—Samuel —Escuché detrás de mí, para sentir la mano de Amet tomarme de los hombros. Volteé la mirada y pregunté—. ¿Qué pasa? —Me miró un momento para seguido observar a William, casi al instante entendí de qué quería hablar—. Ven
Caminamos juntos dentro del restaurante, en la cocina. Recostó su espalda en la pared para suspirar y mirarme a los ojos, podía intuir que pensaba las palabras que me diría, Amet era así; su boca no se abría hasta que entendiera todo de ambas partes, por eso mismo ahora nos llevábamos tan bien.
—¿Guillermo sabe de William? —Me preguntó por fin, para yo bajar la mirada y negar débilmente con la cabeza—. ¿Por qué?
—Si te soy sincero... —Suspiré, llevándome las manos a la cabeza mientras subía la mirada—. Me siento celoso, y estoy algo irritado, así que creo estoy siendo cortante con él —Me observó por unos segundos antes de decir—. ¿De verdad crees que él puede engañarte?
Escuchar esa pregunta me hacía enojar. Claramente lo primero que venía a mi cabeza era un "no" bastante rotundo además. Las cosas que hemos pasado juntos, las palabras que hemos dicho, el pasado que hemos logrado enterrar y superar uno al lado del otro, son cosas que ni siquiera la fama puede borrar. Pero, y aunque me doliera, no estoy a la altura de Guillermo. Él, más joven, atractivo, talentoso, en un lugar como lo es Los Ángeles, es más que obvio que llegaría el punto donde esta pequeña casa se queda demasiado pequeña para él. Un diamante en bruto necesita alguien que, al igual que él, brille de igual manera o incluso más.
Para mí nadie brilla más que Guillermo, pero para él... ¿será igual?
—No lo sé —Así que esa era mi respuesta—. Lo amo, y lo sabe, sé que me ama, pero el tiempo que hemos pasado separados puede significar muchas cosas ¿sabes? A veces la gente olvida lo que siente porque no ve, porque no siente el calor que le recuerda lo que es el cariño que tanto quiere, y él está demasiado lejos como para recordarlo, está rodeado de gente que brilla demasiado, y yo en cambio tengo una luz muy débil
—Hey —Escuché su voz prepotente—. Más te vale dejar de decir gilipolleces, quizá para ti él brille demasiado por el éxito que tiene, pero para él, Samuel, para él no hay nadie que brille más que tú, y lo sé, las veces en las que hablaba de ti con él, sus ojos brillaban muchísimo, brillaban demasiado Samuel —Suspiró, miró fuera de la cocina a Esme directamente, sonriendo—. Ella tiene el mismo brillo que él —Volteó de nuevo—. Puedes tener el cuerpo más fuerte que yo, pero tu inseguridad siempre superara a la mía, respira —Me dio una palmada en la espalda—. Estás destinado a quedarte con él, creo... y es mejor creer que tener siempre miedo
Eso era el tiempo. Creces como persona, maduras, ves las cosas que antes parecían verdades absolutas ser, ciertamente, incluso algo absurdas. Amet había pasado por eso, su sonrisa se había vuelto más brillante, pero su forma de ver la vida no había disminuido. Dicen que la ignorancia eso es lo que hace, pero en él no lo veo de esa forma. Siento, que como ahora sabe lo que es sufrir, disfruta al doble lo que es tener alguien como ella, alguien que lo escuche, proteja y ame con todo su ser. Y en mi caso, entre más pasa el tiempo, más miedo tengo de todo. El saber entonces tiene dos lados, el que a Amet le ha tocado, y el que me ha tocado a mí.
Salimos de la cocina para yo toparme de frente con William, este, quien con una sonrisa en el rostro me saludó, dijo—. He conseguido empleo —Le sonreí bastante tranquilo, aquella cara de bebé necesitaba un lugar seguro donde estar, y estaba seguro que Esme y Amet eran ese lugar seguro para muchas personas como él—. Sin embargo, aún no tengo un lugar donde quedarme...
—Te pagaré un cuarto de hotel por un tiempo hasta que te paguen y puedas encontrar un departamento, ¿te parece bien? —Me negó con la cabeza tantas veces como fue posible para decir—. En todo caso prefiero hablarle a mi hermana, ella vive algo lejos pero estoy seguro que puede venir por mí, en realidad... creo que estaría encantada de verme de nuevo
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FISURAS
Fanfiction-Niño, te diré una cosa antes de que sigamos viviendo juntos, es fácil y sencillo, no te metas conmigo, si no quieres que vea esa estúpida cara tuya, avergonzada, no me vas a poder manejar a mí también ¿Entiendes? -¿Tú tienes idea de con quién está...
