Parte 108: Debilidad

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Estaban siendo días complicados para ambas facciones, tanto para los lunari como los solari. Y es que los avatares de sus dioses les habían decepcionado...

No a todos, pero sí a la mayoría. Y esto se extendió hacia los más cercanos a estos, como era el caso de Cygnus el Nocturno.

Habiendo dedicado su vida a defenderlos, ahora escuchaba sus duras palabras.

"¿Que Cygnus nos ha abandonado?"

"Eso he escuchado..."

"Illi, Cygnus no nos ha abandonado" - le dijo la sacerdotisa - "Ahora mismo se encuentra en su habitación, descansando"

"........"

"Ha estado despierto durante toda la noche..."

"Eso es lo que me imaginaba"

"¿Pero dónde has escuchado eso?"

"Se lo escuché decir a un par de arqueros... y temí que se hubiese ido sin despedirme de él..."

"Illi, él no... no se ha ido..."

"Qué alivio"

"........"

"Pero no entiendo por qué estaban diciendo eso..."

"Illi, no sé si lo sabes, pero últimamente ha habido cierto revuelo entre nosotros... relacionado con los Solari..."

"Los adultos no soléis contarme nada..."

Illi sujetaba con fuerza a su alicornio estelar, esperando la peor de las situaciones.

Pero cuando Elysia le explicó lo ocurrido, omitiendo la parte del beso, parecía que sus ojos se iluminaron como la misma luna.

"¿Y eso lo propuso Leona?"

"Sí, así es..."

"Pues me parece algo genial"

"Para algunos... no es tan genial..."

"¿Por qué?"

"Porque los solari han cruzado muchas veces la línea del odio..."

"........"

"Y odiar es mucho más fácil que saber perdonar..."

"Pero... ¿y qué tiene que ver el señor Cygnus con todo esto?"

"Él nos defendió cuando no estuvo Diana... y aunque nadie lo vio como un foco de esperanza cuando Diana no estaba..."

"........"

"Sí lo ven como un ejemplo de debilidad en su ausencia..."

"¿Debilidad?"

Cygnus ya no estaba en su habitación, sino en el techo de su templo, reflexionando sobre todo lo ocurrido con la brisa del viento.

Otra persona que tenía estos mismos dilemas era Rahvun, el general solari que no sabía muy bien cómo enfocar a sus soldados.

"Eh, general..."

"Sacerdotisa Levia..."

"Quería preguntarle, los ejercicios del ejército..."

"Estoy aún a la espera de que el consejo me diga si todavía debo proceder, me dijeron que me mantuviese al margen"

"Aún nada..."

"Usted forma parte de dicho círculo, debería estar al tanto"

"Últimamente parece que se ha achicado el círculo"

"¿Achicado?"

"Una expresión que usa el joven Leo..."

"Han echado a los partidarios de Leona, ¿no?"

"........"

"O en el caso de usted, quienes han mostrado algún tipo de neutralidad, deduzco"

"El planteamiento que nos dio la hija del sol es desde luego algo que se tiene que procesar con cuidado..."

"¿Como los rayos del sol?"

"¿Rayos del sol? ¿A qué te refieres?"

"Los rayos del sol que nos guían... ¿son algo que debemos de manejar con cuidado? ¿o es algo que nos ilumina aunque no sepamos el por qué?"

"Esa frase me la has copiado"

"Siempre me gustó..."

"........"

"Yo creo que..."

"¡Rahvun! ¡General Rahvun!"

"Eshiyme... ¿ocurre algo?"

"Lo he... lo he visto... lo he sentido... y he venido lo más rápido posible..."

"¿Qué es lo que has visto? ¿Otra guerra?"

"No, era... eran las estrellas..."

"Las... ¿las estrellas?"

"Las estrellas nos estaban atacando en forma de... peligrosos colmillos..."

"A veces pienso que tu ceguera es bastante inoportuna a la hora de tener ese tipo de visiones tan peligrosas..."

Varios soldados solari llegaban desde el exterior, siendo que en el horizonte de sus tierras, desde la entrada podía verse...

Era un ser similar a una constelación viviente, una especie de tigre con coraza plateada y colmillos...

"Y otras veces odio que tengas razón con ellas..."

El Eclipse de DianaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora