Parte 99: El fragor de la batalla

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Diana había llegado finalmente a la confrontación que se estaba dando entre los lunaris y solaris. Siendo que Eleka le contó un poco del origen de todo.

La idea que tenía era noquear a Aphelios y ordenar la retirada del resto, pero la mayoría se encontraban peleando.

Su avance fue interceptada por Rahvun. Y el de Leona, paralelamante, por Cygnus.

"Retira a tu gente..."

"¿Crees que es tan fácil?"

"........"

"Tu gente no nos dejará irnos sin que derramemos sangre, Leona..."

"........"

"No voy a permitir eso... lo siento..."

Cygnus lanzó un par de dagas plateadas, las cuales explotaron en cuanto chocaron con el escudo de Leona. Estaban cargadas de energía lunar.

El Nocturno podía emplear una muy pequeña cantidad de esta energía...

Pero con ese primer impacto pudo cegarla por un momento.

"Tu sol es resplandeciente..."

"........"

"Pero la luz de la luna... es diferente..."

Cygnus logró llegar hasta su espalda, cargando su espada con energía lunar.

Leona desató su propio poder solar, haciéndole retroceder sin que pudiese usar su ataque. No era la primera vez que le enfrentaba.

La llegada de unas águilas solares le dieron a Leona un respiro.

"Esto puede detenerse..."

"¿Por cuánto?"

"........"

"Ella confía en ti... ¿pero puedo hacerlo yo realmente?"

"Pues..."

Cygnus chocó su espada plateada con el filo de Leona, logrando aguantar por la magia lunar que le rodeaba. Sino, hubiese roto cualquier arma.

Leona empleó parte de su magia para dispararla contra él, pero la esquivó.

Diana también usaba la velocidad para esquivar las embestidas de Rahvun.

Pero en un momento dado la lanza generó una pequeña explosión de luz desde su punta, no para atacar sino para aturdir.

Y tras esto Rahvun le dio un fuerte puñetazo en el estómago.

"Grgrr..."

"Levanta, Diana..."

"........"

"Sé que por más fuerte que haya sido ese golpe lo has aguantado..."

El aspecto no se puso a fingir algún tipo de dolencia, aunque sí le resultó dañino, y se levantó para seguir encarándolo.

"Uff... ¿de verdad quieres esto?"

"Estoy cansado..."

"........"

"Cuando se hace algo malo... un castigo es necesario..."

"¿Y crees en la luna es tan malo?"

"Sigues sin verlo..."

"........"

"Tus acólitos casi matan a un niño en tres ocasiones... nosotros no hemos pasado por ese límite, Diana..."

Rahvun avanzó hacia ella con la intención de usar su lanza.

Pero en el último momento se agachó, con Diana recibiendo un impacto de energía solar por parte de la espada de la cetrera Iqnatia.

"Le... ¿le he dado?"

"No pierdas de vista a los enemigos"

"Por supues..."

Daowan tuvo que proteger a Iqnatia de una de las flechas de Sylph, que logró una buena posición para disparar.

Y tan buena fue que logró ver un punto débil en Leona. El aspecto del sol.

Lanzó dos flechas cargadas con lo poco que le quedaba de energía lunar.

La primera golpeó el terreno junto a ella, emitiendo un fuerte destello blanco. Y la segunda golpeó el escudo, generando una pequeña explosión.

Leona volvió a levantarse, encontrándose de frente con Eleka...

"Tú... también buscas nuestra muerte..."

"Solo vine a ver a la niña que llora..."

"La... ¿niña que llora?"

"Aquella que la luna me mostró..."

"Ella... ¿ella puede detener esto? ¿Diana puede? ¿Daowan? ¿quién?"

"Vine a verte a ti... niña que llora..."

"........"

"La única que puede detenerlo todo..."

Rahvun continuaba su ataque desenfrenado contra Diana, que ocasionalmente podía devolverle un golpe o intentarlo.

Ella era más fuerte, pero sus ojos se estaban recuperando del ataque de Iqnatia.

Y precisamente fue por esto que cayó al suelo, a merced del guerrero.

Rahvun estuvo a punto de impactarle con su lanza, pero se detuvo en el último segundo.

"........"

"........"

"Por... ¿por qué no me atacas?"

Delante de Rahvun se encontraba su enemiga... una hereje... el aspecto de la luna... pero también su hermana...

No podía... simplemente no podía...

El Eclipse de DianaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora