Durante la fiesta intentaron buscar cada uno por su lado quien podría haber sido la persona que había abierto la puerta. Miraron de manera cautelosa a todos a su alrededor esperando encontrar alguna mirada acusadora o curiosa, pero nada parecía haber cambiado. Todos seguían en sus mundos bailando y disfrutando.
-Nadie parece sospechoso- le mandó Samuel en un texto.
Carla escaneó a su alrededor otra vez y confirmó aquello.
-Así parece- escribió veloz.
-Tal vez no se vió nada?!- mandó Samuel esperanzado con el emoji de las manos juntas en modo de rezo.
-O lo tiene como un as bajo la manga- replicó Carla de manera inmediata.
Una vez que mandó ese mensaje se arrepintió, desde el lugar en que ella se encontraba pudo ver la expresión de malestar en el rostro de Samuel. Y estaba segura que era debido a que estaba preocupado.
Se sentía culpable, ella lo había buscado, ella lo había tentado a que se dejaran llevar.
Quería mandarle un nuevo mensaje para cambiarle la expresión, pero no sabía que decir.
-¿A quién le escribes tan preocupada?- apareció diciendo Lucrecia mirándola con gesto curioso.
-A nadie, estaba chequeando la hora- mintió Carla. Mientras dejaba de lado el móvil le regalaba una sonrisa a su amiga.
Lucrecia la miró con desconfianza unos instantes, pero al ver nada sospechoso en ella se relajó mientras le compartía una copa. Sabía que con Carla las cosas nunca serían fáciles.
-Viste el espectáculo de Polo y Valerio. Ósea patético. ¿Pelear por una mucama? Qué chulería, digno de una telenovela- comenzó a decir Lucrecia con desagrado.
-Aún me sorprende que no hayas echo nada en contra ella... después de todo lo que hizo, no creí que tuvieras tanta misericordia- comentó Carla.
Había esperado una venganza de parte de su amiga, pero todo había quedado en aquella humillación pública y nada más.
-Solo estoy esperando el momento preciso. Cómo dicen por ahí: La venganza es un plato que se sirve frío, darling- le informó con una sonrisa malvada.
-¿Me dirás que tienes planeado?- le preguntó Carla curiosa, Lucrecia podía tener planes muy ingeniosos.
Lucrecia la observó un instante sin borrar la sonrisa.
-Ya lo verás.... será épico- murmuró como única respuesta.
-¡Vale! Entiendo- dijo Carla sabiendo que la confianza entre las dos estaba bastante dañada.
-¿Y tú me dirás qué pasa con el camarero?- cuestiono Lu dando una expresión mezclada, tenía mucha curiosidad, mas no entendía el fetiche de su amiga por los chicos de otra clase social.
Carla al escuchar esa pregunta inmediatamente se puso alerta. ¿Acaso había sido ella quien los había sorprendido?
-¿De qué hablas?- quiso saber para no cometer un error al especular.
-Ay por favor Carla, si antes del incidente de su desaparición, tú y él estaban bastante involucrados- le aclaró la mexicana haciendo un gesto obsceno con ambas manos.
Carla siguió analizando sus palabras, debía descubrir si aquello era una trampa o no. Aunque conociéndola si la hubiera pillado infraganti no se habría ocultado. Habría sido la oportunidad para humillarla y enrostrárselo en la cara.
-No pasa nada- fue lo único que respondió observando cada gesto.
-¿No te lo has vuelto a follar?- preguntó con gesto severo. Quería saber la verdad.
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Nunca me has tenido
FanfictionSamuel y Carla jugaron con fuego. Él para descubrir la verdad, ella para mantenerlo alejado de esta. Pero ¿qué pasa cuando se traspasa la línea de juego y se transforma en algo más? ¿Qué pasa cuando la traición y el dolor te aleja de quien quieres...
