Parte 155: Reptante

42 5 0
                                        

Mientras los solaris y lunaris hacían cosas muy importantes, relevantes e históricas, Cassiopeia simplemente se estaba levantando, estirando los brazos.

Ella siempre se levantaba después de Pantheon, quien madrugaba bastante. Lo bueno es que él ya tenía el desayuno preparado.

"Han detenido a Aphelios"

"¿A quién?"

"Al hermano de Alune"

"Repito, ¿a quién?"

"El chico lunari que tenía varias armas plateadas..."

"Ah, ssí, el que parece ssalido de la missma promoción que Kayn y Talon..."

"Por lo visto hubo una gran pelea"

"No ssabess cuánto me alegro" - dijo mientras pulía sus garras "¿Hoy iráss al Insstituto de Guerra?"

"No, iré a ver a Eshiyme, me ha pedido que la visite"

"La vidente... haber ssi te lee la línea de la vida..."

"¿Te importaría ir al mercado a comprar algunas cosas?"

"¿Tieness una lissta?"

Para los habitantes del pueblo de Rakkor fue algo difícil acostumbrarse a la presencia de Cassiopeia. No tanto por su aspecto...

Sino por el miedo que esta les generaba. Y si intentaban hacerse los valientes...

"¿Cuánto cuesstan las manzanass?"

"Tres manzanas rojas son cuatro monedas"

"Le doy doss"

"Señora, el precio son cuatro monedas"

"Entiendo, le ofrezco doss"

"Qui... quizás no esté relacionada con el pueblo, pero son cuatro monedas, inamovibles"

"Le ofrezco doss"

"Señora, bajo ningún concepto se las venderé por debajo de cuatro monedas"

"De acuerdo"

La lamia se volteó y fue directa a otro puesto de manzanas. Solo habían dos en el pueblo y este parecía algo más declarado.

"¿Cuánto por tress manzanass?"

"Una moneda..."

"Le ofrezco doss monedass"

"¡Eh! ¡Espere!" - le gritó el otro vendedor - "¡¿Por qué a él le ofrece más dinero y a mi me regatea?!"

Cassiopeia fijó sus fríos ojos en él, perforando su alma.

"Pagar cuatro monedass es un robo... en Noxuss a loss ladroness sse less cortan lass manoss... yo conssidero que doss monedass ess un precio jussto..."

"Pero... mis manzanas son de mejor cali..."

"Sson manzanass, sson la missma tontería... cierra la boca y deja de quedar en evidencia..."

El hombre al que Cassioperia estaba comprando le dio una manzana extra para no llevarse en el futuro algún insulto parecido.

En los siguientes puestos no tuvo problema alguno, solo con ese tipo.

Tras esto comprobó que todavía era temprano, por lo que marchó a una casa algo alejada del pueblo. Las criaturas targonianas tampoco se le solían acercar.

Y en cuanto a la casa en cuestión, era la otra noxiana que vivía por allí.

"Y entonces reconstruyó el pico"

"No me gussta la gema"

"Algo empalagoso, pero al menos tengo mi pico restaurado"

"Assí que lunariss y ssolariss trabajando juntos"

"Sí, suena bastante raro..."

"Ess como ver a un demaciano y un noxiano colaborando juntoss"

"¿Quieres más café?"

"Media taza"

Haley le sirvió un poco más, antes de empezar a hablar de los cotilleos de la socialité noxiana. Pese a no estar viviendo allí estaban muy bien enteradas.

"¿Te enteraste de lo que ocurrió con los Noradi?"

"Lo de la hija, ¿no?"

"Sí, por lo visto ha dejado su posición como miembro de su casa"

"¿Pero ess algo oficial?"

"Tiene pinta, no tiene intención de volver a ver a su madre"

"Fariss ess una tremenda impertinente, demassiado ha aguantado essa niña en la missma cassa que ella"

"Creo que está en Jonia"

"Otro lugar lleno de raritoss..."

Tras la visita diaria Cassiopeia regresaba a su actual casa. A la cual Pantheon regresaba siempre puntual.

Para evitar que a la lamia se le ocurriese ponerse a cocinar.

"Hola, Pantheon, ¿alguna novedad?"

"Nada demasiado relevante, ¿y tú?"

"Con algún cotilleo, pero poco más"

Ciertamente su rutina diaria era algo repetitiva y aburrida, pero llegados a este punto de su vida eso le importaba bien poco.

Mientras no se viese metida en problemas... podía adaptarse...

El Eclipse de DianaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora