Cuando Cayetana gritó aquella frase, Samuel quedó congelado en su lugar. Carla se volteó a mirar a Polo y vió como un par de personas, entre ellos Pablo que llegaba a la escena seguido por Azucena y otros más se enfocaban en revisar al joven tendido en el suelo.
-Llévenlo a la oficina- exigió azucena apuntando a Samuel.
Él se resistió intentando ver que había ocurrido, sentía un líquido helado recorriendo todo su cuerpo. Estaba aterrado por las consecuencias de haber actuado sin pensar y cegado por la ira.
Carla sintió que sus piernas estaban a punto de ceder, retrocedió un poco para poder afirmarse de las taquillas. Se sentía más pálida que nunca, pero intentó mantenerse lo más firme posible. Estaba tan lívida y aterrada, que ni siquiera podía mirar a Samuel, sentía el peso de la culpa golpeándola nuevamente.
Mientras Pablo y otros más revisaban a Polo para ver su estado, este comenzó a reaccionar, se movió abriendo los ojos un poco, lanzando un gemido de dolor que provocó un suspiro de alivio colectivo.
Samuel al saber que no había cometido el peor error de su vida se relajó permitiendo que se lo llevaran lejos de ahí. Ya no tenía fuerzas para estar en ese lugar. Antes de comenzar su camino a la oficina miró de reojo a Carla que parecía a punto de desmayarse, al verla así se preocupó, pero sabía y sentía que no podía hacer nada por ella.
Mientras caminaba vió como Nadia lo miraba con extrema preocupación y lo seguía con Guzmán hacia la oficina de la directora, ambos estaban acompañándolo, sin decir ni una palabra, entregándole el apoyo moral que necesitaba.
Cuando Polo despertó y estuvo más consciente miró con rabia y furia para todos lados, quería encontrarse con Samuel para gritarle y defenderse en frente de todos, pero vió como se lo llevaban para alejarlo de él.
-Ya veras, te denunciaré maldito camarero- gritó con la poca fuerza que tenía.
Tenía el rostro adormecido, pero sospechaba que no estaba en buenas condiciones.
Carla que no sabía que hacer, estaba entre la idea de seguir a Samuel para cerciorarse de que estuviera bien, aunque él no quisiera verla, o alejarse de todo. Pero detuvo sus planes al escuchar aquella amenaza y se volteó a ver a Polo que era revisado por la enfermera del colegio que había llegado a atenderlo con un gran botiquín de emergencia e intentaba detener la hemorragia nasal.
Lo miró con enojo y sintió terror de que Samuel se viera involucrado en un tema judicial por su causa. El que menos se merecía algo así era él. También se imaginó a Pilar, y como le afectaría que su segundo hijo fuera acusado por algo así.
Respiró hondo, pensando que hacer y una idea comenzó a elaborarse en su cabeza.
Se acercó veloz al lado de Polo, ante la incrédula mirada de varios estudiantes, especialmente la de Rebeka que se había quedado muy cerca.
Sin importarle la mirada negativa de Cayetana que ya estaba más calmada, se agachó al lado de Polo y lo miró con la mayor frialdad que tuvo y le habló.
-Si tú lo denuncias, yo te denunciare a ti- le dijo controlando el volumen de voz para no ser escuchada por todos los que seguían ahí.
-¿Qué haces? Déjalo- intentó de decir Cayetana para alejarla del lado de su novio.
Polo que al verla acercarse a su lado se había alegrado pensando que Carla sentía preocupación por él, sintió como si lo hubieran vuelto a golpear. La quedó mirando desconcertado y sin entender mucho a que se refería.
-¿Denunciarme?-musitó Polo.
Carla quiso responderle, pero habían personas a su alrededor que estaban atentas, además ya estaban tratando de llevárselo a la enfermería para continuar revisando su estado.
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Nunca me has tenido
FanfictionSamuel y Carla jugaron con fuego. Él para descubrir la verdad, ella para mantenerlo alejado de esta. Pero ¿qué pasa cuando se traspasa la línea de juego y se transforma en algo más? ¿Qué pasa cuando la traición y el dolor te aleja de quien quieres...
