¿Qué crees que pasa cuando cometes un pequeño error en tu instituto y te expulsan?
No suena nada bien, ¿verdad? Te aseguro que es mucho peor de lo que suena. Mucho más cuando debes cambiarte de ciudad y vivir con tu hermano. Y sus amigos.
Soy Jessic...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Quería caminar hasta su posición y golpear su rostro, sin embargo, cada vez que su voz se iba elevando más, un salón distinto iba abriendo sus puertas, con más de un estudiante chismoso al pendiente de nuestro enfrentamiento.
—¿Qué quieres? —avancé hacia él, con una Noah asustadiza a mi lado.
—Yo nada, sólo que me devuelvas a mi novio, resbaloza.
¿Y esa qué se creía? Tal parecía que alguien tenía problemas para adaptarse a la realidad luego de una ruptura.
—¿Qué q.?.
Mi monólogo para defenderme fue callado al instante al ver la sonriente figura de Nick pasar por el lado de Kate y posicionándose frente a ella,
—¿Dolida, Kate? —se burló, frente a ella.
—¿Qué quieres, idiota? —atacó.
Caminé un poco más hacia ellos, para tener una mejor vista de lo que sucedía.
—¿Qué quiero? Quiero que dejes en paz a Jessica —espetó, desafiándola—. ¿No te bastó con lo que le hiciste a mi hermana?
—¿La defenderás? ¡Y todavía dicen que los rumores son falsos! —vociferó a las personas que nos observaban—. Es evidente que ustedes son algo.
—Sí, sí lo somos algo; somos amigos, Kate, ¿algún problema? —Nick aceptó todo cargo, y se acercó a ella.
—Pues fíjate que sí tengo problema, porque me dejaste por ella —acusó.
—¡Deja de hacerte la victima! Te dejé porque ofendías a Noah cada vez que podías, porque me mentiste, en mi propia cara y atentaste contra las personas que quiero, rompí contigo porque, aunque siempre quise pensar que en el fondo eres buena persona, no soporté seguir con alguien que trata a todos como si fueran inferior a ella. No me gusta salir con personas tan tóxicas como tú, Kate Morgan.
El monólogo de Nick acabó, dejando a más de uno boquiabiertos, sin poder creer aquel tan sincero enfrentamiento. Era difícil pensar que Marshall High era diferente antes de mi llegada, callado, tranquilo y pacífico, evidentemente, los problemas estaban sembrados antes de poner un pie allí.
—No vengas a decirme que no quieres algo más con ella.
Una carcajada de mi parte llamó la atención de todos.
—Si Nick quiere o no algo más que una amistad conmigo, no es tu problema. Acéptalo, terminaron y aprende a vivir con ello.
—Escucha muy bien...
—¿Sabes qué? Guárdate tu opinión para alguien a quien le interese y ya deja de molestar.
—Creo que no hace falta que diga más, Kate —Nick se encogió de hombros.