Parte 162: Todo un mundo fuera

39 5 0
                                        

Ana, la Heralda de Dragones, observaba a través de la guarida de Aurelion a los distintos individuos que habitaban el Monte Targon.

Sintió curiosidad por los lunari, y ahí fue que vio a la sacerdotisa de estos sumergirse en las aguas de un estanque. Estando vestida.

"¿Qué está haciendo esa mujer?"

"Usar magia lunar..."

"¿Magia lunar? ¿A través de un estanque?"

"Algunos lunaris son muy débiles" - se burló Aurelion - "Tienen que canalizar la magia lunar de alguna manera"

"Y ella... ¿usa el agua?"

"Es un ritual..."

"Parece estar viendo algo en el agua"

"Está usando la magia lunar y el estanque, que supongo tendrá propiedades, para ver otras partes de este planeta..."

"Entonces es como yo..."

"No, ella es patética"

Había un motivo por el cual Elysia estaba haciendo esto, y se trataba de enseñar a las dos jóvenes Cían y Celeste Runeterra.

La posibilidad de poder recorrer Targon parecía ser un pequeño halo de esperanza para el futuro. Poder ir donde quieran.

"¿Eso es una rata?"

"Una rata gorda" - se quejó Celeste - "Gorda y fea"

"Ese sitio se llama Bilgewater... hogar de piratas y criaturas marinas..."

"Buah, seguro que dibujarlas será genial"

"Seguro... ¿tú qué dices? Diana"

La Hija de la Luna estaba al fondo, apoyada contra la pared y de brazos cruzados. Vino a hacerle una consulta y la encontró ocupada.

"Una vez estuve allí con Nautilus y Viktor..."

"¿Estabais buscando tortugas?"

"¿Los calamares de allí son tan ricos como parecen en la visión?"

"Yo... no lo sé..."

"¿Por qué?" - preguntó Celeste decepcionada - "¿No te gustan los calamares?"

"Mi presencia allí fue anecdótica, fui para..."

"........"

"Prefiero que no sepáis para qué fui..."

Elysia movió nuevamente las aguas del estanque, esta vez demostrando la gran ciudad de Piltover. Que parecí emocionar a Cían.

"¡Cuanto brillo! ¡Cuántas cosas que brillan y emiten luz!"

"Esto es a lo que llaman tecnología..."

"¿Todas esas cosas que brillan son estrellas?"

"No, Cían, son el resultado de algún tipo de manejo de los rayos..."

"........"

"Diana tiene un amigo de Piltover" - recordó Celeste, usando su magia para dibujar un monigote con un tercer brazo - "¿Cierto?"

"No, él... es de Zaun..."

"¿Zaun?"

"Zaun es como..."

Elysia movió nuevamente las aguas, revelando la ciudad de Zaun.

Llena de vapores tóxicos, infraestructuras que parecían poder derrumbarse con un soplido, personas e individuos de aspecto siniestro...

"Se ve algo... feo..."

"Ha tenido sus épocas, sus más, sus menos..."

"Solo con verlo huele mal..."

"Parece un ambiente monocromático de gris y verde" - se quejó Celeste - "Y apesta..."

"Diana, estoy segura de que fuiste por un bien noble"

"Pues..."

"........"

"Rob... no... me enfrenté a robots..."

"¿Robots? ¿En serio?" - repitió Cían ilusionada - "¿Qué son robots?"

"Son como... déjalo... también me enfrenté a una mafia..."

"........"

"Tampoco sabéis qué es una mafia... ¿hice de niñera?"

Las tres le miraron con cierta incertidumbre y una ligera decepción.  

Elysia volvería a cambiar el paisaje, en esta ocasión mostrando los extensos desiertos de Shurima, lo oasis, sus pueblos...

"Que de arena... puaj..."

"La arena está bien" - dijo Celeste, contradiciendo a su hermana - "La arena se puede usar para hacer arte"

"Da un ejemplo"

"Castillos de arena, eso es arte..."

"Diana, ¿alguna vez has estado en Shurima?"

"Sí, yo..."

Decir que asaltó una tumba en compañía de los Emisarios del Mal no sonaba demasiado bien, de hecho, sonaba fatal... pero...

"Busqué a una adolescente perdida..."

"........"

"Acompañada de un ninja..."

"¿Qué es un ninja?"

"........"

"........"

"Cygnus" - dijo repentinamente - "Elysia, vine buscando a Cygnus, ¿dónde está?"

Definitivamente Diana no era la mejor para hablar sobre regiones...

El Eclipse de DianaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora