"Sentirás tanto miedo que te querrás morir, y no habrá nada que puedas hacer al respecto, salvo resistir. Y lo harás. Verás que un día saldrá el sol y quizá no lo notes de inmediato, pero así será. Te darás cuenta de que estás pensando en algo más, en alguien que no tiene ninguna conexión con tu pasado. Alguien que es sólo tuyo, entonces será ahí cuando sabrás a donde perteneces, dónde está tu vida realmente".
FLASHBACK
Hace 11 años, Dinamarca, verano del 2010-Pero mírate hija, dime qué ha pasado.
Robert se sacudió las mangas del elegante esmoquin que lleva puesto mientras observaba de pie a cabeza a la pequeña muñequita rubia que venía entrando del jardín trasero de la mansión.
-Yo... Fui a buscar algunas rosas para mamá, pero resbalé cuando comenzó a llover.
La pequeña susurró empapada y pegó un gran respingo cuando los relámpagos se reflejaron contra los ventanales de la casa. Se limpió las lágrimas y bajó la cabeza para mirar el hermoso vestido color lavanda que su madre había elegido para ella, estaba completamente cubierto de lodo al igual que sus zapatos.
-Tranquila hija... La ceremonia terminó hace un par de horas así que no pasa nada si te quitas ese sucio vestido. Yo hablaré con mamá, ¿de acuerdo? -Robert le dijo con sigilo, y se arrodilló para quedar a la misma altura que su hijastra de 11 años mientras limpiaba las gotas saladas de su mejillas con sus pulgares.
-Muchas gracias señor Downey...
Ella susurró un poco tímida, evitando a toda costa levantar la vista. No sólo le incomodaba la presencia del nuevo esposo de su madre sino que también tenía que soportar el acoso y travesuras de su nueva hermanastra, Ana, de 9 años.
-Por favor, llámame, papá. No me molesta en lo absoluto, princesa. -Robert le regaló una sonrisa amistosa para después ponerse de pie y mirar en dirección al salón donde se encontraban todos los invitados de la boda disfrutando de unos buenos tragos.
-Muchas gracias... Pa... Pá...
La rubia tartamudeó aquella dos vocales tan significativas, apretó los labios y sintió unas terribles ganas de llorar al recordar todas las veces que llamó así a su verdadero padre.
Gerald Johansson, amado hijo, esposo, y padre, cuyo título de duque había sido otorgado desde muy joven por la monarca Margarita II de Dinamarca gracias a sus años de servicio, lealtad y actos heroicos con su nación.
Si, él había sido sin duda el hombre más importante, honorable y cariñoso que hubiese existido en la vida de la pequeña Lottie Johansson. Su familia lo era todo para él, sin embargo, eso cambió abruptamente la tarde lluviosa en la que un extraño de uniforme se presentó en la puerta de la propiedad para informar que su padre no volvería esta ocasión a casa.
El trágico accidente aéreo que había sufrido Gerald hace ya casi 2 años durante una misión había sido realmente lamentable. Y la vida de la familia Johansson no volvió jamás a tener el mismo color, al menos no para Rose y Lottie Johansson.
Su padre jamás estaría de nuevo a su lado.
-¿Qué te parece si te acompaño, querida? Vamos arriba...
Robert extendió su mano y esperó a que la niña la tomara para comenzar a caminar escaleras arriba.
-Puedo hacerlo sola, Señor Dow... Papá... -Ella le dijo temerosa mientras iban caminando por el pasillo que llevaba a su habitación.
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🌊 𝝝𝗖𝗘𝝠𝗡 𝗘𝗬𝗘𝗦 🌊
RomanceHace exactamente 5 años que una de las familias más reconocidas de España en el campo de la construcción había sufrido una ruptura irreparable que había dejado el corazón de Christopher Evans completamente despedazado. Con tan solo 28 años de edad y...