Aquí el otro cap. Igualmente ya estoy escribiendo el siguiente, desde la perspectiva de Cersei, donde veremos lo que paso en la Fortaleza Roja durante la batalla, y posterior.
-x-
Tyrion III.
Tyrion Lannister estaba con una rodilla sobre una almena, inmóvil como una gárgola. Más allá de la Puerta del Lodazal y del panorama desolador que antes fueran los muelles y el mercado del pescado, la batalla se intensificaba. La mayor parte de la flota de los Grises había quedado hecha pedazos muy rápidamente ante la superioridad numérica de la flota Naranja, pero el lord capitán Greyjoy se las ingeniaba. Sus nuevas naves eran inmensas y embestían las enemigas con fuerza, quebrándolas como ramitas, pero la verdadera fuerza de su esfuerzo estaba en los brulotes. El aire estaba lleno de humo, flechas y gritos.
Desde la ciudad volaban toneles de brea encendidos pero casi ninguno atinaba a dar a las naves en la bahía, y allí entraban los brulotes. Una docena de naves enemigas ardían en el agua, con una llama devoradora que los hacía parecer como grandes penachos de diez o doce metros de altura. Durante unos instantes su chisporroteo ahogó los gritos. En el agua había cientos de hombres, que se ahogaban, se abrasaban, o ambas cosas a la vez.
-Bien, bien, bien-murmuraba Tyrion. Llevaba una armadura flexible dorada y coraza esmaltada en escarlata, con leones a juego en las cabezas. La clara luz del sol arrancaba destellos dorados y rojizos cada vez que se movía. -. Casi toda la flota está perdida, era inevitable. Pero ellos no llegaran ilesos.
«No, ni un poco, y esa es nuestra mejor oportunidad». Había que desgastar al enemigo lo más posible antes de que empezara la batalla en tierra, donde de forma sorpresiva el ejército Tyrell seguía ausente. Tyrion no sabía que locura indujo a los Naranjas a atacar sin las tropas de Altojardín, pero tampoco lo cuestionaría. Tal vez, desde la retaguardia, lord Stannis y el príncipe Oberyn finalmente habían acabado por cansarse.
Aunque se encontraba en la cima de la muralla, era demasiado bajo para ver por encima de las almenas, de manera que se había hecho alzar sobre ellas. Las llamas, el humo y el caos de la batalla impedían a Tyrion ver qué sucedía río abajo, al pie del castillo, pero lo había visualizado un millar de veces en su mente.
Muchas de las naves de los Naranjas habrían evitado el combate directo en la bahía y se habrían internado en el río, donde los hombres de Joffrey habían convertido el canal principal en un infierno de brea ardiente, pero al menos unas veinte o treinta naves estaban ya bajo la sombra de la ciudad. «Y no tardaran en comenzar a desembarca».
Alcanzó a ver unas formas oscuras que se movían entre las ruinas quemadas de los muelles de la ribera. «Es hora de hacer otra salida», pensó. En ningún momento eran tan vulnerables los hombres como cuando acababan de poner el pie inseguro en tierra. No debía dar tiempo al enemigo para que se reagrupara y organizara en la orilla norte.
Se bajó de la almena.
-Quiero que giren los trabuquetes, quince grados en dirección oeste-ordeno Tyrion a los mensajeros que aguardaban por él-. Den aviso a Ser Jacelyn que hay enemigos en la ribera. ¿Y dónde está mi sobrino? Lo necesito.
-Aun no regresa de la batalla, señor-terció Ser Flement Brax-. La última vez que lo vi estaba junto a Ser Devan.
Tyrion trato de no preocuparse. Joffrey era un muchacho sumamente competente con las armas, tenía la mejor armadura que el oro podía comprar, estaba rodeado por una docena de veteranos capas doradas. Ah, y el Perro.
Un instante después de que Joff se alejara, un mensajero llegó por las escaleras, jadeante.
-¡Noticias, señor!-Se dejó caer sobre una rodilla-. Han llegado a la orilla en los terrenos de las justas. ¡Son cientos! Están llevando un ariete hacia la Puerta del Rey.
ESTÁS LEYENDO
Se Acerca el Invierno
Fiksi PenggemarHarry Potter dejo este mundo..., pero como el Amo de la Muerte, tiene deberes que cumplir. Y los Siete Reinos de Poniente lo necesitan ahora, al ver que el Enemigo llega desde las Tierras del Eterno Invierno. Deberá sobrevivir al Juego de Tronos y g...
