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—No debes sentirte nerviosa. Susurró antes de besarla. Te amaran. El negro luce precioso en ti.

Natasha suspiro y acomodó la corbata del pelinegro algo ruborizada.

Esta noche estaré celosa. Soltó haciéndolo reír.

—Lo estarás. Se burló y ella lo empujó.

—No sé que esperar de este evento. Estamos en Japón, no puede ser mas loco. Se miro en el espejo y movió las caderas de forma descarada al sentir la mirada del rizado.

—Son eventos privados, muy pocos japoneses asisten. Por lo general vienen directores de empresas o los dichosos casa talentos. Se encogió de hombros y camino hasta ella envolviéndola por detrás. Podríamos decir que es una convención.

—Para ya. Pidió entre risas al sentir las manos de Bruce subir hasta sus senos. Tony me dijo que darás un discurso.

—Lo haré. Asintió orgulloso. Dirigí un proyecto de caridad. Explicó rápidamente. Si quito el vestido con cuidado nadie lo notara.

—No vamos a tener sexo ahora, debemos bajar ya. Intento separarse pero él la rodeo con más fuerza. Estoy hablando en serio.

—Seré breve. Lo prometo. Dijo mientras depositaba besos en el cuello de la pelirroja.

—La última vez que dijiste eso casi perdemos un vuelo. Rió suave empujándolo.

—Di que no quieres hacerlo y paro. Natasha abrió la boca sorprendida y negó.

—¿Cuántos años tienes? Se giró con dificultad. ¿Tienes dieciséis y estás entrando a la adolescencia? Bruce sonrió y asintió.

Algo vibro en el bolsillo del rizado, una llamada entrante de Tony hizo que rodara los ojos con gracia.

—Si hubieras aceptado hace cinco minutos, en este momento estaría subiendo mis pantalones. Bromeó tomando la mano de Natasha listo para salir.

Para desgracia de ellos y para fortuna de Clint, les tocó en autos separados. El trayecto fue rápido y silencioso para ambos, aunque bastante agradable.

Natasha se sorprendió al ver la magnitud del evento, demasiadas personas con gafetes y tragos en mano. Todos luciendo impecables, algunos de pie y otros ya en los lugares frente al escenario.

—Los quiero cerca. Advirtió Tony mirando a todos, incluso a Clint.

Bruce le sonrió rápidamente a la pelirroja antes de quedarse con un par de amigos.

—No sé a cuántas personas he conocido, pero puedo asegurar que van más de cincuenta. Natasha se quejó mirando a Tony.

—¿Te digo algo? Ella asintió esperando un regaño. Ni siquiera recuerdo el nombre del último tipo al que saludamos. Comentó con su tono tan habitual.

Natasha rió y suspiro tomando un poco de jugo.

—No quiero desfilar. Tony sonrió suave y negó.

Será algo rápido. Intento tranquilizarla. Solo subimos juntos, presentamos el proyecto y podremos regresar a nuestros lugares. Estiró los brazos intentando relajar los músculos. Ahora vamos, este evento cuenta con tiempos muy exactos.

Algo irritada exhaló, tomo la mano de Tony y camino recargando la mayor parte de su peso en él.

Tras bastidores el ambiente fue más relajado, cada persona enfocada en su tarea y nadie merodeando su espacio personal.

Tony fue el primero en salir, dando un breve discurso y agradeciendo a todas las marcas involucradas.

Para su buena suerte solo tuvo que decir un par de cosas para después mantenerse de pie sonriendo junto a Stark.

—¿Todo bien? Pregunto Clint en cuanto Natasha se sentó.

—Todo increíble. Recargo la cabeza en el hombro de su hermano y sonrió al sentirse tan bien.

Las luces del escenario se iluminaron mientras el presentador caminaba hacia el centro de este.

Poco a poco fue ganando la atención de todos los presentes.

—Para grandes proyectos se necesita de grandes mentes. Este año tengo el honor y el placer de presentar un proyecto fascinante. Imagina que juntas a tres chicos menores de treinta años y los dejas en las zonas más pobres de la ciudad con solo una cámara fotográfica. El hombre sonrió mientras las pantallas detrás mostraban una imagen en blanco con las palabras "Hilo Rojo" en el centro.  Me encantaría poder explicarles el por qué de este nombre. Pero nadie mejor que la mente a cargo de esto. Damas y caballeros; Bruce Stark Rogers.

Los aplausos llenaron el lugar mientras el hombre dejaba libre el escenario.

Bruce apareció en un traje grisáceo y una camisa blanca con algunos botones desabrochados. Las mismas gafas redondas que ocupo en el cumpleaños de Peter y con un caminar bastante seguro.

Natasha se sorprendió al ver que cambió de atuendo, mordió ligeramente su labio y suspiro con una sonrisa ladina en los labios.

Debo disculparme por mi nombre tan largo. Bromeó antes de carraspear, repasando rápidamente el inicio del discurso. Hace seis meses pude emprender una aventura junto a dos grandes amigos. Conocimos a personas increíbles y el día de hoy les contaré la magia que logramos. Orgulloso y tranquilo tomo el micrófono para poder caminar en el escenario. Tuvimos un gran debate respeto al nombre. Sonrió y negó recordando el lío que se formó. Antes de explicar el significado de este nombre tan particular, necesito que vean el trabajo de tres idiotas perdidos en los mejores lugares de la ciudad.

Las luces bajaron de golpe haciendo que las grandes pantallas resaltaran. Fotografías de calles sin pavimentar y techos de lámina comenzaron a aparecer. Niños jugando a la pelota en medio de la lluvia sin usar zapatos. Señoras cocinando en los patios usando leña, hombres trabajando en todo tipo de empleos. Desde el campo hasta la carpintería.

Fotografías increíbles, todas transmitiendo el mismo mensaje.  Bruce mantuvo la mirada en la pelirroja, intentando disimular para no distraerla.

Las pantallas quedaron con la misma imagen blanca del inicio y las luces regresaron gradualmente. Bruce tomo el micrófono de nuevo y suspiro.

—Creo que muchos notaron la forma de vida de estas personas; en lo personal tuve el placer de convivir día a día. Como fotógrafos, coincidimos en que todos tenemos vidas llenas de clichés. Algunas risas se escucharon en el lugar. Todas esas personas tienen sus propios clichés y la pobreza no debería ser uno de ellos. Esto solo es una pequeña parte de todo lo que hicimos. Las fotografías se estarán subastando en la página oficial de Industria SR. Todo lo que se recaude irá para todas estas personas. Gente que encuentra la felicidad en la simpleza de las cosas y creo que eso es lo que me hizo amarlos. Como fotógrafo, antes de conocerlos, creí que ya veía la vida de una forma extraordinaria pero estaba muy equivocado. Todos somos hilos esperando a ser conectados. Pasamos una vida esperando llegar al otro extremo para poder conocer la verdadera felicidad. Los tres encargados de esto coincidimos que la felicidad debe ser representada con el color rojo. El rojo te inspira y te llena de adrenalina que te motiva a luchar. Una vez que el rojo llega a tu vida no hay vuelta atrás. Comenzarás a necesitarlo con más frecuencia, eso es el rojo. Te atrapa para no soltarte jamás. Algunos invitados se vieron unos a otros sin lograr entender la parte final de su discurso. Tal vez Bruce se perdió un poco en sus pensamientos. Me tomaré el atrevimiento de tomar estos últimos segundos para dedicar este proyecto a las personas más importantes de mi vida. Tony, Steve, gracias por darme una oportunidad. Peter, eres el hermano que estuve esperando durante siete largos años de mi vida. Y por último pero no menos importante. Suspiro tranquilo y sonrió. A una de las mujeres más dulces que pude conocer. La mirada de Peter y Loki de inmediato se posaron en Natasha. Incluso Tony la miro de reojo, todos esperando a que Bruce la mencionara. Betty Ross, gracias por acompañarme y motivarme en esta aventura, sin ti nada hubiera sido posible.

Bien, un rizado muy lindo acaba de meter la pata.

Hilo. (Brutasha)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora