Tras ser despojada de su libertad y obligada a presenciar el brutal asesinato de su familia, Alexandra es vendida como mercancía humana en el mercado de esclavos. Su destino cambia cuando es adquirida como un exótico regalo para el sultán del Imperi...
Todos en el harén hablaban en susurros sobre lo ocurrido en los aposentos de la Valide Sultán. Por primera vez en años, Ayşe Hafsa había perdido la compostura. La causa: la reina Isabel de Portugal había sido expulsada por la propia madre del sultán. El motivo exacto se desconocía, pero la tensión recorría los pasillos como una brisa eléctrica.
—Sultana, Sumbul Agha desea verla. —anunció una criada.
Hürrem asintió sin alzar la vista. Sumbul entró tras una reverencia, sus ojos rápidos escudriñaban el entorno con disimulo. No confiaba del todo en la pelirroja, pero admiraba su audacia.
—Sultana Hürrem… tengo la información que usted desea. —dijo bajando la voz.
Hürrem, sin mediar palabra, lanzó una pequeña bolsa de oro que Sumbul atrapó con destreza.
—La reina pidió que Su Majestad se case con su hija. La Valide se negó, por supuesto. Categóricamente.
—Bien hecho. Puedes retirarte. —dijo Hürrem sin emoción, aunque sus ojos brillaron con peligro.
Sumbul se inclinó antes de marcharse, curioso por saber cómo se movería la sultana frente a esa amenaza extranjera.
—¿Cree que el sultán considerará tal locura? —preguntó Nilüfer, inquieta.
—No lo sé. Pero esa mujer subestima lo que significa este trono.
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En su despacho, el sultán hojeaba informes mientras Ibrahim lo observaba.
—Majestad… ¿es cierto que la reina exigió un matrimonio?
—Así fue. Dijo que sería beneficioso para ambos imperios.
—¿Y usted?
—Ibrahim… Nadie vendrá a imponer decisiones en mi palacio. Ni reinas ni reyes católicos. Isabella no es una prisionera, puede marcharse cuando guste.
—¿Y si su esposo lo toma como una ofensa?
—Estoy preparado para la guerra si hace falta. El imperio otomano no se doblega ante exigencias. —dijo con una sonrisa fría.
Ibrahim asintió, aunque por dentro temía que este desprecio diplomático se convirtiera en una chispa para el fuego.
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