Capítulo 45: Dudando.

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Haru y Tao observaban a Satoru sin decir palabra, por lo que comenzaba a ponerse nervioso, hacía un buen rato les había comentado lo que había ocurrido y los planes que tenía para el día siguiente con Kuroda. Pero el par se había quedado en un mutismo absoluto, solo viéndolo, Haru con incredulidad y Tao con admiración, habían salido a cenar por estar aburridos, Kirishima tomaba todas las precauciones y el restaurant al que iban era de Asami, les asignaban un privado y Haru, con la tarjeta de Kirishima en la mano, hacía un enorme pedido de sushi y bebidas, los meseros atendían solícitos al hermano de su jefe.

Satoru empujaba suavemente la mano con la que Haru sostenía un trozo de sushi y que se quedaba a la mitad del camino hasta la boca de su amigo y acercaba la bebida de Tao a manera que sus labios alcanzaran el popote de su refresco de cereza.

—Ya, no es para tanto—decía suspirando—no es como si les dijera que tengo una enfermedad terminal.

—¿Qué no es para tanto? —saltaba Haru—¡Perderás la virginidad con Shinji Kuroda!

—Si quieres lo ponemos en un espectacular, no te escucharon en China—decía Satoru enrojeciendo.

—¿Por eso llevas esa argolla? —decía Tao señalando el anular izquierdo de Satoru.

—Es un anillo de promesa—comentaba sonriendo feliz.

—Es un tacaño—decía Haru tomando la mano de su amigo—tiene para darte algo mucho mejor...

—Haru—decía Tao negando con la cabeza.

—Eso no me importa, Haru, es el valor de sus sentimientos lo que me interesa, esto es solo un símbolo.

—No me mal interpretes—decía Haru algo apenado—Lo que quiero decir es que te mereces mucho más, te lo mereces todo.

—Shinji me dará un anillo de compromiso llegado el momento, y esto, bueno me lo daría mañana pero las cosas se salieron un poco de control con lo que pasó.

—Su asistente celoso—decía Haru con picardía—¡Quien viera a Kuroda en plan de conquistador!

—Él no tiene ningún interés en su asistente, de hecho, lo enviará a otra área, lo quería despedir, pero no se me hizo justo.

—Te puso en riesgo—dijo Tao seriamente—el negarte entrar y que te retiraras fue arriesgarte mucho, como están las cosas por fortuna no pasó a mayores.

—Es lo que me dijo Shinji...¿Qué haces Haru? —dijo al ver a su amigo tecleando rápidamente en su teléfono.

—Reservo un spa para mañana por la mañana...

— ¿Para qué? —preguntaba Tao asombrado.

— ¿Cómo que para qué? —soltaba como si fuera lo más obvio del mundo—Pues para que dejen a este como para concurso de belleza...¡Es tu primera vez! Tienes que estar súper lindo.

—¿Súper lindo? —decía Satoru entre divertido y sorprendido.

—Extremadamente guapo, que Kuroda no olvide esto jamás y tu menos—decía suspirando—exfoliación, uñas, tratamiento capilar, masaje, baño de agua de loto, listo, también iremos de compras.

—Yo no tengo dinero, Haru, es decir, no para pagar todo eso que estás reservando y que supongo es un lugar caro.

—Supones bien...

—Yo colaboró con los gastos—decía Tao—no te preocupes.

—Claro que colaboras, reservé para los tres—decía Haru.

—Pero si tu hermano te quitó las tarjetas...

—Pero tengo ahorros en efectivo y Kei me dio la tarjeta de crédito.

Mi nuevo amanecer sin ti...Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora