Carla despertó con un insoportable dolor de cabeza, se sentía mareada y desorientada. El brillo que entraba por la ventana la dejó ciega apenas intentó abrir los ojos y la hizo cerrarlos otra vez hasta acostumbrarse un poco más.
Hacia mucho tiempo que no se sentia de esa manera. Trató de recordar que había pasado la noche anterior para estar así, pero su memoria parecia estar en blanco. Lo ultimo que recordaba era estar en la fiesta conversando y bebiendo con Samuel. Recordaba haber bailado y haberse besado con él, incluso haberse enfadado, pero solo un poco por aquel comentario del traje. También recordaba que él había ido al baño y se había tardado mucho. Se acordaba de haber revisado su móvil y haber colgado un par de historias mientras esperaba a Samuel. Y por último recordaba a Polo acercándose a hablarle.
El recuerdo de Polo le provocó un extraño dolor en el pecho, una inquietud que no había sentido jamás se apoderada de todo su cuerpo. Abrió los ojos otra vez para tomar un poco de agua ya que su garganta le ardía, pero la impresión de ver en que lugar estaba le congeló la sangre...
Aquella no era su casa, ni la de Samuel, ni la de Lucrecia, ni tampoco la de un desconocido. Era una que conocía muy bien, era la habitación del piso que había compartido con Polo. La angustía se hizo presente y reaccionó sentándose de un brinco, al hacer esto se sintió desnuda, se revisó y no creyó lo que veía, estaba sin ropa y al lado de ella estaba boca abajo el cuerpo de Polo en iguales condiciones.
Esa imagen que tenía frente a sus ojos la hizo querer gritar, llorar y golpear a quien tenía a su lado para entender lo que pasaba.
-¿Qué era lo que había ocurrido? ¿Qué hacia ahí con él?- se cuestionaba a si misma, porque lo que más quería era recordar era cómo, cuándo y por qué había llegado a esa situación.
Respiraba tan agitada que su cuerpo comenzó a temblar, no podía controlar el movimiento de su cuerpo.
Todo ese ajetreo terminó de despertar Polo que se incorporó de a poco y al verla a su lado le dió una sonrisa amplia y satisfecha.
-Buenos días- la saludó con su habitual voz ronca de recien despertado.
Carla lo miró con desesperación, necesitaba una explicación, algo que le hiciera entender y le llenara ese vacío que sentía en su cabeza.
-¿Qué ha pasado?- murmuró aún shockeada, queriendo saber si aún estaba soñando.
Era su gran deseo en ese momento, que todo eso fuera una pesadilla, saber que pronto despertaría en su cama o mejor aún en la de Samuel, con él al lado, contemplándola como a veces lo había hecho.
-¿Qué no lo recuerdas cariño?- le preguntó Polo sentándose en la cama.
Aquella forma de hablarle le causó repulsión, no quería tenerlo cerca y menos cuando vió la intención de él de acercarse a tocarla y darle un beso de buenos días.
Carla al verlo moverse para su lado se salió de la cama. Llevándose con ella la sábana que la cubría y se trató de tapar tan rápido como pudo.
-¿Qué me has hecho?- le cuestionó más desesperada, sin hacer ningún esfuerzo en controlar su voz.
-La pregunta debería ser ¿Qué hemos hecho?- la molestó Polo sonriéndole sugerentemente.
-No, eso no es cierto.... Yo jamás me acostaria contigo de nuevo- comenzó a decir Carla mientras seguía haciendo esfuerzos por traer algun recuerdo que negara lo que él decía.
A Polo lo golpeó duro aquellas palabras de rechazo, pero ocultó rapidamente el gesto de decepción que le estaba haciendo sentir. El hecho de haber conseguido su objetivo y haber logrado despertar con ella a su lado, no se vería empañado con nada, aunque Carla pareciera a punto de matarlo.
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Nunca me has tenido
FanfictionSamuel y Carla jugaron con fuego. Él para descubrir la verdad, ella para mantenerlo alejado de esta. Pero ¿qué pasa cuando se traspasa la línea de juego y se transforma en algo más? ¿Qué pasa cuando la traición y el dolor te aleja de quien quieres...
