Parte 23: Nortuga enemiga

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En la pequeña zona de entrenamiento que los lunari tenían es que Diana se encontraba entrenando con Cygnus frente a las niñas de la orden.

Y pese a ser solo un humano, Cygnus podía seguirle el ritmo a una Diana que no emplease sus poderes otorgados por la luna.

"A veces me entran ganas de pintarles"

"Así que tu pasión es dibujar"

"Pero no dibujos normales" - explicó Celeste a Illi - "Son dibujos mágicos, lo cual la hace una disciplina muy complicada"

"No tanto"

"Cían..."

"Solo digo que ser chispóloga es más complicado"

"Solo digo que ser chispóloga es más complicado"

"¡Yo no soy sueno así!"

"Yo no suelo así"

"¡Para!"

"Para"

"Oye, hay una cosa que quería preguntaros..."

"Dispara, cabra"

"¿Diana siempre se ve tan rígida y seria?"

"Pues..."

"El otro día recuerdo que casi sonrió un poco, pero se me hace que cada vez que la veo está seria o muy concentrada"

"Y tiene semblante de villana también, ¿verdad?"

"Celeste, no digas eso de Diana"

"Pero es cierto, cualquiera lo notaria, a Aphelios también le pasa"

"Rara vez le vemos mantenerse de buen humor, por así decirlo"

"Beeeeee"

"Oye, ¿puedo pintar a tu estelacornio?"

"Seguro..."

Pero Illi no pudo dejar de pensar en aquello.

Diana casi nunca bajaba la guardia, siempre se veía muy seria siempre. Parecía no estar nunca en un ambiente cómodo donde relajarse.

"Diana..."

"¿Qué ocurre? Eleka"

"La he visto..."

"¿Ver el qué?"

Diana era posiblemente quien más se tomase en serio las palabras de la Sueñalunas. 

"Las olas la traen de vuelta a ti..."

"........"

"Las olas os harán reencontraros... cuídate de la llama que quiere arrebatárosla..."

"La... ¿las olas?"

"Las olas toman forma redonda... pop, pop, poppop..."

Cygnus creía que estaba un poco mal de la cabeza.

Aunque no parecía estar muy descaminada, pues el joven Leo fue a las costas para buscar caracolas y encontró... algo inesperado...

Se trataba de una nortuga, una especie de tortuga bípeda. De mirada desconfiada. 

"¡Oye! ¡Tortuga marina!"

"¿Mmm?"

"¡No te muevas o disparo!"

"¿Dispawarme? ¿Con qué exactamente? ¿Niño tawgoniano?"

"Con mi... emm... arma solar..."

"¿Awma Solar?"

"........"

"¡Escúchame! ¡Niño tawgoniano! ¡Yo soy la almiwante Shelly!"

"........"

"¡Líder! ¡Comandante! ¡Almiwante de la mayor flota de nortugas de Bilgewater! ¡No me awodillo ante awmas solawes!" 

"Tengo miedo..."

"¡Teme a mis awmas!"

"Tus... ¿qué?"

Shelly recogió del suelo su cañón de coral, el cual disparaba burbujas.

Pero no eran burbujas de las que te hacen retroceder nostálgicamente a tu infancia. Eran burbujas que te sacaban la madre.

Leo empezó a correr por detrás de las rocas para evitar ser golpeado por ellas.

"¡Vengo en son de paz!"

"¡Todavía tienes el awma en tus manos! ¡Tonto!"

"¡Si la suelto me golpearás!"

"¡Eso no lo sabremos si no la sueltas!"

"¡Eres pésima negociando!"

"No... yo soy... ¡una almiwante!"

La nortuga continuó disparando contra el niño, que eventualmente acabaría acorralado contra el muro de un acantilado.

Y su enemiga avanzaba sin piedad hacia él.

"Weza a quien conozcas..."

"¿Qué?"

"Ya sabes, wezar"

"No... no te entiendo..."

"¿Tienes un dios?"

"El sol"

"¿El sol?"

"El sol es mi dios... más o menos..."

"Pues weza al sol... ya sabes, juntando tus manos y owando..."

"........"

"........"

"Ah, te refieres a rezar... ¿por qué tendría que rezar?" - preguntó algo confundido - "No parece que eso vaya a matarme"

"Matarte no, pero sufriwas..."

"Disculpadme"

Shelly redirigió su arma hasta lo alto del acantilado, donde se encontraba sentada Leona, observando la extraña escena.

Leo sintió mucho alivio de encontrarla allí, mientras que Shelly no la reconocía.

"¿Puedo saber qué estáis haciendo?"

El Eclipse de DianaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora