Los últimos leones de la Roca.

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¡Buenas! Estamos de regreso por aquí con otro capitulo.

Espero sea de su agrado.

-X-

Tyrion I.

-Tienen a mi hijo-dijo Lord Tywin Lannister.

-Sí, señor abuelo-La voz de Joffrey estaba rota del puro agotamiento. Vestía solo un jubón desgarrado, cuarteado con el león de Lannister y el lobo de Stark-. Junto a una tercera parte de todos tus caballeros y vasallos.

«Ay, Jaime, un día de estos vas a matar a nuestro padre de un disgusto como sigas decepcionándolo así». Bebió un sorbo de vino sin decir una sola palabra. Pensaba en su hermano.

Bajo los muros de Lannisport, con la sombra de Roca Casterly al norte, se extendía el campamento de Lord Tywin. Cientos de hogueras donde se cocinaban cenas lanzaban al cielo dedos de humo; los hombres vestidos con cotas de mallas, sentados bajo los árboles, afilaban las espadas, y por todas partes ondeaban estandartes conocidos, con las astas clavadas en el terreno embarrado. Ser Kevan afirmaba que había cuarenta mil soldados, y el cálculo no estaba tan mal.

Tyrion se encontraba compartiendo una frasca de sidra con algunos mercenarios y jinetes libres, jugando a los dados, cuando su escudero lo despertó para decirle que acababa de llegar su sobrino, Ser Joffrey Stark desde Refugió Quebrado, portador de malas noticias. Así que todo había sido en vano: los reclutamientos masivos, los entrenamientos forzados, los planes de quebrar el poder de los Tyrell en el corazón del mismo Dominio... todo para nada. Aegon Targaryen había atacado primero, y ahora se atrevía a invadir las mismísimas Tierras del Occidente.

-¿Qué ha sucedido?-increpo Lord Prester, y Ser Joffrey estrecho los ojos en su dirección, como si el tono de Prester lo hubiese ofendido.

«Yo de usted tendría mucho cuidado, mi señor», pensó Tyrion. Aunque al principio se había sentido furioso de que un niño lo desplazase como heredero, la verdad es que su sobrino sabía cómo hacerse querer y era sumamente carismático... Pero tenía tanto de lobo como de león. En cierta ocasión, Tyrion incluso había escuchado a uno de los caballeros de su padre decir que si Lord Tywin y Lord Aryan hubiesen procreado juntos, habría resultado en Joffrey.

-Eso quisiéramos saber todo-dijo Lord Tywin, sin inmutarse. Tenía los dedos cruzados bajo la barbilla, recto y sereno.

La aparente derrota de Jaime, con una tercera parte de todas las fuerzas de la Casa Lannister, no parecía haber afectado a Lord Tywin como Tyrion hubiese creído.

-Tu hijo se confió en exceso-replicó su sobrino, con una mueca que delataba el enojo que sentía-. Teníamos excelentes posiciones y muchos menos hombres; solo un imbécil habría ordenado avanzar. Los bosques de Refugió Quebrado son densos y se encuentran en terreno elevado, lo que habría anulado toda la ventaja numérica de Lord Tyrell, además de inutilizar a sus caballos. ¡Y ni siquiera quiero hablar del puto dragón! Estuvimos más de una quincena construyendo escorpiones y trabuquetes, entrando hombres para que disparasen al cielo, y Ser Jaime ordeno destruir todo ese equipo cuando marcho hacía Roble Viejo, porque llevarlo con nosotros nos habría ralentizado y nos arriesgaríamos a perder el factor sorpresa. Por supuesto, el Usurpador dominaba todo el cielo, así que nos vio llegar con mucha antelación. Ser Garlan el Galante nos dio alcance con la vanguardia de Tyrell, y los señores Tarly y Rowan nos sorprendieron con fuerzas montadas por la retaguardia, así que casi nos rodean por completo. La última vez que vi al tío Jaime, combatía contra una docena de caballeros Tyrell, así que yo asumí el mando y ordene la retirada.

»Lord Crakehall grito «¡Estamos a salvo!» cuando Refugió Quebrado apareció ante nuestra vista-prosiguió Joffrey-. Tarly y Rowan habían abandonado la persecución varias horas antes: sin duda, la mayoría tenía buenas razones para creer que estábamos a salvo. Evidentemente fue una trampa. Muchos se ponían bajo el abrigo del bosque, cuando los mismos árboles ardieron en un instante. Todos lo sentimos antes de oírlo. Ese dragón nos causó más daño que todas las espadas de Tyrell juntas...

Se Acerca el InviernoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora