KENDAL
Habían pasado dos meses desde mi accidente, decidí quedarme con Mads, necesitaba reamueblar mi mente, si volvía a aquel piso, iba a ver las cosas de Jaden por todos lados ya que vivíamos juntos, ni siquiera sería capaz de dormir en la cama, me recordaría a él y a nuestra peculiar rutina.
Ahora mismo eran las diez de la mañana, Mads se había ido a visitar a Tony a la Hype House y yo veía confundida la pantalla de mi móvil mientras aparecía el nombre de Bryce.
- Bryce: buenos días guerrera.
- Hola bruto, ¿qué pasa?
- Bryce: ¿así me deseas los buenos días?
- ¡Buenos días Bryce!- dije como una niña pequeña.
- Bryce: buenos días pequeña Hall.- dijo en el mismo tono.
- Un momento, ¿me acabas de llamar Hall?
- Bryce: ¿Qué?No...- contestó nervioso él.- en fin, olvídalo, a lo que iba...Necesito que vengas.
- ¿Qué? ¿Para qué? ¿Estás loco, verdad? Sabes perfectamente que no voy a ir.- dije alterada.
- Bryce: no te pongas así, tiene una explicación.
- ¿Qué explicación tengo que tragarme ahora?
- Bryce: Jaden se droga, no ha salido de su habitación desde el día en que salió del hospital. A saber cómo tendrá la habitación....He intentado hablar con él, sacarlo de ahí, pero ha sido en vano, de hecho se ha vuelto más agresivo que nunca y de vez en cuando canta pero siempre para en la misma frase. Intenta hablar con él, por favor. No te pido que lo hagas hoy, solo quiero que lo intentes.
- Está bien, iré.
- Bryce: ¿hablas enserio?
- Sí, si con verme dejará de drogarse, lo haré.
- Bryce: eres muy fuerte pequeña.
- Pero iré cuando yo quiera.
- Bryce: está bien, gracias Kendal.- dijo para después cortar la llamada.
No me creía a lo que acababa de acceder y lo que iba a hacer.
JADEN:
- Bryce, vete ya joder.
- Bryce: Jaden, necesito que me abras, tengo que contarte algo.
- No me importa tu mierda.
- Bryce: puede que la mía no, pero ella sí.
Ella, ya sabía a quien se refería, sin pensarlo dos veces le abrí la puerta.
- Bryce: joder, pero qué tienes aquí montado Jaden...
- Calla y suelta lo que tienes que decir.
- Bryce: es mi hermana.
- ¡¿QUÉ?!- pregunté sorprendido.
- Bryce: es mi hermana, Jaden, ayer me llegaron los resultados de la prueba ADN, gracias a tu almohada que tenía cabello de ella pude hacer la prueba.
- ¿Por qué supusiste que ella era tu hermana?
- BRYCE: cuando yo tenía dos años, mis padres me dieron en adopción, más tarde mis padres adoptivos me dijeron que mis padres biológicos habían tenido a una niña. Mis padres siempre me tenían informado de mi familia biológica, decían que era muy importante mantener ese vínculo pese a que me dieran en adopción. Me dijeron que se llamaba Kendal y que iba a ir al mismo instituto que yo, yo solo me limitaba a observarla, no fue hasta la Universidad cuando me acerqué a ella.
- Bryce...
- Bryce: lo sé, me matará cuando se lo diga, pero no puedo ocultárselo más.
- Kendal: de hecho no lo vas a hacer.
- Bryce: ¡¿Kendal?! ¿Cuánto tiempo llevas ahí?
- Kendal: el suficiente como para darme cuenta de que realmente no tengo a nadie en quien confiar.
- Bryce: ¿por qué mierdas no me has avisado de que ella estaba ahí, Jaden?
- Te estaba avisando, pero tú seguías hablando.
- Kendal: ¿cuándo tenías pensado decírmelo, Bryce? ¡¿Tenías planeado ocultármelo para siempre?! ¡¡Llevas desde el puto instituto sabiendo de mi existencia!! ¡¡Me desahogué contigo cuando encontré a Charly y a él juntos!!- dijo señalándome. - ¡¡Te conté hasta mi más íntimo pensamiento!! ¡¡Compartí cómo de rota estaba con alguien que creía tener confianza!! Pero ahora me doy cuenta de que no, conforme más tiempo pasa más sola me veo, solo siento que tengo a Mads. ¡¡JODER!!- gritó y le pegó un puñetazo al marco de la puerta dejando sus nudillos sangrando. Bajó a toda velocidad las escaleras y pegó un portazo, se escuchaba como arrancaba el coche y se marchaba a toda velocidad.
- Iré yo.- dije parando a Bryce.
- Bryce: Jaden no es buena idea....
- Déjame ir, por favor.
Acto seguido, bajé tan rápido como pude, cogí mi coche y me dirigí al único sitio en el que sabía que estaría.
Cuando llegué, ahí estaba ella, sentada delante de esas grandes letras mirando a la ciudad de Los Ángeles.
