Samuel, Pilar y Carla se quedaron detenidos al escuchar el timbre de la puerta. Los tres sospechaban quién podía estar al otro lado de la puerta así que fue Samuel el que tomó la iniciativa de ir a ver quién era.
Pero Carla lo detuvo un poco antes de que lograra su objetivo. Samuel la miró preocupado queriendo comprender a qué se debía eso.
-Si es mi padre, déjamelo a mi- le pidió, mientras volvía a replicar el timbre.
-Ni loco- le dijo él con expresión seria.
-Samuel, déjame que hable yo con él- le volvió a repetir de manera más categórica.
Samuel se disponía a responder cuando Carla se le adelantó y sin que él pudiera detenerla, abrió la puerta y se encontró con Teo y una mirada furiosa que era capaz de atemorizar a cualquiera, pero al ver a su hija frente a él soltó un suspiro de alivio.
-¿Sabes el susto que nos has dado?- le recriminó Teo con voz de hielo, aunque por dentro estaba feliz de haberla encontrado en su primer intento de búsqueda.
Carla se quedó detenida en la puerta mientras Samuel seguía tras de ella.
-¿Qué quieres?- preguntó Carla para el desconcierto de su padre.
-¿Lo preguntas en serio?- cuestionó él, sin saber si tomarse aquello como una broma o una ofensa.
-Debía salir de ahí- le dijo Carla anticipándose a sus preguntas.
-Te vengo a llevar devuelta- le ordenó Teo.
-No me iré allá otra vez- replicó Carla si dejar espacio a ninguna duda.
-¡Carla!- exclamó su padre con tono amenazante mientras Samuel se ponía en alerta para defenderla si llegase a ser necesario.
-¿Podemos hablar afuera?- le pidió Carla notando como Samuel se tensaba ante aquella pregunta. Pero no quería involucrar ni hacer pasar un mal rato a Pilar por eso prefería tener esa discusión lejos de ahí.
Teo la miró y luego dió una mirada fugaz al interior del departamento. Vio la mirada desconcertada de la mujer y la fulminante de Samuel.
-Te espero abajo- respondió con dureza su padre mientras se volteaba y retomaba el camino a la salida.
-Yo voy contigo- indicó Samuel antes de que ella se volteara a pedirle que la dejara ir sola.
-Si te ve, se pondrá peor- le respondió Carla colocándose frente a él posando su mano en la mejilla de Samuel para tranquilizarlo.
Carla salió tras su padre, esperando hacerle entender que necesitaba espacio y tomar sus propias decisiones, Samuel se quedó detenido unos instantes y salió siguiéndola a una distancia prudente.
Cuando Carla llegó a la calle, Teo estaba apoyado en el coche con expresión enojada, pero ni siquiera la atemorizó, ya estaba cansada de todo eso.
-Tú madre no lo podía creer cuando nos avisaron que no estabas...¿Cómo se te ocurrió hacer algo así? ¿fue ese chaval cierto?- cuestionó él con dureza.
-Samuel no tiene nada que ver, yo decidí venirme para acá, él ni siquiera sabía dónde estaba- lo defendió inmediatamente.
-Te podría haber pasado algo... - siguió recriminando Teo.
-Pero no pasó nada, ya estoy bien- refutó Carla.
-De un tiempo acá estás irreconocible- murmuró su padre luego de quedarse en silencio mirando a su hija. La niña que había sido y que había criado para ser una continuación de su legado estaba transformándose en algo que él no reconocía y no sabía cómo tratar.
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Nunca me has tenido
FanfictionSamuel y Carla jugaron con fuego. Él para descubrir la verdad, ella para mantenerlo alejado de esta. Pero ¿qué pasa cuando se traspasa la línea de juego y se transforma en algo más? ¿Qué pasa cuando la traición y el dolor te aleja de quien quieres...
