Parte 144: El odio de la luna

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Un joven chico, de unos once años, se encontraba dentro de su habitación en el templo de la orden de los lunari. Hacía botar una pelota contra una pared, una pelota muy vieja.

Una chica de su edad se acerca a él, agarrando la pelota en un bote mal dado.

"Podrías saltarle un ojo a alguien, Aphelios"

"Solo estoy matando el tiempo..."

"Podemos jugar al tres en raya"

"Eso es aburrido..."

"Quizás es demasiado intelectual para un niño pequeño como tu"

"Solo eres mayor por doce segundos"

"Exacto, soy mayor"

Aphelios dirigió su mirada hacia otro lado, contemplando la luna desde el patio interior. Vio una lechuza sobrevolar la zona.

Ese pájaro podía salir al exterior... ellos dos no...

"A veces siento envidia de los pájaros"

"¿Por qué?"

"Porque pueden respirar el aire exterior..."

"........"

"¿Crees que algún día podremos salir de aquí?"

"Quizás... quizás algún día la luna nos bendiga con ello..."

"La luna..."

El tiempo pasó y un Aphelios de doce años escuchó sobre la aparición del Aspecto de la Luna, algo que escuchó decir a Cygnus.

Rápidamente lo buscó para confirmarlo, bastante nervioso por ello.

"Señor Cygnus..."

"Aphelios..."

"¿Es cierto lo que dijo antes? ¿El aspecto de la luna ha aparecido?"

"Más... más o menos..."

"¿Cuándo va a llegar? ¿Cuándo vamos a salir de aquí?"

"Dile... dile a tu hermana que venga, tú y otros miembros vais a tener que ir a otro de nuestros templos, el que está al sur..."

"¿Qué? ¿Pero por qué?"

"Es... complicado..."

Aphelios y Alune se marcharon a aquel templo, donde pasaron un año más. Un año antes de que ocurriese la tragedia.

Los solaris encontraron aquel templo, hirieron a muchos, capturaron a otro y Alune... Alune quedó atrapada...

"Hey, Aphelios... tranquilo..."

"Elysia, la he... la he perdido... sniff... la he perdido, ella..."

"Encontraremos el modo de traerla"

"No... no puede... y todo es por su culpa..."

"........"

"El aspecto de la luna... debía... debía salvarnos... nos ha condenado..."

"Eso no es cierto..."

"Sin ella estábamos a salvo..."

"Sin ella todos creían que éramos un mito, y no merecemos ese trato... estamos tan vivos como ellos... como tu hermana..."

"Y por qué... ella no hace nada..."

Tras mucho tiempo Aphelios finalmente encontró una solución con la ayuda de Elysia.

La primera vez que tomó aquella flor su garganta ardía, la fiebre era inmensa, sus dientes pesaban mucho más y... la vio...

"¿Aphelios?"

"........"

"Aphelios, puedo... verte... ¿qué te ocurre?"

"........"

"Qué... ¿qué has hecho?"

En tiempos más recientes era normal que hiciera ciertas misiones bajo la diligencia de Cygnus. Aunque con resultados algo mixtos.

"¿Era necesario?"

"........"

"Aphelios, ese solari tenía apenas diecisiete años..."

"Son ellos o nosotros..."

"No era un guerrero, no era un sacerdote, no era..."

"Era el enemigo"

"¿Con esa actitud crees que eres mejor que aquellos con quienes combatimos?" 

"¿Con esa forma de hablar quién te crees tú que eres? ¿El aspecto de la luna?"

"........"

"Ni siquiera naciste aquí, fuiste abandonado, así que tus padres no tuvieron que sufrir por lo que los míos... murieron cuando era un crío..."

"........"

"Te las das de nuestro defensor, igual que Elysia... pero no haces nada, no eres nadie, eres irrelevante en todos los sentidos..."

"........"

"Afróntalo, no eres el aspecto de la luna"

"Y tu tampoco"

Este comentario resultó bastante molesto para Aphelios, que se marchó murmurando algo. Sin notar que realmente había herido al militar.

Y mientras caminaba por los pasillos del templo le iluminó la luna... con un único pensamiento...

¿Por qué la hija de la luna arruinó su vida?

El Eclipse de DianaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora