Parte 148: Levantarse

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Perder la pierna le provocaba a Haley distintos inconvenientes. Algunas veces se olvidaba de su falta, cayéndose de la cama al intentar levantarse.

Agarró su pierna de madera, poniéndosela antes de ir a ver quién estaba llamando a su puerta. Ni siquiera se había duchado o arreglado el pelo.

Y al abrir la puerta ahí estaba ese hombre de nuevo.

"Taric... ¿no es muy temprano?"

"Es mediodía"

"Los Domingos suelo dormir hasta tarde..."

"Venía a preguntarte..."

Pero un estruendo interrumpió la conversación, con un potente rayo de sol cayendo desde los cielos. Viéndose a algunos kilómetros de allí.

"¿Qué ha sido eso?"

"Una Llamarada Solar... de Leona..."

"........"

"He notado una fuerza cósmica, quería saber si te habías enterado de algo"

"Necesitas contactos mejores... pero si es lo mismo que la otra vez... puede que se trate de esos seres constelaciones..."

"¿Seres constelaciones?"

"Levia me habló de unos ataques que estaban sufriendo"

Otro rayo cósmico se vio en la distancia, uno que generó mucha más luz y ruido que el ataque definitivo de Leona.

Haley inmediatamente cerró la puerta de su cabaña.

"Venga, Haley, tendríamos que ir a ayudar..."

"........"

"Parece peligroso, aunque... aunque entiendo que no quieras ir, no es tu problema y tienes... la situación de tu pierna..."

"........"

"Pero si vas conmi..."

Haley abrió la puerta nuevamente, vestida nuevamente con su uniforme de exploradora, con el pelo arreglado y su arma lista en su cintura.

"Ta bien, es hora de pasar a la acción"

"........"

"¿A qué esperas? Vamos"

Taric sonrió mientras se dirigían al peculiar escenario.

Y es que era inusual ver a solaris y lunaris unidos enfrentando a una amenaza común. En esta caso otro curioso ser, una constelación viviente.

"La Luz Sinuosa..."

"Suena mejor a cómo se ve, ciertamente"

"Tengo que ir a proteger a los soldados"

"Yo voy por el grandullón"

Y ahí fue que salió al encuentro de Rahvun. El pico de escalada que ella poseía estaba impregnado en magia, pero no magia targoniana.

El general llamó a gritos a Cygnus, quien vio cómo Haley le entregaba el pico.

El lunari recorrió el campo, evitando ser golpeado por la criatura.

"Qué... qué ocurre..."

"Tu eres más rápido, tienes que envolver el metal con este pico"

"Pero... pero no soy tan fuerte..."

"De eso me encargo yo"

Cygnus creía que Diana era una mejor opción, pero esta se encontraba distrayendo al monstruo para que pudiesen operar.

Usando el poder de la luna, Cygnus aumentó la velocidad de sus movimientos, encontrando el eje necesario para lanzar el pico.

Este se enredó alrededor de uno de los colmillos de acero.

"Genial, entonces, ¿tienes superfuerza? Rahvun"

"No"

"Oh, pero... ¿cómo vas a detenerlo?"

"¿Tu cuerda es resistente?"

"Bastante..."

"Pues lo detendrá la fuerza del sol..."

Rahvun envolvió el extremo de la cuerda en su lanza, clavándola en en el suelo con fuerza. Luego aplicó la magia solar para no moverla del sitio.

Como resultado de esto, la criatura parecía tener problemas de movilidad. 

"Leona..."

"Sí..."

"Hay que aprovechar y golpear ese colmillo..."

"Diana... ¿podemos desprenderlo?"

"Pantheon lo logró..."

Ambas se prepararon para ir contra el monstruo, esquivando los ataques de su cola e intentando usar su magia únicamente para su velocidad y resistencia.

Dieron un gran salto para atacar al mismo tiempo el colmillo, combinado con la magia de Ezreal y la que aplicaba el propio pico.

Finalmente funcionó... pero el pico acabó destruido como resultado...

"Me debéis un pico nuevo..."

"Uaaaahhh..."

"¿Eh? ¿Y tu quién eres?"

"Me llamo Trixie... ¿ya habéis derrotado al..."

El colmillo cayó justo a un centímetro de Trixie, que podía verse reflejado en él.

El Eclipse de DianaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora