa niebla notó la presencia de un espectro...

"¿Qué delató mi presencia?"

"........"

"¿Fue aquel pequeño o sentiste mi presencia?"

"........"

"Eres muy distinta fuera de la Grieta del Invocador... intuyo que porque mi presencia significa una potencial amenaza para ellos..."

"Intuyes bien..."

"Oh... la muerte no es una amenaza, en absoluto..."

"........"

"Para muchas personas, es una cura..."

El cetro de Karthus se iluminó, permitiendo que Leona pudiese verlo, salir de la niebla para poder confrontarla frente a frente.

Ambos parecían calmados, pero era evidente la defensiva de Leona.

Lo que no esperó fue escuchar otra voz conocida detrás de ella.

"¿Leona? ¿Qué haces tu aquí?"

"So... ¿Soraka?"

El Eclipse de DianaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora