Decepcionante... ciertamente, explotar el odio me pareció una buena idea... el joven estaba quebrado, emocionalmente roto por todo lo descubierto...
Los targonianos estaban cavando su propia tumba, y sin embargo... fracasó, una y otra vez... y lo peor de todo... les ha unido...
Aphelios... qué fracaso acabaste resultando...
"Aurelion..."
"¿Mmm?"
"Tenemos que hablar..."
"Oh, la Hija de las Estrellas... ¿qué puedo hacer por ti?"
"No te hagas el inocente, sé que le diste a Aphelios poderes para acabar con los solari"
"¿De dónde nace esa acusación?"
"........"
"Demasiado evidente, ¿no?"
"Debería darte vergüenza usar a una persona con tantos problemas... a un campeón ni más ni menos..."
"Que sea un campeón no le quita lo mortal"
"Tú eres un campeón, estás acogido a..."
"¿A unas normas? ¿Lo dices en serio?"
"........"
"Veo una y otra vez cómo los mortales terrestres quebrantan dichas normas a menudo... ¿pero el malo soy yo?"
"Cuando buscas un genocidio sí"
"........"
"Y utilizando las estrellas de las que tanto te enorgulleces, eso es caer bajo..."
"En eso tienes razón"
"Solo..."
"No debería haber malgastado el poder de mis hijos, debería haber empleado las herramientas que nacieron en este patético mundo"
"Aurelion, entiendo tu dolor... entiendo tu frustración..."
"........"
"Pero este patético mundo alguna vez fue uno de tus hijos..."
"¿Sabes qué horas es?"
"Hora de ir..."
"Hora de irte"
Con un chasquido de dedos por parte del dragón un vórtice se abrió, transportando a Soraka fuera de la cueva donde se manifestaba.
"Mi error fue encontrar a alguien... desleal... claro..."
En una zona algo alejada de la región de Noxus se estaba dando un suceso muy oscuro.
Un pequeño grupo de jóvenes esclavos estaba siendo trasladado a través de una montaña. Probablemente un grupo de malhechores clandestinos eran los causantes.
"Esta montaña..."
"Es la forma más segura de no ser descubiertos"
"Habrá que ver cuántos de estos sobreviven al viaje..."
"La mayor tiene diecisiete años, estoy seguro de que será la primera en caer, solo hay que ver que están en los..."
"¡Grrruaaaah!"
"Pero qué..."
Un enorme dragón de color rojo apareció en los cielos.
Era un Escupefuego, pero lo raro es que no solían verse en las zonas montañosas. Como su nombre indica, empezó a atacarles con fuego.
"¡Corred! ¡Corred todos!"
"¡¿Y los esclavos?!"
"¡Ya encontraremos..."
Y el fuego arremetió contra él, incinerándolo en el proceso.
Todos los esclavos salieron corriendo, salvo la joven de diecisiete años, que se quedó paralizada del pánico y frente al Escupefuego.
"No te preocupes..."
"Quién... ¿quién habla?"
"Él no te hará daño..."
"Por... ¿por qué?"
"Porque ve potencial en ti..."
El cuerpo de la joven empezaba a verse rodeada de una extraña luz purpura, casi celeste, viéndose transportada a otro sitio.
Era la cima de una montaña, donde delante de ella estaba el gigantesco dragón conformado por el mismo brillo de las estrellas.
Aurelion Sol estaba delante suya.
"Quién... ¿quién eres tú?"
"No tengas miedo, Ana... mi nombre es Aurelion Sol..."
"¿Aurelion Sol? ¿Cómo... ¿cómo sabes mi nombre?"
"Soy el Fabricante de Estrellas... creador de todas y cada una de las constelaciones y cuerpos celestes que ves en el cielo..."
"........"
"Te he buscado porque noto en ti un propósito por cumplir..."
"Pro... ¿propósito?"
"Tú, aquella humana que lleva en su alma el potencial para ser quien los guie en su búsqueda de justicia..."
"No, no entiendo..."
"........"
"¿Guiar a quienes?"
"A ellos..."
Un rugido se escuchó detrás de la chica, quien al voltearse pudo ver a varios dragones de distintas razas inclinándose ante ella.
"Joven Ana... hoy te alzarás como la Heralda de Dragones..."
"He... ¿Heralda?"
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El Eclipse de Diana
Fiksi PenggemarBienvenidos a este fanfic, secuela de "Los Viajes de Nautilus" y "La Sombra de Zed" que contará con las aventuras de Diana y los lunari, tanto en el Monte Targon como con otros individuos de Runeterra. En sus intentos por cambiar la vida de los suyo...
