Dicen que el lazo que une a las parejas licantropas es una conexión que va más allá de solo poder comunicarse cuando se está en su forma lobuna, sino que además pueden saber dónde está el otro sin importar la distancia y de saber lo que piensa y siente. Aunque esto puede ser una ventaja y una forma de reforzar la relación, también puede considerarse una desventaja ya que si uno de los dos se encuentra herido o pasando por un mal momento el otro lo sentirá también y no le permitirá enfocarse en otra cosa que no sea la fuerte necesidad de estar junto a su pareja para ayudarla. Es la conexión más fuerte que existe, pero eso no significa que sea irrompible y solo hay dos formas de hacerlo: que uno termine por rechazar al otro, lo cual solo se ha visto en el rango alfa, o que uno de los dos muera y esa es la que más duele.
Un lazo roto por la muerte es el peor de los sufrimientos para el lobo que sigue vivo. El dolor que se siente en el cuerpo es como estar quemándose desde el interior y no todos son capaces de soportarlo. Para Nova no había palabras capaces de describir lo que sentía, era horrible, su cuerpo temblaba y se abrazaba a sí misma con demasiada fuerza mientras sus gritos le desgarraban la garganta, pero había algo más allá de aquella agonía, algo en su interior que dictaba que esto ya lo había vivido y eso removió algo que llevaba mucho tiempo oculto en su memoria.
La forma lobuna de Rigel era deforme, no era ni hombre ni lobo. Su piel se había vuelto grisácea, casi negra, su musculoso torso no alcanzaba a cubrirse con el espeso pelo negro que crecía ligeramente desde las mejillas y bajaba por el cuello hasta cubrir los hombros; despues volvía a crecer desde el ombligo y bajaba cubriendo pene y testiculos y se detenia encima de las rodillas, mientras que la parte posterior estaba cubierta casi en su totalidad hasta las pantorrillas. Su cola era demasiado corta, sus manos y pies seguían siendo humanos aunque provistas de garras afiladas de color obsidiana y una ligera mata de pelo, mientras que su rostro solo se había deformado el hueso maxilar y la mandíbula volviéndose más prominentes, formando un pequeño hocico, sus orejas se habían vuelto largas y puntiagudas y en su boca grandes colmillos se asomaban amenazantes. Algo como él no debería existir. La cruza entre licántropo y humano siempre resultaba en un humano común y corriente, jamás podría ser capaz de cambiar de forma, pero este chico rompía con todas las reglas.
El pelaje, tanto de Patrick como el de Rigel, estaba pegajoso por la sangre producto de la violenta batalla que habían desatado. Patrick estaba desconcertado aunque no lo demostraba, no entendía cómo ese chico con nombre de estrella tuviera tanta fuerza y resistencia; lo había subestimado. Los relucientes ojos bicolor de Rigel resaltaban drásticamente entre la negrura de su piel y no parecía afectado por las profundas heridas a un costado de su vientre y en su muslo izquierdo que no dejaban de sangrar, mientras que Patrick apenas podía mantener uno de sus ojos abierto y luchaba con el dolor de la herida en su brazo y espalda donde la carne colgaba a jirones dejando parte de los huesos a la vista.
La casa alfa había dejado de arder, parte de la manada continuó en su disputa con los lobos delta exigiendo la destitución de Patrick como alfa mostrando su apoyo al extraño chico mitad hombre mitad licántropo, algunos lograban ser sometidos, otros habían decidido buscar refugio en el búnker bajo el albergue para lobos omega excediendo su capacidad obligando a los que quedaban fuera a ocultarse en el bosque hasta que todo terminara.
El suelo de la plaza se había cubierto de manchas rojizas, aunque por la escasa luz que brindaban las luminarias esa sangre se veía muy negra, y sobre ella el rostro de Rigel era aplastado una y otra vez hasta abrirle la carne y partirle la nariz; y con cada golpe los recuerdos de Rigel retornaban con más claridad que antes.
Ahí estaba de nuevo la imagen de su amada Luna llorando en silencio mientras le tomaba la mano quemada por las llamas del dios solar y luego se alejaba abandonándolo para siempre en esa solitaria, lejana y fría estrella para volver a ser prisionera del amor obsesivo de Sol. Aquello volvió a dolerle tanto como en aquel entonces, pero despertó en él una nueva fuerza que lo ayudó a liberarse de la enorme zarpa que lo tenía sujeto y llevó a Patrick contra el suelo con tanta fuerza y precisión que estuvo seguro de haberle roto un par de costillas y casi inmediatamente dio un salto hacía atrás poniéndose a una distancia segura, pero no tan lejos para no dar la sensación de que estaba huyendo. Patrick se levantó con dificultad, con una zarpa sobre sus costillas y echando sangre por las fauces, levantó la mirada hacía el chico y gruñó mostrando los dientes. Fue aquel brillo dorado y naranja en los ojos del alfa lo que le anunció a Rigel algo que siempre estuvo ahí, pero que no había sido capaz de ver hasta ese preciso momento.
Ulfric había logrado recuperarse de la dura pelea contra Kellen. Tenía años de no haberse convertido en lobo y nunca había peleado por lo que eso lo dejó agotado, pero por fortuna su sobrino tuvo la sensatez de dejarlo vivir; pues había muy pocos como él y quizás porque aún le sería de utilidad al alfa. Gruñó de dolor al levantarse y comenzó a andar cojeando de un pie decidido a encontrar a Nova; sin embargo la chica lo encontró primero. Ella se había detenido a solo unos metros de él jadeante, muestra de que había recorrido una larga distancia corriendo, pero se veía diferente, ya no se parecía en nada a aquella omega que él conocía, tímida y solitaria.
Nova había cambiado físicamente, distinta a la imagen que su tío había presenciado en sus visiones. El pelo se le había tornado blanco, se había vuelto un poco más alta y su cuerpo dejó de verse infantil debido a que el tamaño de sus pechos y caderas había aumentado, mientras que de la cintura para abajo tenía la apariencia de un lobo de grueso pelaje blanco y sus manos abandonaron todo rastro de humanidad, lo único que no había cambiado era su rostro y esa colita de lobo de pelo gris y blanco de la que tanto fue objeto de burlas.
El profeta abrió la boca para decir algo, pero no fue capaz de emitir sonido alguno, los resplandecientes ojos azul celeste de la chica lo habían dejado atónito y solo pudo asentir con la cabeza animándola a seguir su camino.
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Omega
WerewolfCuando Nova descubrió que era incapaz de cambiar de forma como los otros licántropos, inmediatamente fue rechazada por su familia y se le asignó el rango más bajo de la manada, ser una omega, convirtiéndose en la sirviente de un solitario hombre que...
