Samuel golpeaba el saco de box sin parar, mientras imaginaba el rostro de Polo y todo lo que había sucedido. Ya llevaba unos diez minutos sin detenerse. Rebeka lo miraba como estaba ensimismado dando puñetazos con furia, mientras ya le corría por su rostro muchas gotas de sudor debido al intenso ejercicio que estaba haciendo.
Cuando el cansancio lo comenzó a ralentizar, los músculos de sus brazos ya dolían y sentía que si seguía con esa intensidad podía desplomarse en cualquier momento, se corrió para un lado y se apoyo con los guantes en sus rodillas para tomar la mayor cantidad de aire que podía. El sudor le caía por su rostro, y no pudo evitar que un par de lágrimas se mezclaran con el, botando todo lo que aún acumulaba dentro de él.
No quería que Rebeka se percatara de su momento de debilidad así que se volteó presuroso a tomar una toalla y se limpió el rostro. Bebió agua a borbotones y recuperó el hilo de su respiración.
-¿Mejor?- se atrevió a preguntarle Rebeka que le había dado su espacio.
-Mucho mejor- respondió Samuel ya recuperado.
Rebeka le sonrió y Samuel la imitó.
La quedó mirando unos instantes y no pudo dejar de preguntarse a si mismo por qué no había podido fijarse en ella en vez de Carla. Estaba seguro que todo habría sido más fácil, menos doloroso y mas normal con Rebeka.
Rebe se sintió incómoda con la mirada extraña que le daba Samuel y se removió nerviosa.
-¿Qué pasa colega? ¿algún problema más qué hay que botar?- le cuestionó mientras volvía a agarrar el saco para que Samuel siguiera descargándose.
-Creo que es suficiente por hoy- le dijo sacándose los guantes y lanzándose de lleno al sofá para descansar.
-Recuerda que puedes venir cuando lo necesites- le dijo Rebeka sentándose a su lado.
-Gracias... ha sido bueno volver- le respondió sonriendo.
Rebeka abrió el pequeño frigobar que tenía a un lado y le entregó una cerveza para luego brindar juntos.
-Por el retorno de las clases de boxeo- brindó Samuel.
-Por el mejor estudiante- le replicó ella.
Ambos se quedaron bebiendo en silencio hasta que Rebeka rompió el silencio con sus clásicas bromas y se sumieron en una conversación que a Samuel le alegró y pudo volver a relajarse casi como antes.
-.-.-
Ander miraba a Polo beberse una cerveza mientras intentaba encontrar la mejor manera de hacerlo hablar y de acceder al video que Carla le había pedido.
-Estás muy callado ¿ocurre algo?- le preguntó Polo después de varios minutos de silencio.
-No, solo que hoy no me he sentido bien...- le indicó Ander, diciendo la verdad aunque ese no era el real motivo de su quietud.
-¿Necesitas algo?- preguntó Polo preocupado.
-No, déjalo tío, si no pasa nada... - le indicó intentando sonar relajado.
Polo lo quedó mirando y al tocarse la nariz emitió un gruñido de dolor.
-¿Cómo llevas lo que te pasó?- le preguntó Ander a Polo haciendo referencia a sus golpes.
-Ese mal nacido me las pagará- le dijo de manera inconsciente, respondiendo con todo el enojo que tenía.
-Te lo debe- aceptó Ander para fingir apoyo, aunque Polo en un comienzo lo miró extrañado, terminó asistiendo positivamente a su frase.
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Nunca me has tenido
FanfictionSamuel y Carla jugaron con fuego. Él para descubrir la verdad, ella para mantenerlo alejado de esta. Pero ¿qué pasa cuando se traspasa la línea de juego y se transforma en algo más? ¿Qué pasa cuando la traición y el dolor te aleja de quien quieres...
