¿Que sucederia si el amor de tu vida es quien termina por destruirte, cuando solo tienes esa persona especial en quien confías plenamente y al final resulta traicionarte?.
Pero al igual que el ave Fénix, la vida te da la oportunidad mágica de renac...
Joaquín: ¿Tengo que interpretar ese silencio como una respuesta afirmativa?, ¿Tú te enamoraste de Clarisa?
Blas: ...
Blas no podía decir nada, porque en su mente solo estaba la imagen de Joaquín llorando, misma que tenía justo enfrente y que él sabía perfectamente que era por su culpa, sin darse cuenta Joaquín y él se miraron a los ojos y justo en ese instante Joaquín lo supo; supo que Blas ya no era suyo, que su corazón le pertenecía a alguien más, motivo por el cual se derrumbó y sin importarle que él estuviera enfrente; solo lloró, lloró de dolor, de celos, de traición pero por sobre todo de desamor.
Joaquín: ¿Sientes algo por mi?
Blas:... No Joaquín.
Solo se escuchó la palma de la mano de Joaquín chocando contra el rostro de Blas.
Joaquín: Noooo!!! no, no ,nooo... no sé ¿cómo pudo pasar esto?, pero lo vas a pagar en el infierno, te lo juro.
Blas intentó acercarse nuevamente para secarle las lágrimas.
Joaquín: Suéltame!!! Imbécil, hijo de... te odio, no sabes lo mucho que te odio!!!, yo como un mismo idiota haciéndote noches románticas a la mitad del bosque porque me sentía culpable por dejarte tanto tiempo fuera de mi dolor y tú mientras estabas metiéndoselo a la niñera.
Blas: Yo lo sé, yo... sé que lo voy a pagar, se que lo que te hice no tiene perdón pero no fue mi intensión.
Joaquín: El problema Blas es que para cualquier otra persona esto sería algo par pelear unos días y volver a intentarlo luego, pero en este caso los dos tenemos bien claro que esto no va para ningún lado.
Blas: Joaquín yo...
Joaquín: Lo más extraño es que después de lo de Emilio creí en verdad que nunca nadie me haría sufrir así y menos por amor, pero míranos.
Blas: Oye espera no me compares con ese. No es lo mismo lo que te pasó con él a lo que pasó ahora con nosotros.
Joaquín: No!!! Solo que él esperó a que yo estuviese lo más feliz posible para traicionarme, pero tú lo hiciste cuando yo estaba en depresión por la muerte de nuestra hija y eso... eso jamás te lo perdonaré.
Blas: Joaquín espera, hay que hablar de esto.
Joaquín: Tienes razón hay que hablarlo mejor pero no hoy, no... ahora porque en este momento solo siento ganas de golpearte y golpearla a ella por tan descarada traición de los dos y la verdad es mejor pensar con la mente fría, así que yo iré a la cocina por algo de beber y tú ¿Por qué no vas a echar una cogidita con la perra esa ahora que ya lo sé todo?.
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Joaquín se marchó hacia la cocina a buscar cualquier cosa con mucho pero mucho alcohol para ahogar sus penas mientras Blas subía a su habitación a hacer sus maletas para irse a dormir a un hotel, mientras bajaba por las escaleras sintió que era empujado por lo cual rodó hasta toparse con el frío y duro suelo de la sala de la mansión.
El estruendo se escuchó en toda la mansión y desde la cocina salió un Joaquín muy preocupado queriendo saber qué fue eso que se escuchó, pero al ver a Blas tumbado en el suelo, salió corriendo hacia él.
Joaquín: Amor!!! Amor, amor, amor ¿qué pasó? Mi amor.
Blas: mi... mi a... mor... yo... yo t... te.
Joaquín: Ya amor no hables por favor, quédate quieto.
Blas: Perdóname.
Joaquín: Tranquilo, ya voy a...
Joaquín miró hacia arriba de las escaleras.
Joaquín: ¿Qué hiciste maldita?, ¿qué hiciste?
Clarisa: Fue... fue... Él me usó, nunca me quiso y él... él tenía que pagar por eso.
Joaquín: Lárgate ya mismo y no vuelvas mas si no quieres que yo mismo te mate con mis manos.