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50. Recuerdos

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-          Solo mantén tu cabeza en su lugar y tendrás un buen resultado en la carrera –Héctor estaba de pie a dos metros de mí, con sus manos en sus bolsillos y observándome como si asesinarme cada día fuera una opción más viable.  

-          Eso pretendo hacer –levanté mis hombros.

Su celular timbró y al ver la pantalla él frunció el ceño y respiró profundo.

-          ¿Pasa algo? –honestamente, la mayoría de las cosas no me interesaban últimamente, pero pregunté porque él parecía fastidiado.

-          Es Johnny.

Mis manos cosquillearon al escuchar el nombre del asistente de Abigail.

-          Contesta entonces.

Él sacudió su cabeza de un lado a otro.

-          Ya sé para qué me está llamando. Me ha estado contactando toda la semana –él sostuvo el puente de su nariz entre sus dedos índice y pulgar.

-          Entonces, debe ser algo jodidamente importante.

-          No lo es –me interrumpió-. Abigail solo quiere contactarte, supongo que, por la demanda de divorcio, pero no hay nada que ella tenga que hablar contigo.

-          Héctor... –si estaban intentando contactarnos, al menos debía saber la jodida razón.

-          Te dije que me permitieras arreglar esto, hasta el momento no hay una razón real por la que ella quiera hablar contigo. Les dejé claro que yo soy tu filtro, deben decírmelo primero a mí y yo sabré qué hacer. Si fuera algo verdaderamente importante, ya me hubiera encargado de que tú lo supieras. Todo está en orden, el divorcio saldrá pronto, ella recibirá la plata, sin importar si decide no cobrarla por sus ideas extrañas y tú vas a ganar esta carrera. ¿De acuerdo?

No respondí, estaba analizando lo que él acababa de decir.

-          Derek, por el amor de Dios, concéntrate. Ella ya no forma parte de este equipo por decisión propia. Todo siempre fue planeado entre ustedes, recuerda eso. Incluso si ella está arrepentida y quiere hablar contigo...

-          ¿Eso crees? –me levanté del sofá, sintiendo un golpe de adrenalina con sus palabras-. ¿Crees que ella se arrepiente de su decisión? ¿Por qué?

Los ojos de Héctor se dilataron y su cara estalló en lo que pareció ser una combinación de enojo y sorpresa.

-          ¡No! Por supuesto que no, Derek. ¡Escúchate!

-          Eso no responde mi pregunta –levanté mis hombros.

Él suspiró en derrota, asintió lentamente con la cabeza y habló nuevamente:

-          No lo creo. Solo he hablado con Johnny esta última semana. Si se tratara de algo como eso, asumo que ella misma me estaría hablando para contactarte. Ha solicitado una reunión por videollamada, seguramente por algo relacionado al divorcio. Pero, en este momento, estás hecho una mierda, Derek. Esa mujer te jodió a lo grande y, si lo permites, nos joderá a todos. ¡Concéntrate en la carrera! –exclamó.

Asentí. Ya era hora de que me resignara y comenzara a enfocarme nuevamente en mi carrera y mi futuro en la fórmula 1, todo estaba jodido con Abigail. Por mucho que quisiera odiarla por irse, la parte más jodidamente masoquista de mi persona me lo impedía, quizá nunca podría y no entendía la razón.

Mi celular vibró en mis pantalones, lo tomé y vi la llamada en mi pantalla, al mismo tiempo que vi a Héctor despedirse y salir de la habitación, dejándome solo.

Promesa de papelHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora