Elysia caminó por los pasillos de su templo, en una mañana especialmente calurosa. Cuando llegó a su capilla se sorprendió al encontrar allí a la joven Illi.
La chica estaba junto a su estelacornio mascota, observando fijamente el pequeño estanque interior que utilizaba para sus ritos.
"Joven Illi, ¿puedo ayudarte en algo?"
"Sacerdotisa Elysia... quería preguntarle algo importante..."
"¿De qué se trata?"
"Pues... ¿ha escuchado lo ocurrido con la Sacerdotisa Solari?"
"Algo he escuchado"
"........"
"Tu estuviste ahí, en primera fila"
Sí, la joven estuvo acompañada de algunos de los llamados campeones, cuando aquel ser conocido como el Vuelo atacó.
Y esa sacerdotisa que inicialmente quería mirar hacia otro lado terminó ayudando.
"Ha... ¿ha cambiado algo?"
"¿A qué te refieres?"
"Entre los sulari y lunari, ¿ha cambiado algo?"
"........"
"Podéis... podemos... ¿volver a salir? ¿podemos ver Targon bajo las estrellas?"
"Illi..."
"El estelacornio no deja de preguntar por ello..."
"Ni siquiera yo sé la respuesta..."
"........"
"Definitivamente algo está cambiando, pero ni siquiera yo sé qué nos pueden deparar las noches a partir de ahora..."
"¿Ha preguntado a la luna?"
"........"
"Estelacornio está muy agitado, quizás... quizás signifique algo..."
La inocencia de la niña y de su criatura le generó una ligera sonrisa en el rostro.
Espació las flores de loto en el estanque, encendió las velas azules y respiró antes de cerrar sus ojos y orar internamente a su protectora.
Era curioso, la luna... parecía transmitirle una noche... ¿de armonía?
"¿Qué le está diciendo la luna?"
"Si tu corazón fielmente confía en la luna..."
"........"
"Creo que podemos... tentar al destino..."
Illi preparó una pequeña cesta con algo de comida, mientras que Elysia cogió unas túnicas iguales a las que tenía, pero con ciertas modificaciones.
Este tenía mangas largas de seda y una capucha del mismo material.
Pese a las indicaciones de la luna, era consciente de cómo el destino podía alterar drásticamente sus designios.
"Le queda muy bien ese traje"
"No comparto esa opinión..."
"¿Por qué? Pega con su tono de piel, cabello y..."
"Porque soy bastante fea"
"Fe... ¿fea?"
Quizás no era la persona más hermosa que Illi vio en su vida, pero no le resultaba alguien a quien llamar fea.
Las dos acabaron llegando a un pequeño lugar, algo oculto y recóndito. Situado cerca del poblado de los Rakkor.
"Desde aquí creo que se ve bien la luna..."
"Las estrellas que se ven desde el templo también son bonitas..."
"........"
"¿Lleva muchos años en el templo?"
"Sí, desde que era una niña..."
"En el templo no hay muchos ancianos, ¿a qué se debe eso?"
Las condiciones de vida a las que se veían obligados a vivir a menudo propiciaban que muchos no llegaran a los sesenta años.
Pero eso era un detalle que prefería no revelar a la joven.
"Se fueron con la Raposa..."
"La... ¿la qué?"
"La Raposa... o el Raposo... es una entidad, una leyenda de Targon..."
"¿Me la puede contar?"
"Es una historia algo antigua..."
"Que habla sobre uno de los dioses de la muerte, el Zorro"
Elysia se volteó para ver a una mujer mayor, de pelo negro azabache y ropas oscuras, pero también azules.
Pese a que portaba una lanza dorada, no la empuñaba en señal de guerra.
"La historia habla sobre cómo el Zorro acompañaba las almas de los guerreros caídos al firmamento..."
"........"
"Eso les hacía uno con el cosmos, con las estrellas..."
"¿Y por qué tiene que ser un zorro y no un estelacornio?"
"Falta de originalidad supongo"
Elysia conocí a la mujer que tenía en frente, y si bien no era una solari, sí era cercana a ellos.
Se trataba de Iula, la principal representante de los Rakkor, y una veterana que sin duda alguna tenía un asiento en el consejo solari.
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El Eclipse de Diana
FanfictionBienvenidos a este fanfic, secuela de "Los Viajes de Nautilus" y "La Sombra de Zed" que contará con las aventuras de Diana y los lunari, tanto en el Monte Targon como con otros individuos de Runeterra. En sus intentos por cambiar la vida de los suyo...
