Agostino's POV
Estábamos lo más tranquilos viendo una película con nuestra hermana pero Jason, como siempre, tiene que venir a joder.
*llamada telefónica*
-Jason. -dije irritado.
-Agostino, los necesito acá ya.
-¿Para qué?, siempre que estamos con nuestra hermana nos venís a joder. -dije muy enojado.
-Vengan YA! No me importa si están o no con su hermana, necesito que vengan ya.. -suspira. -está mi padre.
Ahí fue cuando supe que teníamos que ir enseguida
-Ya vamos, no te preocupes. -dije tratando de calmarlo.
-Apúrense por favor. -suspiró y colgó.
Y ahora ¿Cómo le digo a Adrienna que nos íbamos? Nos va a matar.
-Amedeo, pss, hey. -dije susurrándole para que me prestara atención.
-¿Qué queres? -dijo también susurrando.
-Jason nos necesita, esta su padre en su casa.
-Vamos, pero vos le decís a Adrienna.
Maldito.
-Agh, está bien.. -dije fulminándolo con la mirada. -Adri, Amor. -dije tocándole el hombro para que me mirara.
Lo hace y suspiro.
-Lo siento, pequeña, pero nos tenemos que ir.
Su cara hizo que me sintiera la peor persona del mundo. Su cara demostraba desilusión y tiene derecho en estar así, le habíamos prometido una tarde de películas pero con el trabajo que tenemos no es fácil cumplir una promesa.
Asintió cabizbaja.
-Te prometo que volvemos a las doce en punto, ¿si?. -digo para que se sienta un poco mejor.
-¿Lo prometen?. -asentimos.
-Te amamos. -decimos y le damos un beso en la frente. -Cuidate.
Dicho esto salimos de nuestra casa, entramos al auto, arranco y salimos a todo lo que da.
-Me siento demasiado mal por haberla dejado así.
Asiento dándole la razón.
El viaje fue en puro silencio, ni la radio teníamos prendida. Dejar así a Adrienna nos hace muy mal, pero nuestro mejor amigo nos necesita.
*Ya en la casa de Jason*
Llegamos lo más rápido posible en nuestro auto, nos bajamos y tocamos el timbre de su casa, esperamos un rato hasta que Jason nos abrió y se notaba desesperado, aunque un poco más tranquilo con nuestra llegada.
Con él somos amigos desde muy pequeños y la relación con su padre nunca fue muy buena.
La muerte de su hermana menor fue un suceso muy traumático para Jason, él la quería más que a su propia vida y eso lo puedo confirmar.
Su padre fue quién lo metió en este negocio donde siempre estas en peligro, arriesgando tu vida y la de tus seres queridos, porque si te quieren hacer daño, primero se la hacen a los que más amas, por eso tratamos de alejar lo más posible a nuestra hermana. Jason es como un hermano para nosotros, aunque Adrienna no se acuerda de él y él tampoco de ella.
Gracias a Dios.
-Gracias, los necesitaba acá. -dijo más tranquilo.
-No te preocupes, sos como un hermano para nosotros. -dije para calmarlo un poco más.
-¡JASON! ¿¡QUIENES SON!? .-dijo el "queridísimo" padre de nuestro amigo.
Jason cerró los puños con fuerza, respiró hondo y contestó viendo como su padre se acercaba
-Son Amedeo y Agostino. -dijo entre dientes.
-Llegan tarde, chicos. -nos dice el padre de nuestro amigo.
-Lo sentimos, padrino. No sabíamos que usted nos necesitaba. -decimos con Amedeo.
Él asiente, vuelve a mirar a su hijo y dice:
-No estás muy feliz de verme, ¿Por qué?.
-¿Por qué crees que sea, padre?. -contesta Jason con desprecio.
-¿Cuándo me lo vas a agradecer?.
-¿Agradecerte?.
-No te olvides que tenes todo esto por mi. -dijo su padre con aire de superioridad.
-Vos me metiste en este jodido trabajo del cual no puedo salir, vos me metiste en este infierno. -dijo apuntándolo y mirándolo con desagrado y odio.
-Pero vos te dejaste. No tuviste la suficiente valentía para decirme que no, para enfrentarte a tu padre.
-Te quiero fuera de mi casa.. -su padre no se movía, eso lo enfureció más. -AHORA!! .-le gritó señalándole la puerta principal.
Su padre se acomodo el saco, hizo una seña a los hombres que estaban detrás de él y comenzaron a caminar hacia la salida, sin embargo, paro antes y dijo:
-Nos vemos pronto hijo.
Dicho esto, salió de la casa de su hijo dando un portazo.
Jason no aguantó más y tiro un florero el cuál se reventó contra la pared haciendo que pedazos salieran volando.
-Necesito salir, distraerme.. Les juro que si no hago algo ahora, lo mato. -dijo agarrándose el pelo. Sabíamos que era capaz.
Nos miramos con Amedeo, suspiramos y asentí con la cabeza.
-Podrías venir al centro comercial con nosotros hoy, vamos a ir con Adrienna. -dijo Amedeo.
-¿Seguros? .- los dos asentimos. -Está bien, voy a ir porque necesito distraerme.
Probablemente cometimos un error muy grande, pero es como nuestro hermano y no lo íbamos a dejar cuando él más nos necesita.
Vemos como Jason sube las escaleras a buscar algo y nosotros con Amedeo nos sentamos en los sillones a esperarlo.
-Agostino... -me llama mi gemelo.
-¿Qué?.
-Son las doce menos diez.
-¡Mierda!. -exaclamo. -¡Jason! ¡Vamos!.
-¿Qué los tiene tan apurados?. -pregunta terminando de bajar las escaleras.
-Menos preguntas y más acción. -dice Amedeo.
Jason nos mira divertido y con una ceja levantada.
-¡Vamos!. -gritamos al unísono y salimos apurados de la casa de nuestro amigo.
-Voy en mi auto. -avisa Jason.
Con mi gemelos asentimos, nos subimos rápido al auto, arranco y salgo como alma que se la lleva el diablo.
-Doce menos cinco, apurate. -dice Amedeo.
Aprieto el acelerador y que se corran todos porque no le podemos romper otra promesa a Adrienna. Nos va a matar.
ESTÁS LEYENDO
Jason. © (1º libro) - Editando.
Novela JuvenilÉl tiene un secreto oscuro. Ella está dispuesta a descubrirlo. ❗️CONTENIDO EXPLÍCITO (+18)❗️ |SIN EDITAR|. #613 en Novela Juvenil. #472 en Novela Juvenil. #938 en Novela Juvenil. #861 en Novela Juvenil. #184 en Novela Juvenil. #570 en Novela Ju...
