25. Vuelta a casa

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Narra Ailey Abbado

Es cierto eso de que, cuando estás a punto de morir, toda tu vida pasa ante tus ojos. De hecho, es todo tan claro como si hubiera una pared circular a mi alrededor sobre la que estuvieran proyectando varias películas a la vez (exactamente 12), pero esas películas son mis recuerdos.

Solo hay algo que no cuadra: yo me veo de pie entre todas esas películas, y en cada una hay grabada una runa que enseguida reconozco como los Signos del Zodiaco.

Pero... ¿Qué hacen los Signos en la antesala de la muerte?

Y palidezco. Es ahí donde estoy: en la antesala de la Muerte. Voy a morir, y no podré hacer nada para evitarlo.

Para no pensar mucho en lo que me espera, miro con más detenimiento cada uno de los recuerdos, uno por uno.

El primero tiene grabada la runa de Virgo, y sobre él aparecen distintas imágenes de Fred y yo sucediéndose a gran velocidad. Precioso... Es una verdadera lástima que tenga que acabar.

En el segundo reconozco a Piscis, y se proyectan imágenes que no recuerdo, en las que sale una bebé montada en una escoba voladora, y mi padre y Tonks están detrás, sonriendo al ver a la que supongo que soy yo.

El tercero muestra a Géminis, y en él se ve una no-tan-bonita época de mi vida: salgo yo murmurando cosas, mientras Diana y Hailee me señalan con el dedo y también murmuran cosas.

El cuarto está congelado: en él aparece Dumbledore, sonriendo serenamente, y el signo de Libra le enmarca la cara.

El quinto y el sexto están remarcados por Escorpio y Sagitario, y en ambos hay imágenes de Rinywings. El boggart con su forma, una Ailey que llora sobre su cuello... Me invade tal impotencia y rabia, que estoy a punto de gritar: ¡llevadme ya! ¡No puedo con esto!

A partir de ahí, los recuerdos no son tan bonitos, ni tan esperanzadores.

El símbolo de Aries remarca el séptimo recuerdo, en el que salen unas pequeñas Ailey y Fleur abrazadas en un sótano oscuro, huyendo de, lo que más tarde descubrirían, un simple ratón. Pero pasé tanto miedo...

Y la octava pantalla es devastadora: bajo el signo de Cáncer, los recuerdos más dolorosos salen a la luz. Aquel día que peleé con Fred por culpa de una broma... No puedo soportarlo, y dirijo la vista hacia el noveno recuerdo.

Éste lo guarda Tauro, y es tan solo una imagen mía precipitándome al vacío, exactamente igual que hace dos minutos estaba. Noto que empiezo a llorar, pero a decir verdad, creo que estoy muerta, y creo que no puedo decir la verdad con precisión, ni tampoco llorar.

Los demás son horribles, devastadores, me recuerdan la peor parte de mi vida, ¿y yo iba a morir con todo esto en mi espalda? Dios mío...

-¡Ya ha sido bastante!- grito con la voz rota-. ¡Ya sé que mi vida fue una mierda, no teneis porqué torturarme con ella antes de llevarme!

De repente los sonidos de las doce pantallas se reemplazan por una sola voz, firme pero dulce, nostálgica pero alegre, serena pero iracunda:

-Ailey Nymphadora Abbado Tonks, es la hora. Dirígete al recuerdo de tu Signo.

Bueno, allá vamos, pienso, desesperanzada.

Narrador omnisciente

Ailey se acerca con paso lento hacia la horrible pantalla que tiene un signo Capricornio dibujado en blanco, indecisa. Es decir, si no lo hacía, ¿podría quedarse allí para siempre, mirando una y otra vez los recuerdos felices, dándole la espalda a Tauro, Cáncer y Aries y...?

Hija De Nymphadora TonksHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora