EXTRA 1: TEMPORADA 1

3.5K 358 6
                                        

De pequeño, tuve los mismos sueños que hubiese tenido cualquier niño de mi edad

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

De pequeño, tuve los mismos sueños que hubiese tenido cualquier niño de mi edad. Quería divertirme, ser amado y sobre todo... crecer. Tenía la idea de que tal vez de ese modo mi vida sería más fácil. Hubiese deseado tener a alguien que me dijera lo inútil que podría resultar aquel último deseo.

Mi padre era un pobre jardinero con múltiples problemas de salud, incapacitado incluso para poder realizar correctamente su labor. Mi madre, era una trabajadora sexual en un club nocturno de mala muerte. Ambos víctimas de un destino que no les fue permitido elegir. Vivíamos en una casucha de madera bastante dañada, el agua se filtraba por el techo agujereado y las paredes desprendían humedad. No podíamos permitirnos tres comidas al día, una era lo único que podíamos alcanzar y los días que lograbamos dos, celebrábamos con alegría. Mi padre salía a trabajar a las 6 de la mañana y regresaba a las 9. A esa misma hora, mamá se preparaba para salir.

Se bañaba en perfume y cubría sus moretones al ritmo de la música, sus lágrimas caían pero aún así mantenía su sonrisa. Y es que todo esto, la razón por la que mi madre era maltratada y mi padre pasaba el día completo bajo el sol sin ningún tiempo de cuidado y sin fuerzas para continuar,

Era mi culpa.

Hace menos de un año se presentó uno de los inviernos más fríos de toda Rusia. Vivíamos en una humilde casa pero realmente confortable, comíamos tranquilos, el techo no goteaba. Papá era jardinero y mamá, una ama de casa. Sin embargo, a veces como niños no sabemos las consecuencias de nuestros actos de inocencia.

La nieve y el frío se me hicieron tan llamativos que no quería salir de ellos. Mamá pedía que no saliera tanto, que me abrigara, que no me quedara con la ropa mojada puesta. No hice casa y días después, caí enfermo.

Una fuerte neumonía arrasaba con mi vida, los pagos del hospital y el tratamiento eran exorbitantes. No teníamos cómo pagar. En medio de la desesperación acudieron al prestador equivocado. Yo me curé pero a cambio; lo perdimos todo.

Así comienza la verdadera historia de Fredek Komarov.

10 años

Me encontraba de rodillas sobre un montón de piedras a la entrada de mi casa. Unos niños me molestaron diciendo que mi mamá era una cualquiera, así que les lancé piedras hasta herir a algunos de ellos. Mamá dice que debo dejar de ser tan problemático y no hacer caso a todos los comentarios que escuche, papá no tiene fuerzas para discutir. Este era un pequeño barrio comercial a las afueras de Moscú, y cuando digo comercial me refiero a que todos los que aquí viven son trabajadores de el hombre más temido de Rusia, Dieret Vólkov.

Mamá no me quiere decir exactamente a qué se dedica, pero no soy tan pequeño como para no darme cuenta de las cosas que suceden en este lugar. Como si lo hubiese llamado por telepatía, un gran vehículo hizo acto de presencia en la desgastada calle. Y es que me olvidé de decirles que todo el que vive en este lugar, tiene alguna deuda con aquel señor. Traté de erguirme lo más que pude y cambié mi gesto a uno serio. El vehículo se detuvo a unos metros de mí, y entonces, lo vi bajar.

Wet dreamZ [COMPLETA]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora