Elysia se encontraba en el exterior del templo lunari, buscando al Nocturno Cygnus, que no aparecía por ningún lado. A veces desaparecía cuando se le buscaba.
A quienes sí encontró fue a las niñas jugando a unos metros. Y no, todavía no estaba acostumbrada a poder salir del templo...
Sonaba raro, pero su corazón todavía no estaba tan preparado.
"¡Sacerdotisa Elysia!"
"Hola, niñas..."
"Estamos viendo a Diana hablar con un tipo muy raro" - le dijo Celeste, la mayor de las dos - "Una especie de trompetista"
"¿Trompetista?"
"Sí, uno que tiene unos bichos de luz"
"Bichos de luz..."
"¿Por qué no vienes a verlo?"
"Observar conversaciones a escondidas es de mala educación, Cían"
"Pero si no habla"
"¿No habla?"
Ese artista musical no era otro que Bardo, el cual estaba parado frente a Diana, en una especie de concurso no deseado de aguantar la mirada.
Y en el cual Diana ganó, ya que Bardo dirigió su mirada a un Meep.
"¿Qué haces aquí?"
"........"
"........"
"........"
"........"
"¡Meep! ¡Meeep!"
Una mirada fría por parte de la albina provocó que el Meep se callase.
Diana sabía que en su mayoría Bardo era inofensivo. Pero también había tenido conflicto con ciertos campeones...
Y ahora mismo no le convenía llamar la atención.
"Si no vas a decir nada, márchate de aquí, no quiero que conviertas mi templo en oro o que llenes esto de seres de luz explosivos"
"........"
"¿Me has entendido?"
"¡Meep! ¡Meep!"
"¡Meep! ¡Meep!"
Todos los Meeps empezaron a formar una especie de formación militar.
Y conforme tocaba su trompeta los Meeps empezaban a volar hacia en espacio nocturno, para deleite de las niñas.
Elysia no tenía idea de qué estaba pasando y se acercó a Diana en cuanto el errante se fue.
"Diana, ¿ese era Bardo?"
"¿Lo conocías?"
"Una vez Aphelios me habló de él"
"........"
"Se quejaba de que lo convirtió en oro o algo por el estilo"
"........"
"¿Y qué quería exactamente?"
"No lo sé, no me dijo nada"
"Oh... ¿quizás algún problema de índole cósmica?"
"No lo sé, literalmente no habló, no dijo nada"
"........"
"Pero viendo con quién se junta, quizás no sea nada grave"
Pero Bardo se paró en mitad del aire, mirando de un lado al otro, antes de fijar su atención en el cielo. Sabía que le estaban observando.
Y quien le observaba no era otro que Aurelion Sol. Su principal instigador.
Aunque, al contrario que en otras ocasiones, estaba acompañado.
"¿Quién es ese individuo?"
"Su nombre es Bardo..."
"¿Bardo? ¿Como un bardo? ¿Es un músico?"
"No, es una entidad cósmica" - dijo con desprecio - "Tiene demasiado poder y lo maneja como un niño infantil"
"Bueno, quizás su comprensión sea limitada"
"No lo es, es una amenaza..."
"¿De verdad?"
"Imagina alguien con el poder de salvar estrellas, de balancear el universo con sus poderes... y no hace nada salvo tonterías..."
"........"
"Toca su trompeta, juega con humanos... pero no les ayuda..."
"Entonces... con todo ese poder no ayuda a la gente... ¿por qué?"
"Porque es un idiota"
"........"
"O un egoísta, o..."
"¿Tu tienes el mismo poder que Bardo?"
"Probablemente"
Eso es un fuerte debate a discutir. Ambos eran seres cósmicos de gran poder...
Pero era difícil responder. Bardo solo empleaba sus poderes en tonterías y Aurelion Sol estaba limitado por su corona targoniana.
"Entonces, ¿por qué no ayudas tu a Runeterra?"
"¿Ayudar?"
"Sí, tu no eres un irresponsable como él..."
"Actualmente estoy algo debilitado, como te comenté" - le mintió, pues prefería ocultar su naturaleza - "Pero yo lo erradicaría..."
"No creo que debas de acabar con su vida..."
"........"
"Pero si es necesario quitarlo de en medio..."
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El Eclipse de Diana
FanfictionBienvenidos a este fanfic, secuela de "Los Viajes de Nautilus" y "La Sombra de Zed" que contará con las aventuras de Diana y los lunari, tanto en el Monte Targon como con otros individuos de Runeterra. En sus intentos por cambiar la vida de los suyo...
