Parte 132: Sin confianza

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Los ancianos del consejo de los Solari todavía estaba en duda sobre cómo actuar, aún habiendo pasado un mes desde lo ocurrido con Leona.

Por debajo de este consejo se encontraba el círculo interno. Conformado por el líder militar Rahvun, su segunda al mando Iqnatia, la sacerdotisa Levia, la vidente Eshiyme y la líder Rakko Iula.

"Entonces... ¿cómo deberíamos proceder?"

"Independientemente de lo ocurrido con los solari, tenemos un problema mayor" - remarcó el general - "Esas... constelaciones..."

"Otro problema causado por los lunari..."

"Iqnatia..."

"Pero es cierto, nuestro principal sospechoso es el llamado Aphelios..."

"El cual, creo recordar, ha medio desertado de ellos o eso parece" - les recordó Iula - "Cosa de la que me enteré hace poco..."

"Renegado de ellos o no, es un problema a tener en cuenta"

"Todos sus ataques son contra solaris" - les recordó Rahvun - "Hay que reforzar nuestras defensas de cara a otro ataque"

"No siempre podemos contar con un aspecto..."

"Antes sí lo hacíamos"

"Vidente, cuida tus palabras..."

"Pero es cierto, ella cuidó de nosotros... y fue por nosotros que también se alejó..."

"No podemos eximirla de culpa"

Iqnatia era la más crítica con el aspecto del sol, ya que literalmente había cuestionado a todo lo que dedicaron sus vidas.

Un soldado solari entró en la sala tras llamar a la puerta.

"Di... disculpen..."

"¿Qué ocurre? Soldado"

"Ha llegado el... el... aspecto del sol..."

Todos se quedaron en silencio mientras Leona entraba en la sala, sorprendiendo a todos. En su compañía estaba la centinela Daowan.

"Disculpen por llegar tarde..."

"........"

"Hemos tenido un ligero contratiempo" - dijo Daowan antes de tomar asiento junto a Rahvun - "¿De qué estabais hablando?"

"De ella..."

Leona notó la frialdad en las palabras de Iqnatia, pero aún así se sentó en la mesa. Por muchos segundos el silencio reunió.

Al final quien lo rompió no fue otra que Eshiyme.

"Leona, ¿has estado comiendo apropiadamente este último mes?"

"Ese... detalle no es relevante... pero agradezco el interés..."

"¿Estás al tanto del ataque de las criaturas?"

"Sí, Levia... hace pocas noches lo supe, me enfrenté a una y la destruí..."

"Así que todo este tiempo estuviste en casa de Daowan..."

"No se lo eches en cara, Rahvun..."

Una pequeña risita casi se escapa de la boca de Daowan cuando esta notó que el general se volteó a mirarla con enojo.

"Nuestro hogar está en peligro..." - dijo Levia - "Debemos dejar todo lo demás para después, así que si alguien tiene una consulta que hacerle que lo haga ahora..."

"¿La hija de la luna te ha pegado alguna enfermedad?"

"Iqnatia..."

"Mononucleosis, hongos..."

"¡Iqnatia!"

"Yo tengo una duda, ¿todo eso del poder del amor era cierto?" - preguntó Iula - "Porque no me imagino a Diana poniéndose dulce y acaramelada..."

"¿Es que nadie tiene nada serio que comentar?"

"Cuando tú ascendiste, Diana también lo hizo" - habló el general - "La diferencia es que ella asesinó al consejo... ¿por qué?"

"En parte fue por mi culpa..."

"........"

"Ella quiso correr y contarle a los altos cargos que los lunari no eran leyendas, que existieron, que era verdad..."

"Pero..."

"Pero en lugar de acompañarla y apoyarla... intenté detenerla..."

"........"

"Nuestras mentes estaban nubladas... el poder... nuestros cuerpos y almas... todo era un caos... y el consejo..."

"........"

"La tachó de hereje y dijo que había que ejecutarla..."

El silencio se hizo notar nuevamente. Algunos parecían entender un poco mejor la situación, otros tenían sus dudas.

Pero fue Levia quien como de costumbre tomó la voz tutorial.

"Informaremos de tus palabras... pero por el momento..."

"........"

"Tenemos un asunto más actual... sin desmerecer tu testimonio..."

Para poder juzgar adecuadamente cómo actuarían los Solari... primero debían de evitar su posible extinción a manos de las estrellas...

El Eclipse de DianaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora