Bruce se quedó sin palabras ante la actitud de la pelirroja, la miro sorprendido y su enojo desapareció de inmediato.
Natasha sujeto el vestido y tomo la mano del rizado llevándolo hasta el sofá. Lo empujó para que se sentara y esta vez dejo caer el vestido hasta su pies, acomodándose sobre el regazo del pelinegro. Bruce recorrió su cuerpo semi desnudo con descaro pero no se atrevió a tocarla.
—Dime que es lo que te molesta. Natasha pidió rodeándolo por el cuello y besando su barbilla.
—Me molesta que aceptes el coqueteo de otro. Con una mano alejó el rostro de la pelirroja y la miro.
Ella rodó los ojos con molestia y quitó las manos del cuello de Bruce.
—Si estarás pensando eso, entonces debemos ver si estamos listos para tener algo. Soltó en medio de un suspiro.
—¿Eso crees? Pregunto serio y recargo una de sus manos sobre las rodillas de la joven. Mejor dime que te gusta John.
—¿Eres imbécil o qué? Soltó exasperada. Vengo aquí y me comporto como una cualquiera para ti y eso es lo mejor que tienes por decir. Su voz se cortó un poco y lo miro con desagrado.
—Estoy molesto. No me gusta que otros te miren. Natasha negó y trago saliva.
—Si ese es el problema me temo que no tiene solución. Se encogió de hombros e intento pararse pero el agarre de Bruce la detuvo.
—¿Me quieres? La pelirroja asintió.
—Lo hago. Pero no puedo permitir que me trates de esta forma. Bruce rasco su sien.
—Bien. Dijo aflojando el agarre.
Natasha no lo pensó dos veces y se puso de pie. Se puso el vestido de vuelta y acomodó su cabello.
—Puedes pensar lo que quieras. Pero yo no me le insinúe a John. Exhaló con fuerza y sonrió. Y si crees que no puedo respetar una relación entonces inténtalo con otra. Quitó el anillo de su mano izquierda y lo dejo sobre el sofá.
Bruce la miro retirarse en silencio, miro el anillo y echo la cabeza hacia atrás.
—Estás sola, de nuevo. John se acercó a Natasha ofreciéndole una copa.
—¿Tiene algo de malo? Después de pensarlo un poco, termino aceptando la bebida.
—Muchos hablamos de lo bien que te veías hoy. Natasha sonrió incomoda.
—Supongo que es bueno. Asintió despacio y pego la copa a su boca.
—En un rato nos darán un reconocimiento a los fotógrafos a cargo. Quizá pueda dedicarte el mío. El tono que ocupo hizo que la pelirroja diera un paso atrás.
—Por favor, no lo hagas. John frunció el ceño.
—¿Por qué no? Eres una inspiración para mi. La mente de Natasha se bloqueo por un momento.
—Debo irme, creo que Tony me llama. Se pudo excusar al ver a Tony entrando con Bruce.
Y es que el gran Stark olvidó por completo que su hijo también recibiría un reconocimiento. Natasha miro los rizos húmedos de Bruce y noto que el traje era otro.
Aunque si, seguía viéndose ligeramente ebrio.
Camino despacio a la mesa y escucho a Steve regañando al rizado, sonrió al ver la cara de enojo de Bruce y se sentó dejando algunas sillas de distancia.
El orden comenzó a regresar al lugar a medida que iban anunciando el inicio de la última ceremonia de la noche. Bruce parecía estar molesto, Tony lo obligó a aplaudir un par de veces.
Quizá Natasha se estaba divirtiendo un poco con la situación.
—No prepare un discurso, me dijiste que no me darían nada. Bruce reclamo mirando a Tony.
—Resulta que eres un buen fotógrafo. Te darán el reconocimiento especial así que ve pensando en algo.
Sí, Tony está regañando a Bruce por no preparar un discurso cuando él le ordenó no preparar un discurso.
Los aplausos comenzaron cuando Tony subió al escenario, por fortuna él si tenía algo preparado.
—Bueno, estamos en el final de este gran evento y para mí, en la parte más especial. La gente callo para prestarle atención a Tony. Pero primero, no solo quiero felicitar a los fotógrafos a cargo, también quiero felicitar a todos los que están detrás de ellos. A maquillaje, producción y a todos ustedes por ser parte de esto. Tony permitió que aplaudieran algunos segundos antes de continuar. Les advierto que me pondré un poco sentimental así que pueden abandonar la sala. El carisma de Stark siempre funcionando. Hace muchos años, bastantes años me enamoré de un tipo con suerte. Ambos sabíamos que éramos el uno para el otro y sin pensarlo decidimos comenzar a formar nuestra familia. Como se lo imaginan, tener hijos biológicos sería complicado, pero nuestras ganas de compartir el amor con alguien más nos superó y para cuándo nos dimos cuenta ya estábamos en casa con un pequeño niño de rizos. Trago saliva y suspiro con una gran sonrisa. Este niño del que les hablo, quiso para su primer regalo de Navidad una cámara. Steve y yo no dudamos ni un minuto en cumplir ese deseo. Las miradas comenzaron a centrarse en Bruce pero él solo pudo centrarse en Natasha. A sus escasos ocho años este rizado nos enseñó otra forma de ver la vida. La vida plasmada en la fotografía. Ustedes saben de quién hablo. Así que antes de que comience a llorar, el reconocimiento a mejor fotógrafo de la noche es para Bruce Stark por su trabajo "A pocas letras" que se presentó esta misma noche en la sala de conferencias. Los aplausos llenaron la sala mientras Bruce se ponía de pie.
Rodeo la mesa y miro a Natasha, se encogió de hombros ignorando las miradas que le seguían y dejó el anillo frente a ella. Nadie entendía lo que estaba pasando, ni siquiera Steve.
Sonrió y se encaminó al escenario en donde Tony lo recibió con los brazos abiertos.
A pesar de que Bruce estaba por hablar, algunas miradas seguían curioseando a Natasha.
—En está ocasión mis padres tendrán que disculparme pero... Suspiro y le sonrió a Tony. Quiero dedicar este pedazo de papel a mi novia. Natasha, desde hoy todos mis logros son por y para ti. Gracias por ser el arte que me faltaba.
Tony miro a Bruce con el ceño fruncido, los aplausos fueron dudosos, él no espero más y bajo del escenario con una gran sonrisa. Ni siquiera se detuvo a recibir las felicitaciones, camino al elevador para dirigirse a su habitación dejando a un público confundido.
A Natasha no le importó ser el centro de atención, casi corrió detrás del pelinegro, tomando el elevador a la primer oportunidad.
Abrió la puerta de la habitación del rizado y puso el seguro después de entrar.
Bruce estaba por hablar cuando ella negó acercándose a él, comenzó a desabrochar su camisa y pego ligeramente sus labios a los del rizado.
—No digas nada, solo hazme saber que soy tuya.
ESTÁS LEYENDO
Hilo. (Brutasha)
FanfictionEn una vida cotidiana, Natasha Romanoff y Peter Stark son mejores amigos. ¿Qué pasaría si todos los clichés se juntarán en una sola obra? Lo averiguaremos. (Esta obra fue finalizada el 8 de agosto del 2019 pero he decidido hacer correcciones de r...
