CAP 49 HISTORIAS

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"El corazón no es como una caja vacía que se llena de apoco. No, el amor se expande tanto como tú ames y yo a ti te amo desde el primer día en el que mis ojos te miraron".

-Chris, podemos ir a dentro unos segundos...

Barnes se aclaró la garganta y le dio un largo sorbo a su cerveza mientras esperaba por una respuesta. Nunca antes en su vida se había sentido tan nervioso como en ese momento ni siquiera el día que presentó su proyecto final en la universidad.

-¿Qué pasa? ¿Todo bien en la constructora? ¿Liz te está dando problemas de nuevo?

Chris preguntó algo distraído, adoraba observar lo feliz y encantadora que lucía Rosie cada vez que estaba junto a las chicas. Se veía radiante.

-¿Qué? No, claro que no... Es sólo que necesito decirte algo en privado, viejo. No me tomará mucho tiempo.

Sebastián pasó saliva y Evans sonrió amistosamente como de costumbre.

-Claro, entremos a la casa.

Evans se apoyó de su bastón y con la ayuda de Barnes se puso de pie para ir al interior mientras Liz se dejaba caer para sentarse entre su madre y Meryl quienes no dudaron en tomar sus manos para tranquilizarla un poco.

Se sentía tan ansiosa que sus dedos estaban completamente helados.

-Va matarlo, debí esconder su bastón...

Liz susurró preocupada, robándole una sonrisa divertida tanto a su madre como a su futura posible suegra.

-Bastián estará bien, amor.

Lissa le respondió con cariño para después dejar un suave apretón en su mano.

-Si, Liz... Los chicos estarán bien, después de todo son mejores amigos desde hace años. Deja de preocuparte por eso y mejor acompáñanos a beber uno de estos deliciosos cócteles.

Julia le entregó a la rubia una piña colada que no duró nada en su mano ya que Liz no tardó en vaciarla de golpe. Estaba tan nerviosa que en cualquier momento le daría un paro cardíaco.

-Chris va sentir muy feliz por ti, hermanita, no sientas angustiada. -Rosie le dijo desde su lugar mientras bebía de su malteada junto a la abuela.

-¿Abogarás por nosotros, Rosie? -Liz le suplicó con ojos de perrito.

-Si, Liz. No preocupes más. Yo hablaré con Chris si se pone furioso con Bastian. Él siempre escucha a mi. -Rosie la tranquilizó.

-Eso sería fantástico, Rosie. Te debo una...

Liz soltó una gran bocanada de aire para tratar de calmarse. Todo saldría bien.

-Creo que deberíamos ir por Sam y Jay, sólo en caso de necesitar un poco de fuerza bruta...

María se impacientó ante tanto silencio así que sin esperar por una respuesta, tomó la mano de su nueva amiga Hope y se puso de pie para bajar juntas hasta la playa en busca de más refuerzos. Aunque la realidad es que se había propuesto como una meta personal emparejar a la linda castaña que acompañaba siempre a la abuela con algunos de los solteros del grupo.

El carismático y lindo Jay o el amargado y serio de Strange, de antemano ya sabía quién se ganaría el corazón de Hope, o al menos eso quería creer.

-Nuestros hijos son un par de hombres adultos que sabrán como comunicarse para dialogar pacíficamente.

Lissa soltó de golpe y le dio un buen sorbo a su piña colada, ganándose una mirada incrédula por parte de Meryl y Liz quienes no estaban tan seguras de que esos dos fuesen muy maduros que digamos.

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