Capítulo 64

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Maratón 6/?

Jason's POV

Mi ángel se convirtió en un demonio por quince minutos.

Luego de que Adrienna saliera de allí adentro, le diera órdenes a nuestros hombres y subiera la escalera, mi mellizo habla.

-Acaba de matarla...
-Sí. -contesta Amedeo con la mirada perdida.
-¿Qué vamos a hacer?. -pregunta uno de los que tenía que cuidar la puerta. Lo miro.
-¿Acaso no la escuchaste? Agarren el cuerpo y quémenlo. -ordeno. Asienten, lo agarran y se lo llevan. -Ustedes llamen a las de limpieza. -señalo a dos más. Estos asienten.

Nadie habló por varios minutos. No nos movíamos de nuestro lugar, parece como si tuviéramos los pies pegados al suelo. Estábamos en completo shock y no por el hecho de que vimos como mataban a alguien al frente nuestro, sino, porque fue Adrienna quién lo hizo.

La primera vez que la vi creí que era una chica débil a quién si o si tendría que cuidar, pero con el pasar del tiempo me di cuenta que ella no es nada de lo que imaginé. La subestimé y juzgué antes de conocerla.

-No creí que era capaz de eso. -dice Agostino.
-Yo tampoco. -concuerda su gemelo.
-Y eso que ustedes son los que más la conocen, o ¿no?. -dice Camillo.
-Nunca llegas a conocer del todo a una persona. -nos sobresaltamos al escuchar la voz de Adrienna detrás nuestro. Todos la miramos. Su pelo rubio estaba mojado y caía sobre sus hombros. ¿Cuánto tardamos en salir del shock?
-Ni siquiera a tu propia familia. -continúa.
-Nos dimos cuenta. -dicen al unísono los gemelos. Ella ríe.
-Si te soy sincero, me diste miedo. -admite Camillo.
-Concuerdo con él. -dice Giovanni.
-¿Qué te llevó a hacer eso?. -pregunta mi mellizo.
-Nadie toca lo que es mío. -dice seria y se encoge de hombros.

Sonrío al escuchar eso, porque Anastassia solo me tocó a mí.

Luego de varios segundos habla.

-A entrenar. -dice seria mirando a Ashton.
-Sí, señora.
-Antes anda a cambiarte porque así. -lo señala de arriba hacia abajo. -no vas.
-Sí.. -
-Tenes dos minutos Collins. -lo interrumpe. -Tic toc.

Ashton al escuchar eso sale corriendo.
La quedamos mirando con una sonrisa. Es la mujer más perfecta que vi. Me enamora cada día más.
Me fijo bien en lo que tiene puesto y casi me atraganto con mi propia saliva. Lleva unos pantalones negros como de cuero bien ceñidos al cuerpo, un top negro un poco más arriba del ombligo y unas zapatillas adidas.

Si así te reciben en el cielo, quiero morir.

Los gemelos me tapan la vista de su hermana. Gruño por inercia. Veo que le dicen algo al oído, ella asiente y luego se van.

-¡COLLINS!. -grita. -¡TENES CINCO SEGUNDOS!.

En un abrir y cerrar de ojos Ashton estaba bajando las escaleras ya vestido.

-Acá estoy. -avisa. Adrienna asiente y comienza a caminar. Ashton se queda parado sin saber a dónde ir.
-Seguila, idiota. -digo como si fuera lo más obvio. Él ríe y corre detrás de su amiga. Ruedo los ojos y suspiro. Esto va a ser difícil.

Me encamino hacia mi oficina con mi hermano. Entramos y me siento en mi silla de cuero detrás del escritorio mientras que mi hermano se sienta en la que está al frente mío.

-¿Whisky?. -le ofrezco. James asiente. Me paro y sirvo dos vasos. -Toma. -se lo entrego y me vuelvo a sentar.

-¿Cómo vas a hacer para recuperarla?. -pregunta mi mellizo. Suspiro y bebo un poco.
-Si te soy sincero, no lo sé.
-¿A qué le tenías miedo?
-A que se vaya de mi lado. -contesto seguro. James suelta una carcajada haciendo que me confunda.
-Yo la puse a prueba la primera vez que la conocí, Jason. Le dije toda la verdad, absolutamente toda. -me mira serio. -Quería ver si era la indicada y me di cuenta de que sí. La forma en la que me habló y me trató. -ríe. -Nunca vi a una mujer tan valiente como ella. Me cayó bien al instante. -toma de su trago. -Luego cuando los gemelos y vos llegaron ella les y te hizo saber que no se iba a ir de tu lado, o ¿no?. -asiento. -Y ahí supe que ella te amaba más que a nada. Adrienna te ama, Jason y vos sos un idiota. -suspiro. -En ningún momento nos tuvo miedo, en ningún momento nos vendió. Ahora decime, ¿Tus putas hubiesen hecho lo mismo?. -pregunta enojado. -Yo creo que no. Y si Adrienna no mataba a Anastassia lo iba a hacer yo. -se levanta de su silla. -Así que pensá bien que vas a hacer, Jason. -dice y se va dando un portazo.

Le doy un buen trago al whisky en mi vaso y suspiro. La cague como los mejores.
Trato de distraerme leyendo papeles y firmándolos.
Tenemos que hacer viajes a: Rusia, México, Colombia y Estados Unidos. Solamente para asegurarnos de que todo esté bien y sin ningún inconveniente.
Me sirvo otro poco de whisky y me encamino hacia la ventana. Desde acá puedo ver a todos y cada uno de mis hombres entrenando. Pero mi vista sobre cae en uno solo, Ashton Collins. Lo hace bien, muy bien por ser su primera vez.
Frunzo el ceño al no ver a Adrienna. Pienso en bajar hasta que veo como Ashton se cae de una manera no muy linda y escucho un grito por parte de Adrienna.

-¡Arriba, Collins!. ¡Esto no es un parque de juegos!.

Tomo otro poco de mi vaso y me dispongo a bajar. Llego dónde está está ella. Su mandíbula está apretada y su vista no se despega de Ashton.

-¿No crees que estás siendo muy dura con él, Adri?. -pregunto. -Es su primer día.
-¿Desde cuándo tan amable, Gangardi?. -ríe aún sin mirarme. -¡COLLINS! ¡ARRIBA!.

No digo más nada, solo me quedo apartado mirando como todos entrenan.
El único que lo está haciendo de maravilla es Ashton, los demás son un desastre. Gruño.

-¡ALTO!. -grito. Todos obedecen y me miran.
Adrienna se da vuelta. -¿Qué mierda, Jason?.

La ignoro por completo y voy hacia el entrenador de los demás.

-Estás despedido. -él palidece. -No te voy a matar, de ahora en más vas a entrenar con ellos y su nueva entrenadora va a ser Adrienna Ginoccio. -informo. -¿Entendido?.
-Sí, señor. -contestan todos en coro.

Adrienna se encamina hacia mí con el ceño fruncido.

-¿Por qué yo?.
-Ponete a trabajar. -esquivo por completo su pregunta. Ella sonríe y asiente.

-Muy bien pedazos de orangutanes ¡A trabajar!. -grita. Río y me voy de allí.

Subo de nuevo a mi oficina y vuelvo a mirar por la ventana.
Se ve tan sexy dando órdenes. Es hermosa.
Río al ver como se pasa las manos por la cara en señal de frustración.
Tiene menos paciencia que la mierda.
Suelto una carcajada al escuchar sus gritos y maldiciones hacia mis hombres.

-¡GIAN LUCAS LA PUTA MADRE!. -grita y se encamina hacia él. No entiendo que pasa hasta que veo a Gian Lucas con un balde y a Adrienna empapada. Frunzo el ceño.

¿Y este cuándo volvió?.

Jason. ©   (1º libro) - Editando. Donde viven las historias. Descúbrelo ahora