Diana se encontraba junto con Nautilus y Nami en las costas de Targon, a unas altas horas de la noche. Y sí, se las arreglaron para no ser vistos.
El titán colosal llegó a la playa rodeando la región estando sumergido, algo que la ayudó. La sirena por su parte terminaba los preparativos.
Colocó una especie de burbuja alrededor de la cabeza de Diana.
"¿Te gusta?"
"La última vez mi magia me permitió por menos de quince minutos..."
"Fue muy brusco... ¿pero te gusta?"
"Es práctico, todo lo que necesito, ¿cuánto dura?"
"Dos o tres horas"
"Sí, definitivamente es mejor que mi técnica..."
"La tuya es más situacional"
"Sin duda alguna... pero ya estamos listos... ¿nerviosa?"
"¿Por estar a punto de ser proclamada como la salvadora de toda mi especie? Pues... no mucho, la verdad"
"¡Derrotamos a un demonio! ¡Esto será pan comido!"
"Ahí le ha dao Nauti"
"Por favor, solo... sé discreto..."
Diana comenzó a caminar lentamente hacia el mar, mientras que Nami se lanzó en zambullida. Nautilus caminó al igual que Diana, con calma.
La lunari fue guiada principalmente por Nami por unos cuarenta y cinco minutos.
Cuando la sirena se distrajo por una estrella de mar es que finalmente llegaron.
"Esta chica..."
"Di... ¿Diana?"
La lunari reconoció la voz como la de Tama, la joven que conoció hace semanas.
"Hola, Tama... dije que volvería..."
"Pero no esperé que tan pronto"
"Quería consultarte algo, a ti y a Loto..."
"¿Sabes de Loto?" - preguntó extrañada - "Ahora no recuerdo si realmente llegué a mencionarlo en nuestro último... encuentro..."
El mundo de Tama se detuvo en cuanto vio a Nami llegar con una estrella de mar.
Hacía años que no la veía. Por mucho tiempo rezó porque siguiese viva, pues ni eso sabía. Solo el viaje de Loto hace un par de años reveló que seguía viva.
Recuerdos de su juventud llegaban a su mente.
Estaba delante de ella. Su amiga de la infancia. Su primer amor. Y no pudo evitar nadar hacia ella y darle un abrazo.
"Nami..."
"Me llamo"
"Has vuelto..."
"Sí, eso parece"
"Sniff..."
"Disculpa, pero... ¿eres amiga de Diana?"
"Amiga de..."
Por un momento había olvidado que Nami no poseía sus recuerdos, tal y como Loto le dijo... por lo tanto no la conocía...
"Mi... mi nombre es Tama..."
"Es un nombre muy bonito"
"Gracias..."
"Me suena un poco... creo que Loto te mencionó..."
"Sí, soy una amiga suya"
"¿Muy cercana?"
"Sí, bastante cercana, de hecho..."
"¿Y podrías llevarnos con él?" - preguntó muy sonriente - "Diana quiere preguntarle algo sobre los lunari o algo así"
"Ha... ¿habéis venido solo por eso?"
"Lo que Nami quiere decir..."
"........"
"Es que llevaba tiempo queriendo venir, y ya que necesitaba de su ayuda hemos considerado que era la mejor situación"
Eso no fue del todo exacto, pero de algún modo pareció aliviar un poco el corazón de la Marai, quien estaba dispuesta a guiarles...
Hasta que lo vio...
"Qui... ¿quién es ese ser?"
"¿Mmm? Oh, es Nauti"
"¿Nauti?"
"¡Saludos! ¡Mi nombre es Nautilus! ¡El Terror de las Profundidades!"
"Tiene un sobrenombre fabuloso"
"Nautilus... Lo... Loto también te mencionó..."
"¡¿Loto?! ¡¿El Hombre Medusa?!"
"Él... dijo que eras la pareja de Nami, aunque no... no me imaginaba así..."
"No te lo esperabas tan guapo, ¿verdad?"
Diana se quería llevar las manos a la cabeza, siendo que no podía por su casco burbuja.
A lo lejos Loto también parecía intuir que algo raro estaba pasando, al ver a los peces y otras criaturas reaccionar de forma extraña.
"Parecen asustados... qué mal presentimiento..."
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El Eclipse de Diana
FanfictionBienvenidos a este fanfic, secuela de "Los Viajes de Nautilus" y "La Sombra de Zed" que contará con las aventuras de Diana y los lunari, tanto en el Monte Targon como con otros individuos de Runeterra. En sus intentos por cambiar la vida de los suyo...
