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63. Caer en espiral

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Derek

La conversación que tuve con Héctor no dejaba de dar vueltas por mi cabeza. Había tenido problemas con él en el pasado, mayormente debido a su constante intento de limitar mi vida en cuanto a fiestas, mujeres, sexo y diversión. Pero, ahora era todo lo contrario y, aunque intentaba sacudir la sensación de inquietud, era muy difícil. Apenas tuve tiempo de reaccionar al escuchar los golpes en la puerta, cuando levanté la cabeza vi a Abigail cerrando la puerta detrás de ella y caminando en mi dirección.

Su abdomen inflado era muy notorio con la blusa ceñida que estaba usando. Por un momento, comencé a pensar cuál sería su selección de ropa para los siguientes días, cada vez sería más difícil ocultar su cuerpo. Mi vista resbaló a lo largo de su cuerpo, como si absorberla con la mirada fuera una necesidad. ¿Algún día me cansaría de mirarla? Lo dudaba.

- ¿Derek?

Parpadeé para encontrar a Abigail frente a mí, con sus brazos sobre mi escritorio. Sus pechos estaban colgando a la altura de mi cara y me costaba concentrarme con ella frente a mí. Parpadeé un par de veces más para volver a la realidad.

- ¿Si?

- ¿Me estabas escuchando?

Fui honesto y negué con la cabeza.

- Ha sido un día difícil, muñeca.

- Una semana difícil –me corrigió.

- Un año difícil –agregué. Me recargué en el respaldo de la silla y palmeé mi regazo.

Abigail frunció los labios y caminó en mi dirección, hasta sentarse en el lugar que le señalé. Enganchó sus manos en mi nuca y rodeé su cadera con mis manos.

- Hablé con Johnny –ella parecía estar dosificando la información que tenía para mí, como si estuviera esperando que yo pudiera digerirla.

- ¿Alguna novedad? –deslicé mis dedos por su vientre, su piel se erizó y se inclinó más cerca de mí. A ella le gustaba que yo la tocara y a mí también.

- Derek, la fotografía del fotógrafo se filtró, no pudimos detenerlo.

Seguramente estaba en una nube de pensamiento muy densa cuando fui sacado de regreso a la realidad por las palabras de Abigail.

- ¿Qué? –sabía que ver las fotos filtradas sería una realidad, pero, supuse que Abigail no dejaría que salieran a la luz sin dar una lucha.

- Así que, filtré la noticia del embarazo como control de daños. No pude evitar que el reportero publicara la nota, pero, al menos podía quitarle su poder sobre tu carrera y reputación –pasó sus dedos por mi cabello y tomó una respiración profunda-. Con la noticia del embarazo todos se distraerán y comprenderán la razón de tu reacción.

- Tu no querías hacer eso –la acusé. Sus dedos aún estaban enredados en mi cabello, yo estaba disfrutando su toque.

- No, no quería. Pero, no tuvimos otra opción.

- No debiste hacerlo.

- Lo hice por ti –sus cejas se movieron hasta formar una arruga entre ellas-. No es lo que hubiera querido hacer, me disculpé con él... ella. Joder, puede ser una niña, lo sé. Me disculpé por traicionar la poca privacidad que le podía regalar, al menos durante su gestación. Últimamente siento que mi vida está fuera de control y cuando intento tomar las riendas acaba peor, siento que estoy cayendo en espiral y no tengo nada de qué sujetarme. Pero, de alguna forma, permitir que ese hombre se saliera con la suya me hacía sentir menos en control que antes. Acabo de comprometer nuestra seguridad y privacidad, lo sé. Pero, de otra forma, caeríamos de nuevo a un escándalo y odiaba más esa idea.

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