KENDAL
Sentí como alguien se acercaba lentamente a mi y se sentaba a mi lado, ya no me importaba nada, solo quería encerrarme en mi burbuja y no salir nunca de ella. Había llorado tanto que me escocían los ojos. Al girar mi cabeza le vi, vi a mi rey malvado, al hombre que más amo en este mundo sentado junto a mí e igual de roto por dentro como yo.
- ¿Cómo sabes que estaba aquí? - pregunté mirando al frente.
- Jaden: te conozco demasiado bien.- me respondió.
- ¿Por qué a mi? ¿Por qué no puedo tener una vida normal sin secretos o problemas? - pregunté mirándole a los ojos mientras las lágrimas amenazaban con salir.
- Jaden: él te lo iba a contar en cuanto estuviesen las pruebas, pero quería esperar a que estuvieses mejor.
- Ya...¿sabes cuál es el problema, Jaden? Que jamás voy a estar mejor, siempre voy a estar rota porque estoy enamorada de un capullo y tengo un hermano que no sabía ni siquiera de su existencia, el capullo que me tiene loca me destruye cada vez que tiene oportunidad, y a pesar de eso no dejo de amarlo, ¡no puedo dejar de amarlo!- grité.- Mi amor por él es más fuerte que mi amor propio, estoy tan aferrada a él que me hago daño a mi misma.- dije llorando.
Acto seguido sentí como Jaden me abrazaba y yo solo podía corresponderle el abrazo.
- ¿Cuándo se irá el dolor Jaden?- pregunté acurrucada en su pecho mientras ambos estábamos en un mar de lágrimas.
- Jaden: no lo se, solo se que puedo amarte eternamente hasta el día en que me muera, porque siempre has sido tú Kendal, siempre fuiste y serás tú.
- Lo siento por no haberte dejado explicarte aquel día en el hospital, fui una idiota, ni siquiera te di la oportunidad.
- Jaden: cualquier persona hubiese hecho lo mismo en su sano juicio, te he roto, y aunque una de esas veces no hubiese sido culpa mía, maldigo cada segundo que te he hecho pasarlo mal.- dijo con sus brazos alrededor de mi, aún aferrados por el abrazo.
- No te drogues Jaden, por favor.- dije mirándolo a los ojos.
- Jaden: era la única forma de escapar de ti, me sentía como una mierda y recurrí a eso.
- Jaden- dije cogiendo su cara entre mis manos.- no consumas drogas por mi culpa, prométeme que lo vas a dejar.- dicho esto giró la cabeza hacia un lado y yo volví a centrarlo en mi.- Por favor, hazlo por mí.
Tardó segundos en asentir con la cabeza y después me quedé dormida entre sus brazos, algo tan insignificante pero que echaba mucho de menos. Mientras conciliaba el sueño escuché a Jaden.
- Jaden: quizás no me estés escuchando Kendal, pero no se que haría sin ti, con solo verte alegre, sonreír, me haces la persona más feliz de este mundo. Te digo esto ahora porque seguramente no sería capaz de hacerlo mirándote a los ojos. Me drogaba porque me daba asco a mi mismo, maldiciendo como puedo destruir una y otra vez a aquello que más amo y sin lo que no puedo vivir, por mucho que intente hacer bien las cosas siempre hay algo de por medio. Incluso llegué a un intento de suicidio pero me arrepentí. Eres la primera chica por la siento algo y siempre la serás, la primera a la que amé, he amado y amaré por el resto de mi vida. Jamás había sentido tanto dolor por perder a alguien, jamás había sentido querer proteger a alguien tanto como quiero protegerte a ti, algo irónico porque yo soy el peligro, yo soy el que te hace daño y no hay nadie que te proteja de mi, y a pesar de todo me amas y sigues enamorada de mi como el primer día, realmente no te merezco Kendal, sacas lo mejor de mi, me haces ser y querer ser mejor persona solo por ti, quien diría que el amor era un torbellino de sentimientos... Joder, incluso te he escrito una canción y siempre me quedo en la misma frase porque no soy capaz de seguir, no soy capaz de ver que yo soy el monstruo de tus pesadillas, el que coge tu corazón y lo destroza a la vez que lo recompone y fíjate, aún así me dejas acercarme a ti, incluso dormir contigo aunque sea en unas colinas, pero no son unas cualquiera, estas colinas es tu lugar especial, y solo yo lo se, ni siquiera Mads lo sabe, wow, y eso me llega a pensar que confías en mi a ciegas pero ya ni sé si también destruí a mi paso la fé que un día pusiste en mi, lo único que se, es que estoy locamente enamorado por una chica única y fuerte, la más fuerte que jamás haya visto, y realmente la aprecio. Ojalá pudiese tenerte entre mis brazos por siempre y decirte mil y unas veces lo mucho que te amo.
ESTÁS LEYENDO
GAME OVER AFRODITA [BORRADOR]
RomansaUna chica que no ha tenido mucha suerte en su vida a la que decide darle un giro, conoce a un chico, el más deseado de la Universidad, a quien tiene a sus pies. Las cosas parecen complicarse, el dolor es un sentimiento frecuente mezclado con el amor...
![GAME OVER AFRODITA [BORRADOR]](https://img.wattpad.com/cover/238852288-64-k254520.jpg)