Harry XLIX.
Oyeron el Forca Verde antes de verlo, un murmullo constante, como el gruñido de una bestia enorme. El río era un torrente en ebullición, tres veces más ancho que veinte años atrás, cuando Harry había desafiado el poderío Frey construyendo un puente de madera para que su ejército cruzase.
-No hay manera de cruzarlo a nado-observo el Pequeño Jon Umber, hijo del Gran Jon-, ni vadearlo.
-¿Y quién sabe cuánto tiempo pasara antes de que las aguas bajen?-dijo Ser Willis Manderly.
Harry se adelantó a galope, y llamo a Ser Robb a su lado, con el estandarte real en sus manos. Jon llevaba el de Invernalia, el lobo sobre campo ceniza. Visenya se les unió después de exigir a gritos un caballo y desafió con la mirada a que alguien le dijese algo. Nadie lo hizo. Fuegoscuro, varias docenas de varas más atrás, gruñía furioso por la lluvia.
Las torres del puesto de guardia surgieron de la lluvia como fantasmas, apariciones grises nebulosas que fueron adquiriendo solidez a medida que se acercaban. La fortaleza de los Frey no era un castillo, sino dos; dos imágenes idénticas de piedra húmeda que se alzaban en orillas opuestas de las aguas, unidas por un gran puente en forma de arco. En el centro se encontraba la Torre del Agua, bajo la que discurría la rápida corriente del río. Se habían excavado unos canales que partían de la orilla, para crear unos fosos que convertían cada gemela en una isla. Las lluvias habían transformado los fosos en lagos poco profundos.
Al otro lado de las aguas turbulentas, Harry divisó un campamento de millares de hombres, que se extendía al este del castillo; sus estandartes, como gatos ahogados, pendían inertes de los postes de las tiendas. Era imposible distinguir los colores y los emblemas con la lluvia. Le parecía que casi todos eran grises, aunque bajo un cielo como aquel, el mundo entero se teñía de gris.
«Lady Catelyn se encuentra prisionera y asediada, y Frey retiene a sus fuerzas en lugar de ayudar a su señora». Aquel era un trago muy amargo de pasar.
-Les voy a pedir que no hablen-les indico Harry a sus sobrinos-. Los Frey en general, y Lord Walder en particular, son muy susceptibles. Su ego jamás se ha recuperado del todo por el asuntillo del puente que construí hace tantos años, y el hecho de que ahora busquemos su ayuda los hace sentirse más importantes de lo que realmente son.
Visenya resoplo.
-Creí que la idea era lanzar a Fuegoscuro contra ellos, y ya, tío.
-Solo como última opción, princesa-replico Harry con educación-. Por muy tentador que sea ir por allí amenazando con chamuscar a todos los que te molesten, no es la forma correcta de hacer las cosas.
Para entonces ya media docenas de jinetes Frey habían llegado hacía donde ellos estaban. Aryan reconoció a Ser Stevron, hijo primogénito de Lord Walder, muy, muy anciano. Ser Ryman era, a su vez, el hijo mayor de Ser Stevron. La muerte de su padre había convertido a Ryman en heredero de Los Gemelos. Los otros tres eran hijos del propio Ryman: Edwyn, Walder y Petyr, cada uno más desagradable que el anterior.
-Es bueno verlo otra vez, Ser Stevron-saludo Harry-. Ha pasado un tiempo.
-Lord Stark-dijo él, con educación, y miro a sus acompañantes, reparando en Visenya-. Alteza, le doy mis más sinceras condolencias por la gran desgracia que se cierne sobre su Casa.
Visenya lo miro en silencio.
Tras Harry se escuchaban chasquidos de garras y gruñidos. Un lobo aulló. Viento Gris, el huargo de Robb, avanzó, con la cola tiesa y los ojos color oro oscuro entrecerrados. Cuando los Frey estuvieron a media docena de pasos, Fantasma pego un salto y aulló. Uno de los Frey se sobresaltó.
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Se Acerca el Invierno
FanfictionHarry Potter dejo este mundo..., pero como el Amo de la Muerte, tiene deberes que cumplir. Y los Siete Reinos de Poniente lo necesitan ahora, al ver que el Enemigo llega desde las Tierras del Eterno Invierno. Deberá sobrevivir al Juego de Tronos y g...
