Parte 124: Cerca del sol

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Iqnatia y Sylph habían coincidido en la mitad de la noche en que una especie de ave cósmica se había materializado. Sin saber que el propio Aphelios la mandaba.

Rápidamente Iqnatia mandó a una de sus Águilas Solares a que la cegase con un ataque a distancia. Sin mucho éxito.

"Maldita sea... tiene ventaja..."

"Eso es relativo"

"¿A qué te refieres?"

"A que mis flechas alcanzan a aves en pleno vuelo..."

"Pero..."

"Y este no será distinto"

Sylph cargó una de sus flechas con energía lunar, lanzándola a una de las alas de la criatura. Aunque pronto el daño se regeneró.

"A no ser que sea un daño masivo, se regenerará"

"Podrías habérmelo dicho antes"

"Pensé que el Aspecto de la Luna os lo habría contado"

"Quizás lo hizo..."

"¡Iiiiaaaah!"

"Mis águilas pronto serán inútiles, su magia es limitada"

"Pues algo hay que hacer..."

"Si podemos hacer tiempo, quizás con el amanecer... las águilas se recargarían... incluso podría pedir refuerzos mandando uno..."

"Lamento decirte que falta mucho para el amanecer"

"Pues habrá que hacer... tiene ojos..."

Sylph no entendió esa ligera observación, hasta unos segundos después.

Alzó su arco con otra flecha cargada de energía lunar, pero esta vez la lanzó a uno de los ojos del ave, quedando clavada en este.

"Se regenerará... pero tardará más..."

"¿Por qué?"

"Porque la energía lunar lo impide, hasta que se desgaste la flecha le ha dejado tuerto"

"Eso está bien saberlo"

"¿No sabías que sucedería eso? ¿Entonces por qué lanzarle la flecha?"

"Para ganar tiempo, ¿acaso tienes una idea mejor?"

"Pedir ayuda..."

"Creí que debías esperar al amanecer"

"Puedo pedir ayuda, pero nos privaríamos de las águilas..."

"Entonces espera a mi señal"

"¿Cuál señal?"

Sylph cargó una tercera flecha lunar, la cual lanzó al otro ojo del ave.

No podía lanzar flechas lunares infinitas, y de igual manera no estaría cegado por mucho tiempo. Pero sí el suficiente para lo que pretendían.

"Haz lo que tengas que hacer..."

"No estamos lejos de mi pueblo, quizás Rahvun lo vea..."

"¿Pero qué pretendes exactamente?"

"Lo mismo que tu..."

"........"

"Una señal..."

Iqnatia hizo un llamado a sus cuatro águilas, los cuales lanzaron un fino rayo de luz solar contra su adiestradora. O más bien su espada.

La solari cargó toda la energía de estos en su espada y la disparó hacia el cielo, creando una columna de luz solar.

"¿Por qué no has usado eso contra él?"

"Porque se regeneraría..."

"¿Y eso es todo?"

"Cualquier usuario de magia solar lo detectará, no soy una maga o..."

"¡Iiiaaaaahhh!"

Parecía que el ave había recuperado su visión, al menos del primer ojo que perdió.

Se rodeó de energía cósmica y procedió a acercarse a sus enemigas a toda velocidad. Aunque su amenaza caería en breves.

Ni la cetrera ni la arquera esperaron la explosión de magia solar que impactó contra aquella criatura alada.

Fue una Llamarada Solar de un tamaño e intensidad colosal.

"No esperaba una ayuda tan repentina..."

"........"

"Oye, ¿ocurre algo?"

"Le... ¿Leona?"

El Aspecto del Sol había sido la causante, aunque Iqnatia alcanzó a verla sin su armadura. Únicamente con un camisón de dormir.

La cetrera quiso acercarse, pero el aspecto emitió un fuerte brillo tras el cual desapareció. Únicamente la cegó para irse.

"Dónde... ¿a dónde ha ido?"

"Seguramente a tu pueblo"

"........"

"O quizás..."

"Debo irme de inmediato"

"........"

"Aunque... debo de admitir que tienes una gran puntería con esas cosas..."

Y ahora nos dices que nos olvidemos, nos demos la mano...

Esto no es por mi madre, es por todos lo que pasaron por lo mismo que ella...

Sylph no podía perdonarles tan fácilmente, pero mientras esa cetrera se marchaba... ¿por qué no le disparaba con sus flechas?

¿Por qué no lo hacía?

Si a simple vista era tan fácil...

El Eclipse de DianaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora