Capítulo 58

5.6K 339 8
                                        

Adrienna's POV

Jason estaba estático en su lugar mirándome con los ojos muy abiertos y la otra... chica sonriéndome en el regazo de mi novio, o        ex-novio.

-¿Y? ¿Nadie va a decir algo?. -pregunto cruzada de brazos.
-Y-yo... -Jason tartamudea.

Levanto la vista al escuchar un gruñido y veo a James bajando con los puños cerrados mirando fijamente a Jason.

Esto se va a poner feo...

Para al frente de su hermano, agarra a la puta de su pelo y la tira al suelo. Sin dejar de ver a Jason dice: -Agarrenla y no la suelten por nada. Llévensela. Ya saben dónde.

La chica jadea y sus ojos se llenan de lágrimas cuando siente que dos enormes hombres la levantan y se la llevaban.

Jason no dejaba de mirarme.
Estaba dolida, enojada y con ganas de sacarle los ojos a la puta esa con mis propias manos.
Mis hermanos estaban atrás mío. Siento su respiración pesada. Están enojados.

Trago para que mi voz no salga débil y digo:
-Bien, si nadie va a hablar... me voy.
-¡NO!. -grita Jason y viene hacia mí. -no te vayas, no me dejes... -se arrodilla y me agarra las manos. Las saco enseguida.
-No hagas esto más difícil, Jason.
-No podes dejarme, no no no. -solloza y se abraza a mi cintura.

Mi corazón se estruja al verlo llorar.

-Lo siento.. -digo en un hilo de voz.
-¡NO!. -grita haciendo que me sobresalte.
-Por favor, soltame. -digo llorando.
-No, Adrienna...
-Soltame, Jason. -lo empiezo a empujar. -¡Jason!. -exclamo y me largo a llorar con todo.

Mis hermanos salen de atrás mío y lo sacan. Caigo sobre mis rodillas llorando.
No puedo creer que él me haya hecho eso.
Casi estaba por tener sexo con una chica.

Siento un cuerpo al frente mío y luego unos brazos.

-Sh, tranquila.. -me abrazo más a él.
-Me quiero ir James. -digo sollozando. Me da un beso en la frente y suspira, sin embargo, no hace nada. Sigo apoyada en su pecho durante un minuto.
-Adrienna, vamos. -me llama mi hermano. Me separo de James y este me ayuda a pararme.
-¡NO! ¡POR FAVOR!. -grita Jason. -¡DEJAME QUE TE EXPLIQUE AMOR!.

Y esa fue la gota que rebalsó el vaso.

-¡¿AMOR!?. -grito. -¡No tenes ni un puto derecho a llamarme así, Jason!. -me mira sorprendido. -Ya no más... ¡Te estabas besando con una cualquiera mientras yo estaba en el hospital tratando de volver a tener la movilidad de antes!. -grito y exploto en llantos otra vez.
-Adrienna... -dice con un hilo de voz.
-¡Dejaste de ir! ¡Dejaste de ir a visitarme!. -me encamino hacia él llena de furia pero no alcanzo a llegar porque mi hermano me sostiene de la cintura. -¡Dejaste de ir por ella!.

Jason no dice nada, pero eso a mí, me lo dice todo.

-Si nunca fui lo suficiente para vos, me lo hubieses dicho así no me ilusionada, no me creía todas tus mentiras, todos tus 'te amo', porque si de verdad me hubieses amado como decías o como yo te amo, no hubieses hecho eso con ella, Jason. -me limpio enseguida una lágrima que rodaba por mi mejilla. -Nos pusimos de novios muy pronto, confíe en vos muy rápido y me equivoqué. Me equivoqué en haberte amado pensando que vos me amabas de la misma manera.
-Adrienna, por favor, no es lo que crees. -se encamina hacia mi. -Deja que te explique por favor.

Su mellizo suelta una carcajada sin gracia y dice: -¿Qué le vas a explicar? ¿Que si ella no hubiese llegado vos ya estarías fornicando con otra? ¿Eh?. -espeta enojado. -Creí que habías cambiado, que habías dejado de cagar a todas las chicas con las que estabas. Pensé que con Adrienna ibas a sentar cabeza pero se ve que me equivoqué al igual que ella. -Jason mira atentamente a su hermano. -Me equivoqué en confiar en vos, Jason.

Todo se queda en silencio después de eso y yo no puedo evitar sentirme culpable por lo que le acaba de decir James a Jason.
Lo único que se escucha son mis sollozos y las respiraciones de todos.
Mi hermano me tiene abrazada, mi cara esta en su pecho mojando su remera con mis lágrimas.

-Amedeo.. -susurro entre sollozos. -Me quiero ir. -siento como mi hermano asiente.

Levanto la mirada y veo a Jason llorando. Quiero ir corriendo a abrazarlo y acurrucarnos juntos, pero no puedo, no después de lo que hizo.

-Vamos. -dice Agostino. Asiento y nos encaminamos hacia afuera.

Escucho los gritos de Jason pidiendo que lo dejen ir, que no lo toquen y llamándome. Amedeo me tapa los oídos, me abre la puerta del auto y me subo atrás con él. Agostino se sube y arranca el auto. 
No puedo evitar recordar las imágenes, las palabras de Jason y las de James. Abrazo a Amedeo y lloro de nuevo en su pecho mientras me soba la espalda y repite una y otra vez "todo va a estar bien."
Pero nada va a estar bien por un largo tiempo, creí que él era mi alma gemela, que iba a ser con el que iba a estar por el resto de mis días. Jason era es y será el amor de mi vida. Y duele.

Me dijeron que el amor es una montaña de colores... y otros que se vuelve un arroyo de pena y dolor.

Jason. ©   (1º libro) - Editando. Donde viven las historias. Descúbrelo ahora