CAP 27 MADRE

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"No hay manera de ser una madre perfecta, pero hay un millón de maneras de ser una buena madre".

Lucy Evans llevaba largo rato esperando en la enfermería debido a un fuerte dolor de estómago. La muy traviesa había escondido varías golosinas junto a su lunch antes de salir de casa y se había comido todo antes de siquiera haber probado el desayuno que con tanto cariño le había preparado su papá.

-¡Abuela que bueno que llegaste!

Una muy preocupada Lissa Evans cruzó las dos puertas de las enfermería para ir apresurada hasta el pabellón donde tenía a su nieta. Casi le da algo cuando le llamaron del colegio con urgencia para que pasara a recoger a la pequeña ya que su padre al parecer no les había respondido ninguna de las llamadas.

-¡Mi amor! Ya estoy aquí. ¿Cómo te sientes?

-No muy bien, abuela, pero dime cómo sigue mami. ¿Está mejor?

Lucy preguntó ansiosa y se olvido en automático de todos sus malestares en cuanto vio una cara familiar.

-¿Rosie? ¿Qué sucede con ella? Dios, voy hablar muy seriamente con tu padre, no es posible que no haya atendido a ninguna de las llamadas. -Lissa soltó un poco afligida mientras se sentaba en la orilla de la camita donde tenían a Lucy reposando.

-Abuela, mami también amaneció muy enfermita. Papi dijo que irían al doctor y que después pasarían por mi, pero él almuerzo terminó y él nunca llegó. Después comencé a sentir mucho dolor en mi pancita. -Lucy le explicó entre lágrimas de tristeza que se fueron escurriendo por sus mejillas poco a poco.

-No sabía nada, mi amor. No he logrado comunicarme con tu padre en toda la mañana.

Lissa peinó su cabello tras sus orejas y bajó para dejar un beso en su frente, pero antes de que Lucy pudiera continuar la enfermera llegó hasta ellas para darles el informe general.

-Buenos días señora. Soy la enfermera que atendió a Lu. Mi nombre es Evie. -La chica se presentó mientras colocaba un termómetro en la boca de Lucy.

-Mucho gusto. Por favor dígame que fue lo que le sucedió a mi nieta. ¿Fue algo que comió? -Lissa se hizo a un lado para que la enfermera pudiese revisar de nuevo a Lu.

-Si... El dolor fue causado por la ingesta excesiva de golosinas. Se le dio jarabe para el malestar, pero aún deben esperar un poco para que la medicina haga su efecto. Por lo pronto no presenta ningún otro síntoma, más que el dolor de barriga así que le sugiero que retiren la golosinas de su dieta por una temporada. Ella se pondrá bien. -La enfermera les sonrió a ambas para después hacer unas anotaciones en su bitácora.

-¿No más golosinas? -Lucy se cruzó de brazos y preguntó con un enorme ceño fruncido. Sus lágrimas dejaron de salir de un segundo a otro.

-Será lo mejor, cariño. Seguramente Rosie amaneció igual por haber comido demasiados dulces al igual que tú. Es tiempo de comer más cosas saludables, más brócoli y menos chocolates. -Lissa sonrió divertida cuando los ojos de su nieta casi se salen por la sorpresa tan desagradable que se llevó. Odiaba el brócoli.

-Abuela, no quiero comer cosas verdes y feas. -Lucy hizo un puchero, pero el tema no estaba a discusión.

-Lo hablaremos más tarde, mi amor. Ahora es tiempo de irnos a casa. -Lissa se dirigió a Lu con determinación y a la pequeña no le quedó más que aceptar de mala gana. Nadie le discutía jamás a la abuela.

  🌊 𝝝𝗖𝗘𝝠𝗡 𝗘𝗬𝗘𝗦 🌊Donde viven las historias. Descúbrelo ahora