-Mamá, Samu.... he vuelto-
Luego de ese instante en que su cerebro trató de buscar una respuesta lógica, Samuel reaccionó y se levantó de golpe de la cama. Carla quedó sentada tapándose con la sábana.
-¿Es.... ?- murmuró la rubia sin terminar de formular la pregunta, viendo cómo Samuel se colocaba un bóxer y buscaba una camiseta limpia tan rápido como podía.
- Quédate aquí- le pidió él antes de salir presuroso de la habitación, cerrando la puerta inmediatamente antes de que se viera al interior.
Y ahí en medio de la sala con una sonrisa divertida y la emoción de volver al hogar luego de extrañarlo en demasía estaba Nano, se veía más delgado que nunca, pero estaba dichoso de encontrarse en aquel lugar en donde había crecido. Cuando vió aparecer a su hermano pequeño con el cabello revuelto y un poco agitado y sorprendido amplió la sonrisa para saludarlo.
-¡Samu!- exclamó mientras se acercaba a estrecharlo en sus brazos.
-Joder hermanito cuánto te he extrañado- murmuraba feliz mientras Samuel le devolvía el abrazo.
También lo había extrañado, y aunque su llegada lo había dejado impactado, en ese momento comenzó a sentir una dicha creciente al tenerlo abrazado y seguro.
-¿Dónde habías estado?- preguntó Samuel separándose de él para mirarlo al rostro.
-Por aquí y por allá.... no pare en ningún lado- le indicó disminuyendo la emoción en la voz.
Hablar de su salida traía recuerdos de por qué había debido irse de ahí y si bien ya no sentía ese odio que quemaba, aún dolía y mucho.
-¿Dónde está mamá? ¿Aún trabajando? ¿A qué hora llegará?- preguntó Nano un poco acelerado, emocionado por darle un abrazo a su madre.
-Esta en Salamanca... viajó a ayudar a la abuela por el fin de semana. Llegará esta noche- le hizo saber Samuel que a pesar de la alegría de ver a su hermano seguía nervioso porque Carla estaba encerrada en la habitación y tenía más que claro lo que podría pasar si él se enteraba de su presencia ahí.
-Y aprovechaste la casa ¿eh?- le dijo Nano mientras tomaba un zapato de Carla que había quedado a medio camino la noche anterior.
Samuel sintió su rostro palidecer levemente, mientras intentaba buscar por los alrededores algo que delatara directamente a Carla.
-¿Quién es?- preguntó Nano un poco más serio al ver la expresión asustada de su hermano.
-Nano...- murmuró Samuel sin saber que decirle.
Nano recordó lo que había sucedido en la fiesta de Halloween cuando lo vió besándose con la marquecita y luego como lo había agarrado a hostias para defenderla y la sola idea de que su hermano siguiera con ese juego lo alteró completamente.
Para Samuel tampoco pasó desapercibido el cambio de actitud de su hermano y temía que pensara correctamente. No era la forma en que deseaba iniciar esa conversación, a solo cinco minutos de haberse reencontrado.
-No la conoces- le dijo apresurado inventando lo primero que se le pasó por la cabeza.
Nano lo miró fijamente para ver bien a su hermano que tenía una sonrisa nerviosa mientras se rascaba la cabeza.
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Nunca me has tenido
Fiksi PenggemarSamuel y Carla jugaron con fuego. Él para descubrir la verdad, ella para mantenerlo alejado de esta. Pero ¿qué pasa cuando se traspasa la línea de juego y se transforma en algo más? ¿Qué pasa cuando la traición y el dolor te aleja de quien quieres...
