James' POV
Estaba con Emilio fuera de la habitación de Adrienna hablando sobre como la habían tratado en todo este transcurso de tiempo hasta que empezamos a ver que médicos entraban desesperados a la habitación de mi cuñada.
-¿Qué pasa?. -pregunto mirando a Emilio.
-No sé. Quédate acá que voy a averiguar. -dice y entra.
Yo me quedo afuera y comienzo a preguntarle a enfermeras pero nadie me dice nada; estoy comenzando a enojarme y eso no es nada bueno. Trato de calmarme y preguntarles bien y que me digan que mierda está pasando. Nadie me contesta, parece como si no estuviera acá parado en el medio del pasillo.
-¡YA BASTA!. -grito haciendo que todos se sobresalten y paren en seco asustados. Saben bien quien soy. -Que alguien me diga qué mierda está pasando porque la que está ahí adentro es mi cuñada y pobre de aquel que le pase algo a Adrienna. -digo gruñendo.
Un doctor se aclara la garganta, se acerca a mí con paso inseguro y dice: -S-señor Gangardi, su cuñada. -traga fuerte. -está b-bien.
Iba a contestarle que me hablara bien y que no sea un idiota hasta que escucho un grito.
-¡Despertó!.
-¿Quién?. -le pregunto al doctor agarrándolo por el cuello de su chaqueta.
-Yo, yo no sé, déjeme ir a ver... por favor. -suplicó. Lo suelto y lo dejo ir. Miro a mi alrededor y todos están estáticos y mirándome fijo y con miedo.
-¿Qué?. -pregunto malhumorado. Todos salen de su trance y vuelven a lo que estaban haciendo. Bufo y ruedo los ojos. Odio que hagan eso.
Luego de unos largos 15 minutos sale el mismo doctor y viene hacia mí con paso seguro hasta que me ve a los ojos y se contrae.
-¿Ahora si me vas a decir quién se despertó?. -preguntó mirándolo. Asiente nervioso.
-Su c-cuñada se despertó. -tartamudea.
-¿Qué?. -pregunto atónito.
-Adrienna s-se despertó.
-Si, ya te escuché. -digo seco y me encamino hacia la habitación de ella.
-No, no puede entrar. -escucho desde atrás. Paro en seco y me doy vuelta a mirarlo.
-Vos no me vas a venir a decir a mí que hacer, ¿quedó claro?. -le digo autoritario y con mi peo cara. -¿Quedó claro?. -vuelvo a preguntar alzando la voz.
-Si.. si, señor. -contesta con miedo. Lo quedo mirando unos segundos, me doy vuelta y entro donde estaba Adrienna.
-Hola.. -me saluda. Sonrío a más no poder.
-Hola, princesa. -le devuelvo el saludo acercándome. -¿cómo te sentís?.
-cansada y no sé de qué. -contesta con voz ronca. Asiento. -¿cuánto estuve acá? ¿Cómo están mis hermanos? ¿Atilio? ¿Cómo estás vos? ¿Y Jason?. -me bombardea a preguntas. Río.
-Estuviste acá casi tres meses; tus hermanos están devastados pero ahora se van a poner más que felices. -me sonríe. -Atilio ha ido a nuestra casa y te ha venido a ver; Yo estoy bien y más ahora; Jason está mal, no ha vuelto a sonreír desde que estás acá, pero ahora va a volver a ser el mismo, no te preocupes. -le sonrío y agarro su mano.
-¿Van a venir?. -pregunta inocente.
-Si, como todos los días, Adri.
Nos quedamos charlando un rato más. Me preguntó quienes le habían traído todas esas flores hermosas, esos globos grandes y con helio, ese oso enorme y uno que otro peluche más, le dije quienes fueron y se emocionó.
De repente la puerta se abrió haciéndome sobresaltar, saqué mi arma y apunté a la puerta. Me tranquilicé cuando vi que eran los gemelos quienes estaban en shock por ver a su hermana sentada en la camilla y sonriéndoles.
-¿Adri?.... ¡Adri!. -dijeron al unísono y fueron corriendo a abrazarla. Se escuchaban sollozos de mis amigos y de Adrienna. Me alejé un poco y me senté en una de las silla no sin antes bajar al terrible oso que le regalaron a Adri.
Estaba muy concentrado en mi celular hasta que unos golpecitos en la puerta me distrajeron y no solo a mí, sino también a los gemelos. Sonreí al ver de quien se trataba.
-Adrienna, mi amor. -dice mi hermano parado en el umbral de la puerta contemplando a su novia.
-Jason. -contesta ella con una alegría inexplicable.
Mi hermano va hacia ella y se abrazan. Quedan así unos minutos.
-Te extrañé, demasiado. No vuelvas a hacer eso, por favor. -pide mi hermano mirándola y puedo jurar que vi una lágrima bajando por su mejilla. Adrienna niega. -Te amo.
-Te amo más, Jason. -contesta y se besan.
Estoy demasiado feliz por mi hermano.
Por fin encontró a su chica ideal.
Por fin encontró a quien silencia y calma a todos sus demonios.
Muchos dicen que todos los demonios tienen a sus ángeles. Y Jason encontró al suyo.
ESTÁS LEYENDO
Jason. © (1º libro) - Editando.
JugendliteraturÉl tiene un secreto oscuro. Ella está dispuesta a descubrirlo. ❗️CONTENIDO EXPLÍCITO (+18)❗️ |SIN EDITAR|. #613 en Novela Juvenil. #472 en Novela Juvenil. #938 en Novela Juvenil. #861 en Novela Juvenil. #184 en Novela Juvenil. #570 en Novela Ju...
