Parte 121: Algo refrescante

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Cuando la reunión de los Emisarios terminó algunos tomaron distintos rumbos, con Viktorr regresando a Zaun al igual que Swain a Noxus y Xerath a Shurima.

Nautilus y Veigar marcharon a la Grieta del Invocador con Thresh, y Diana se quedó allí alguno minutos más antes de salir de la base...

"Es muy frustrante..."

"¿Mmm?"

"La guerra" - dijo Lissandra - "Siempre resulta frustrante"

"En Freljord no soléis tener muchas..."

"Cierto, ahora lo que hay son peleas territoriales en su mayoría..."

"........"

"Pero hace siglos la cosa era muy distinta"

"Los vigilantes..."

"Era una batalla bastante dispareja... y al igual que Leona, yo tomé una decisión bastante difícil... muy difícil..."

"No salió mal"

"¿Tu crees?"

"Detuviste a los vigilantes"

"Y a cambio lo perdí todo" - dijo con voz regia - "Perdí a mis hermanas... mis ojos... el aprecio de la gente..."

"Y viviendo sola en un castillo de hielo"

"A veces tomar la mejor decisión suele conllevar dolor"

"El fin de Leona era bueno... no hizo nada malo... y ahora está desaparecida..."

"Ahí sí que difiero con tu situación, yo sí hice cosas malas para lograr un buen final... y no obtuve ninguna de esas cosas..."

"........"

"Pero bueno, son solo los pensamientos de una bruja..."

"Tu... ¿tu crees que Leona hizo algún mal al recitar esas palabras?"

"A eso le llamo yo una maldición"

"........"

"Porque su propósito era la paz entre ambos pueblos... pero falló..."

"¿Por qué?"

"Porque al querer la paz proclamó que los lunari ignoraran lo sufrido... y que los solari vieran a su luz, su salvadora, como una antisistema..."

"........."

"Que pensando así les envió a la guerra una y otra vez..."

"Visto así..."

"Así es como muchos os ven, por eso digo que sus palabras de paz pueden ser una maldición para la cual quizás no estaba preparada"

"Tarde..."

"Si... si necesitas ayuda..."

"........"

"En el Freljord siempre vas a tener un lugar al que acudir"

"Siempre te he considerado algo fría de corazón, Lissandra... ¿a qué viene ofrecerme tu mano de tal manera?"

La Bruja del Hielo se quedó en silencio por algunos segundos, siendo que Diana le había preguntado sin mucho filtro.

"Creo que... puedo simpatizar con ella..."

"........"

"Perdí a mis hermanas porque creí que hacía lo correcto... y al final no sirvió de nada, solo para convertirme en..."

"........"

"Un monstruo..."

"Lissandra, no..."

"Y, además, es posible que sea fría en mi actuar, hablar y pensar... pero después de tantos años, lo mínimo es ofrecerle una mano... a una amiga..."

"........"

"A una de las pocas que me quedan..."

Diana quiso disculparse por aquella pregunta, pero la hechicera se marchó antes de que pudiese decirle algo.

Lissandra, usando su magia, regresó al Freljord en cuestión de segundos. Se sentó en su trono y recapacitó un poco.

"Por primera vez en años me pregunto... ¿valió la pena?"

El aspecto de la luna, por su parte, regresó a Targon casi de inmediato.

El ambiente aún estaba tenso entre los suyos, pero fue la sacerdotisa Elysia quien acudió para ver qué le ocurría.

"Diana, ¿ha sucedido algo?"

"Nada, Elysia, simplemente... abrí la boca y no debía..."

"¿Fue con el llamado Maestro del Mal?"

"La Bruja del Hielo..."

"Quizás cuando se cambie el ambiente debería de invitarla... una aliada del aspecto de la luna es una aliada nuestra..."

"Cuando se cambien las cosas..."

"........"

"¿Y cuándo sucederá eso?"

"Espero que más pronto que tarde"

"........"

"Al igual que las fases de la luna... el cambio se pone de pequeños factores... pero el río no entiende de rutas... solo un mismo fin..."

Diana suspiró antes de regresar a sus actividad... tan rígida y metódica como la Bruja del Hielo antes que ella...

El Eclipse de DianaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora